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La metformina no es una pastilla mágica

Pastillas de diversos medicamentos | EP

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La droga se ha hecho conocida pues puede inducir la pérdida de peso, pero especialistas advierten que el consumo debe ser medicado y supervisado

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A la metformina se le atribuyen propiedades casi milagrosas, dicen. Más conocida por sus distintos nombres comerciales –Glucofage, Glafornil, Metfor, en Venezuela-, es común escuchar de mujeres que la toman porque “tengo ovarios poliquísticos y eso lo cura”, o “me dijeron que ayuda a rebajar”. No parecen argumentos descabellados; en el conocido sitio web www.niunadietamas.com, el fármaco es sugerido como un coadyuvante para adelgazar la grasa del abdomen, entre otros beneficios, como la prevención de complicaciones en el embarazo y la diabetes tipo 2.

Sin embargo, perder unos kilos no debería ser la razón por la cual la metformina es una droga tan solicitada –su actual escasez en la red de distribución nacional no es gratuita-. Es importante saber que el mecanismo de acción de este medicamento apunta directamente al tratamiento de la diabetes, enfermedad considerada una de las grandes pandemias del siglo XXI por la Organización Mundial de la Salud. Su consumo, aunado a la práctica diaria de ejercicio físico y una alimentación saludable, forman parte de una terapia contra una enfermedad seria, que podría afectar hoy a 347 millones de personas, de acuerdo con cifras de la OMS. Y toda terapia médica, sin duda, debe ser prescrita por un especialista, explica la endocrinólogo María Alejandra Aponte: “Medicar es un acto médico. No es función ni del nutricionista, ni del farmacéutico, ni del entrenador deportivo, ni de la enfermera, ni del bioanalista, ni del vecino prescribir medicamentos”.


Lógica de acción. La pérdida de peso y la mejora en la condición de los ovarios poliquísticos tienen su razón de ser, pero para entender el por qué de la metformina hay que comprender primero qué es la diabetes. Explica Aponte que la principal fuente de energía del cuerpo es la glucosa, que penetra en las células gracias a la acción de la insulina –hormona producida por el páncreas-. “En la diabetes la insulina no trabaja adecuadamente, porque disminuyen su cantidad o su calidad. El cuerpo pierde la capacidad de usar la glucosa y ésta se acumula en la sangre, produciendo hiperglicemia: la glucosa está alta afuera de las células, pero baja dentro de ellas.

El complemento de la glucosa es el azúcar interna, producida por el hígado y el riñón para soportar ayunos prolongados. Ante la imposibilidad de la glucosa para surtir de energía a las células, estas envían señales para que el organismo siga produciendo azúcar.

“Aquí empieza la tragedia, porque la glucemia o azúcar en la sangre aumenta desenfrenadamente y causa daño. El cuerpo continúa sin energía y empieza a buscarla movilizando las grasas, por eso es frecuente que el diabético mal controlado tenga colesterol y triglicéridos altos; también busca energía de los músculos, lo que condiciona pérdida de peso”, dice.

La metformina en diabetes se indica, de acuerdo con la especialista,para disminuir la producción de glucosa por el hígado, aumenta la respuesta de los tejidos a la acción de la insulina y disminuye la absorción de glucosa por los intestinos, entre sus principales efectos. Es decir, las glucemias del paciente mejoran en ayunas y también después de comer. Igualmente, la droga mejora condiciones como la resistencia a la insulina y la hiperinsulinemia –altos niveles de insulina en la sangre-, que son estadios previos a la diabetes, como mecanismos de defensa del páncreas ante el deterioro que ya comienza a sufrir.


Consecuencias. Todo este proceso desencadena los deseables efectos visibles. “Este no es un medicamento formalmente aprobado para la pérdida de peso, aunque lo disminuye en los pacientes que tienen trastornos metabólicos establecidos”, señala Aponte. La metformina está asociada a supresión del apetito, que es un factor que podría incidir adicionalmente en el adelgazamiento.

En cuanto al efecto beneficioso sobre el síndrome de ovarios poliquísticos –desequilibrio hormonal que ocasiona que los ovarios actúen como si fuesen “testículos femeninos”, sintetizando hormonas masculinas que producen aparición de mucha vellosidad corporal, menstruaciones irregulares y problemas de fertilidad-, se debe a que este cuadro tiene una de sus causas en la resistencia a la insulina. Por tanto, al incidir la droga sobre esta condición primaria, puede mejorar el síndrome.

Sin embargo, la metformina no es considerada superior a la dieta y el ejercicio en el tratamiento de condiciones asociadas a la diabetes, subraya Aponte: “Su uso prolongado está asociado a deficiencia de Vitamina B12 y puede provocar dolores musculares, dolor abdominal e incluso coma en ciertas condiciones que su médico debe explicarle”, señala. Esta droga es también conocida por los efectos gastrointestinales secundarios que produce, como náuseas y diarreas especialmente al consumir carbohidratos, que solo son manejables cuando el fármaco es indicado por un especialista, con alternativas que pueden incluir el aumento progresivo de las dosis y el uso de presentaciones específicas. “La obesidad es una epidemia, pero lamentablemente también es un negocio. Y muchos esperan ‘la pastilla mágica’. Nadie quiere pagar una consulta para escuchar lo que ya saben: hacer dieta, ejercicio y dormir bien. Ningún fármaco debe tomarse sin supervisión y, aunque la metformina es un excelente medicamento, caminar es mejor, gratis y se consigue en todas partes”.


Asistencia

Si la diabetes fuera un país, sería el tercero más poblado del mundo, después de China e India, de acuerdo con la Federación Internacional de Diabetes. Para la atención preventiva y educativa de pacientes de esta enfermedad en Venezuela, existe, desde 1990, Fenadiabetes, organización que recientemente celebró su primer congreso de Diabesidad (Diabetes y obesidad), conjuntamente con la Asociación Venezolana para el Estudio de la Obesidad. Además de la terapia con metformina –uno de los temas abordados en el congreso-, en la actividad se debatieron distintos temas de interés para el público en general, que pudo disfrutar de actividades gratuitas especialmente dirigidas a pacientes y personas en riesgo de desarrollar diabetes y sus complicaciones. Para conocer más sobre próximas actividades programadas por esta organización, puede llamar al 0212-731.30.39 o escribir a fenadiabetes@gmail.com