• Caracas (Venezuela)

Salud y Bienestar

Al instante

Crisis española provoca obesidad en mujeres

Obesidad / Reuters

Obesidad / Reuters

Un informe indica que el desempleo femenino y el consumir productos más baratos y menos nutritivos provocaron que se incremente la tasa de sobrepeso

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El aumento del desempleo femenino y el consumo de productos más baratos y menos nutritivos para ajustar la economía doméstica a los ingresos son algunos de los factores responsables del incremento de la obesidad entre las mujeres en España.

Ese es el resultado del análisis realizado por expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) de cara al Día Mundial contra la Obesidad, que se celebra este lunes y en el que se abordará la que se ha convertido en una de las principales preocupaciones de las sociedades modernas en la última década.

Las últimas estadísticas mundiales sobre obesidad sitúan a la mujer en el foco de esta epidemia del siglo XXI y en el informe “Generación XXL”, publicado recientemente por la compañía IPSOS -especializada en identificar las conductas, actitudes y opiniones de la sociedad-, se incidía ya en el hecho de que la crisis estaba disparando los casos de obesidad.

¿Culpa de la depresión?

La convergencia de los efectos psicológicos de la crisis, como la ansiedad y depresión, y el descenso de la calidad en la canasta diaria debido a la reducción de recursos es el motor de este aumento de casos de obesidad en las mujeres españolas.

En general, las mujeres son más propensas a sufrir depresiones y ansiedad, y estas situaciones de crisis, perdida de empleo y recursos afectan en un alto porcentaje a su forma de comer, según la experta en nutrición del IMEO Elisabeth Gónzalez.

La especialista afirma que hormonas como los estrógenos, opioides endógenos, la hormona de la juventud, la sulfatodehidro-epiandroestendiona, la progesterona y la testosterona, entre otras, forman un coctel que influye en la forma de comportarse, de sentir tristeza o alegría y de enfrentarse a la comida, y las hace “más susceptibles de ser comedoras emocionales que los hombres”.

Por ejemplo, en el caso de la serotonina, a veces conocida como la hormona de la felicidad, se ha observado que las mujeres producen un 52 por ciento menos en su cerebro que los hombres. Este neurotrasmisor es un peso pesado en el estado de ánimo, en los niveles de ansiedad, en la percepción del dolor, el sueño y la conducta alimentaria, y si disminuyen sus niveles aumenta la sensación de tristeza y desánimo.

“No es casualidad -comenta González- que cuando estamos tristes o desanimadas, nos apetece un helado de chocolate, ya que los alimentos dulces y con altas concentraciones de azúcares aumentan las concentraciones de serotonina produciendo un efecto antidepresivo y ansiolítico momentáneo”.

No obstante, las españolas se preocupan por su figura y muchas se someten a tratamientos de pérdida de peso y practican más ejercicio físico, aunque moderado, que los hombres, según señala la preparadora física y psicóloga Sandra Pino.