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La EPOC ya no es una enfermedad masculina

El tabaco ocasiona cáncer, enfermedades cardíacas, efisemas y otras dolencias | EFE

El tabaco ocasiona cáncer, enfermedades cardíacas, efisemas y otras dolencias | EFE

El cigarrillo es la causa más común de la enfermedad respiratoria cuyos tres síntomas cardinales son falta de aire persistente, tos matutina productiva y cansancio

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Síntomas inespecíficos como falta de aire persistente, tos matutina productiva (con moco o flema), cansancio en actividades cotidianas como subir escaleras o amarrarse los zapatos, el antecedente de fumar o estar expuesto al humo del cigarrillo y tener más de 40 años, podrían alertar a una persona sobre la posibilidad de tener Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)

Según las cifras de la Organización Mundial de la Salud, la EPOC es la cuarta causa de muerte en el mundo y podría avanzar hasta la tercera casilla en el año 2020, de acuerdo con las aseveraciones del catedrático brasileño José Bardim, docente de Neumonología en la Escuela Paulista de Medicina.

El neumonólogo José Silva, profesor de la Universidad Central de Venezuela, explicó que esta enfermedad respiratoria está caracterizada por la obstrucción crónica y persistente del flujo del aire. Muchas veces estos síntomas pasan desapercibidos: la tos y el cansancio se asocian a otros factores, lo que hace que se retrase el diagnóstico y empeore la condición, que suele cursar con episodios de empeoramiento o exacerbaciones.

Cualquier persona que manifieste frecuentemente al menos tres de los síntomas anteriormente descritos, debe acudir a consulta con un neumonólogo, para que el especialista determine la necesidad de realizar una espirometría (prueba que evalúa la función pulmonar, al medir la cantidad de aire que el paciente puede espirar y qué tiempo tarda en hacerlo) y comprobar si efectivamente se trata de una EPOC.
Un problema que se feminiza

Llama la atención que un problema que hasta la década pasada se consideraba masculino, ahora se haya convertido también en una preocupación para las féminas. El farmacólogo y docente de Pre y Posgrado de la Escuela Luis Razetti de la Universidad Central de Venezuela, Salvatore Pluchino, indicó que en el año 2000, se cruzó la línea de mortalidad por EPOC entre ambos sexos. La tendencia es que, durante los próximos años, puedan morir más mujeres que hombres por esta causa.

“Esto se debe a que en ellas se ha masificado más el hábito de fumar, o están cada vez más expuestas a entornos con humo”, apuntó.

También, en el año 2007, la Global Initiative for Chronic Obstructive Lung Disease (la Iniciativa Global para las Enfermedades Crónicas de los Pulmones) calificó como “zona roja o de alarma” a varios países Latinoamericanos, en los que advirtió que muchos de los casos de EPOC se generaban como consecuencia de la inhalación de gases tóxicos, por ejemplo, en las cocinas a leña. De ahí que las mujeres, que son las que comúnmente se encargan de estas faenas en determinadas poblaciones rurales, puedan presentar una mayor prevalencia de la enfermedad.

Por su parte, el estudio PLATINO, realizado en cinco ciudades de Latinoamérica (incluyendo Caracas) y publicado en 2010 en la revista European Respiratory Journal, determinó que 48% de los 759 participantes con EPOC eran mujeres. Ellas referían más frecuentemente sensación de ahogo moderado a severo en su cotidianidad y se encontraban más limitadas que los hombres con EPOC. Asimismo, entre los pacientes con EPOC que continuaban fumando, las féminas presentaban peores índices espirométricos que los hombres, a pesar de un grado similar de exposición acumulada al humo del tabaco.

El cigarrillo es la causa más común de EPOC. 80% a 85% de los casos de esta enfermedad se presentan en fumadores. La Organización Mundial de la Salud, en su nota descriptiva Nº315 sobre EPOC (publicada en febrero de 2011) detalla que el humo del tabaco predispone tanto a fumadores pasivos como activos a padecer la condición. Infecciones respiratorias crónicas, la contaminación ambiental y cierta predisposición genética también pueden contribuir en su aparición.

Manejo adecuado para mejorar la calidad de vida

Los pacientes diagnosticados con EPOC deben recibir tratamiento farmacológico y no farmacológico. Entre las medidas no farmacológicas se encuentran una adecuada nutrición a base de proteínas y un programa de ejercicios que ayude a mejorar la respiración y a recuperar la masa muscular, puesto que el cierre y apertura constante de los bronquios hace que se produzcan sustancias inflamatorias que van al corazón y a los músculos, según explicó Pluchino.

Asimismo, es fundamental el abandono del hábito de fumar, así como la exposición a ambientes con humo, para disminuir la velocidad de progresión del daño pulmonar.

Los cambios en el estilo de vida y la medicación disponible, hacen que hoy en día, la evolución de la EPOC se haga más lenta y que sea posible mejorar la capacidad pulmonar de los afectados.