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Debaten eficacia del control regular

Un grupo de expertos, dirigido por el profesor Michael Marmot, del University College de Londres, llegó a la conclusión de que la exploración evita cerca de 1.300 muertes anuales en el Reino Unido

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La exploración de posibles tumores en las mamas salva vidas, pero puede conducir a tratamientos incluso en casos de mujeres a las que el tumor no les habría causado daños, señala la revista médica The Lancet.
El estudio independiente, encargado por la organización benéfica Cancer Research UK y el Departamento de Salud británico, se publica en medio de un intenso debate internacional sobre los beneficios de una exploración rutinaria, pues investigaciones recientes que han argumentado que la pesquisa hace más daño que bien.
"Esto se ha convertido en una gran polémica", dijo Mike Richards, director nacional de la división del Cáncer del Departamento de Salud y uno de los patrocinadores del estudio.
Los críticos de la exploración rutinaria argumentan que las mujeres pueden verse sometidas a una cirugía innecesaria, a radioterapia y a medicación para tratar formas de cáncer que no les hubieran supuesto ningún riesgo.
Harpal Kumar, consejero delegado de CRUK, reconoció las deficiencias de la exploración, pero argumentó que hasta que los estudios sobre el cáncer de mama se hagan más sofisticados, el control regular es la mejor opción.
"La exploración sigue siendo una de las mejores formas de descubrir los primeros síntomas de un posible cáncer de mama, en una etapa en la que es probable que el tratamiento tenga más éxito", dijo. "Sin embargo, como muestra el estudio, algunos cánceres serán diagnosticados y tratados pese a que nunca supondrían ningún daño", agregó.
Un grupo de expertos, dirigido por el profesor Michael Marmot, del University College de Londres, llegó a la conclusión de que la exploración evita cerca de 1.300 muertes anuales en el Reino Unido, pero también puede llevar a que 4.000 mujeres reciban tratamiento por algo que nunca les habría dado complicaciones. Eso supone que por cada muerte que se evita, tres mujeres son diagnosticadas con una enfermedad peor que la que tienen en realidad.
Kumar dijo que la investigación podría derivar en controles más tecnificados, que distingan cánceres agresivos de los que no lo son. "Hasta que eso sea posible, recomendaríamos a las mujeres a las que se detecta algo poco común en la exploración, que busquen consejo y barajen todas las opciones posibles con el mejor equipo de especialistas en cáncer de mama", agregó.