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Dormir pocas horas deteriora la salud

Dormir le provee un impulso energético inicial al cerebro / BBC Mundo

Dormir le provee un impulso energético inicial al cerebro / BBC Mundo

Para algunos investigadores, 5 o 6 horas de sueño no son suficientes y recomiendan extender el descanso a 8 horas para evitar enfermedades

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¿Cree que le va bien con cinco o seis horas de cerrar los ojos? Existe la probabilidad de que usted esté entre los millones de personas que, sin saberlo, se engañan a sí mismos con respecto al sueño.

Investigaciones demuestran que la mayoría de la gente requiere de siete u ocho horas de sueño para funcionar óptimamente. Si usted no logra dormir suficiente noche tras noche, puede comprometer su salud e incluso pudiera acortar la vida. Desde la infancia hasta la vejez, los efectos de la falta de sueño pueden incidir profundamente sobre la memoria, el aprendizaje, la creatividad, la productividad y la estabilidad emocional, así como sobre su salud física.

Especialistas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburg y el Instituto y Clínica Psiquiátricos de Occidente afirman que diversos sistemas corporales se ven afectados negativamente por la falta de sueño: corazón, pulmones y riñones; apetito, metabolismo y control de peso; función inmune y resistencia a enfermedades; sensibilidad al dolor; tiempo de reacción; humor; así como la función cerebral.

El sueño deficiente también es un factor de riesgo para la depresión y abuso de sustancias, particularmente entre personas con trastorno de estrés postraumático, ya que quienes lo padecen tienden a revivir su trauma cuando intentan conciliar el sueño, afirma Anne Germain, catedrática adjunta de Psiquiatría en la Universidad de Pittsburg.


Repercusiones. "El sueño incide sobre casi cada tejido en nuestros cuerpos", dijo el doctor Michael J. Twery, especialista del sueño en los Institutos Nacionales de Salud.

Varios estudios han vinculado la falta de sueño con el aumento de peso. Los noctámbulos con falta de sueño no solo tienen más tiempo para comer, beber y picar, sino que sus niveles de la hormona leptina –encargada de decirle al cerebro que se ha consumido suficiente comida–, son más bajos en las personas privadas de sueño, en tanto los niveles de la grelina –hormona que estimula el apetito– son mayores.

Asimismo, el metabolismo se desacelera cuando el ritmo circadiano y el sueño de la persona son interrumpidos; si no se contrarresta con más ejercicio o una reducción en el consumo de calorías, esta desaceleración puede sumar hasta 4,5 kilogramos en un año.

La capacidad del cuerpo para procesar la glucosa también se ve afectada adversamente cuando las personas no duerme lo suficiente y esto podría desembocar en diabetes Tipo 2.

En un estudio, hombres jóvenes y saludables a los que se les impidió dormir más de cuatro horas por noche, durante seis noches consecutivas, terminaron con niveles de insulina y azúcar en la sangre similares a los de personas consideradas prediabéticas.

Los riesgos de enfermedades cardiovasculares y embolia son mayores en personas que duermen menos de seis horas por noche. Incluso una sola noche de sueño insuficiente puede causar elevaciones de la presión arterial durante todo el día en personas con hipertensión.

Asimismo, dormir mal puede derivar en infecciones cotidianas como son los resfriados o gripes. Sheldon Cohen junto a un grupo de investigadores de la Universidad Carnegie Mellon realizaron un estudio en 153 mujeres y hombres sanos, los resultados arrojaron que quienes dormían menos de siete horas tenían probabilidades tres veces mayores de padecer síntomas de resfriado cuando eran expuestos a un virus que aquellos que dormían ocho horas o más.


Mental. Los procesos mentales como el aprendizaje, memoria, juicio y resolución de problemas se ven afectados por la excesiva vigilia. Durante el sueño, se codifican nuevos caminos del aprendizaje y la memoria en el cerebro, al tiempo que es necesario dormir suficientes horas para que esos caminos funcionen óptimamente.

El deterioro cognitivo que acompaña con tanta frecuencia al envejecimiento pudiera resultar parcialmente de la falta crónica de sueño. Al no dormir suficientes horas, el pensamiento se vuelve más lento, es más difícil concentrarse y prestar atención, y la gente tiene mayores probabilidades de tomar malas decisiones y correr riesgos injustificados.


(RECUADRO)

Vigilia y cáncer

El riesgo de cáncer también pudiera elevarse en personas que no logran dormir suficiente. Un estudio japonés de casi 24.000 mujeres, entre los 40 y 79 años de edad, arrojó que quienes duermen menos de seis horas por noche tenían mayores probabilidades de enfermar de cáncer de mama que las mujeres que dormían durante más tiempo.

El aumento en el riesgo pudiera resultar de la secreción disminuida de la melatonina, la hormona del sueño. Entre los participantes en el Estudio de Salud de las Enfermeras, Eva S. Schernhammer, de la Facultad de Medicina de Harvard, encontró un nexo entre bajos niveles de melatonina y un riesgo mayor de cáncer de mama.