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Laboratorios a media máquina por falta de reactivos

Los laboratorios farmacéuticos Novartis y Roche serán algunas de las grandes empresas que deberán adaptarse a la nueva legislación / Reuters

Laboratorio / Reuters

Bioanalistas denuncian que los hospitales se prestan los materiales para garantizar la atención a los enfermos

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La operatividad de los laboratorios de la red de salud pública está amenazada por la escasez de reactivos para la realización de pruebas. La práctica de test hormonales, perfiles de la tiroides y exámenes de los niveles de insulina, los marcadores tumorales para pacientes con cáncer, así como las evaluaciones para descartar el dengue, el virus de inmunodeficiencia humana o embarazos se redujeron debido a la falta de material.

María Cabrera, presidenta del Colegio de Bioanalistas del Distrito Capital y Miranda, advierte que la escasez puede causar el cierre técnico de los laboratorios.

“En este momento hay un déficit de reactivos para pruebas hormonales, que son las más costosas. El suministro a los hospitales no es constante por los problemas que se presentan para la importación. Particularmente, hay dificultades con los tubos ensayo para hematología y las agujas. Las casas comerciales señalan que se avecina una escasez grave porque ya agotaron sus existencias y a final de año será peor. Hay amenaza de cierre técnico. Los hospitales se prestan entre ellos los materiales para atender a los pacientes”, aseguró.

La especialista señaló que en el Hospital Universitario de Caracas, por ejemplo, dejaron de procesar pruebas de hematología por falta de tubos.

Afirmó que en el Hospital de Niños J. M. de los Ríos no reciben material para la toma de muestra de sangre de los bebés desde principio de año.

En el Hospital General del Oeste José Gregorio Hernández, en Los Magallanes de Catia, los pacientes que llegan a practicarse pruebas de VIH, embarazo o dengue son devueltos porque no hay material para procesar las muestras.

Nicolás Rodríguez, jefe del Servicio de Laboratorio, señaló que la falla tiene cerca de un mes.

“Este hospital recibe solicitudes mensuales para procesar entre 700 y 900 muestras de VIH, pero el Ministerio de Salud sólo envió material para realizar 300 exámenes el mes pasado y apenas 25 pruebas para descartar embarazos. Eso nos obliga a discriminar a qué pacientes se le hacen las pruebas”, dijo.

En el nosocomio las vacunas contra la gripe AH1N1 se agotaron el 30 de mayo. Tampoco hay químicos para hacer placas. Un aviso en la puerta del Servicio de Rayos X advierte a los pacientes de la anomalía. Carlos Pérez Pérez, jefe del Servicio de Infectología, indicó que pese a que el hospital de Los Magallanes es tipo IV y recibe 20 pacientes diarios en el servicio, hay fallas de medicamentos y suministros.

“Este hospital funciona más como un ambulatorio tipo III que como un hospital tipo IV. El tomógrafo se dañó antes de inaugurarlo y no hay unidad de bacteriología. Por varios meses hubo fallas de antirretrovirales y de antibióticos para pacientes multitratados o con multiresistencia. También fallan los tratamientos para enfermedades oportunistas, que representan el mayor riesgo para pacientes con VIH”, subrayó.


Sin especialistas. La presidenta del Colegio de Bioanalistas del Distrito Capital y de Miranda, María Cabrera, destacó que las fallas de los laboratorios de los hospitales se agrava por la falta de personal. Agregó que el sueldo de 2.400 bolívares no es atractivo, lo que los obliga a migrar a la red privada o a otros países.

“Hay un déficit de 60% de los bioanalistas que se requieren. En hospitales tipo IV, en los que la plantilla de bioanalistas debe ser de 60 especialistas, trabajan menos de 20. La desmotivación por los bajos sueldos los han llevado a migrar al sector privado”, concluyó.


La crisis de los privados

Enrique López Loyo, presidente de la Sociedad Venezolana de Anatomía Patológica, advirtió que la falta de reactivos también afecta a los laboratorios privados, que además deben plegarse a la Providencia Administrativa de Control de Precios fijada por el Ministerio de Salud para regular los costos de los servicios.

El médico señaló que la regulación obligará al cierre de los establecimientos, lo que afectará a los pacientes, que deberán asumir la falta de análisis para confirmar las afecciones.

“Con la regulación no vamos a durar ni un mes. 80% de los estudios del país se hace en laboratorios privados que trabajan con suministros a dólar libre, sin previsión de las devaluaciones o de la inflación. Damos respuesta a los problemas de salud. Los grandes hospitales mandan todas las biopsias a clínicas privadas porque sus laboratorios están en el suelo”, expresó.


La cifra

5.706 bioanalistas trabajan en la red de salud pública nacional. Los cálculos del gremio señalan que hay un déficit de 60% de especialistas en los centros asistenciales. En el hospital de Los Magallanes de Catia, por ejemplo, laboran sólo 6 de los 25 profesionales requeridos.