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Artritis de rodilla es más común después de cirugía por lesión del ligamento cruzado

Según los investigadores, el ligamento anterolateral (ALL, por sus siglas en inglés) puede ser la clave para lesiones comunes de la rodilla / BBC Mundo

Según los investigadores, el ligamento anterolateral (ALL, por sus siglas en inglés) puede ser la clave para lesiones comunes de la rodilla / BBC Mundo

La osteoartritis aparece cuando se desgasta el cartílago protector de los extremos de los huesos de manera irreversible

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La artritis por sobreuso y desgaste después de una cirugía reconstructiva por un desgarro de ligamento de la rodilla es tres veces más común en la articulación lesionada que en la rodilla sana.

En Estados Unidos se registran unas 200.000 lesiones del ligamento cruzado anterior (LCA) y la mitad se repara con cirugía, según informó la Academia Estadounidense de Cirujanos Ortopédicos. Se reemplaza el ligamento desgarrado con un injerto.

La osteoartritis aparece cuando se desgasta el cartílago protector de los extremos de los huesos de manera irreversible.

Hasta ahora, no se había podido estimar cuánto aumentaba ese riesgo después de la cirugía. "El intervalo entre la lesión del LCA y la aparición de la osteoartritis suele ser de más de cinco años", dijo el coautor, doctor Bjorn Barenius, del Instituto Karolinska, en Estocolmo.

"Siempre se dice que los signos de la osteoartritis pueden aparecer entre 10 y 15 años después de la lesión", agregó. Pero recordó que muchos factores, como padecer nuevas lesiones o engordar, pueden acelerar su aparición.

Un grupo de radiólogos revisó las radiografías de ambas rodillas de pacientes que habían sido operados por una lesión del LCA hacía 14 años. El 57% de las rodillas reconstruidas tenía signos de artritis, comparado con el 18% de las rodillas sanas, según publica el equipo en The American Journal of Sports Medicine.

El intervalo entre la lesión de la rodilla y la cirugía no pareció alterar la posibilidad de desarrollar artritis. Dado que los autores no utilizaron un grupo de control (participantes con lesiones del LCA sin operar), Barenius explicó que es imposible decir si la cirugía o la lesión aumentaron el riesgo de desarrollar artritis.

Además, señaló que la cirugía ayudaría a que la rodilla no ceda durante la práctica deportiva, pero sin restablecer su mecánica original.

Cuando el LCA está comprometido, la articulación pierde estabilidad y los huesos aumentan la presión sobre el cartílago, que comienza a desgastarse más rápido, según resumió Yasin Dhaher, especialista en lesiones ortopédicas de la Northwestern University, en Illinois.

"Pero (...) rara vez se tiene una lesión de LCA aislada", ya que "suele ser compleja e incluye el desgarro del menisco", agregó Dhaher, que no participó del estudio.

"Para la mayoría de los deportes y de los atletas, la inestabilidad que produce la lesión del LCA afectará más su rendimiento deportivo que la posibilidad futura de desarrollar osteoartritis", dijo.

Para tratar de prevenir o retrasar la aparición de la artritis, Barenius sugirió mantener un peso saludable. Dhaher dijo que la rehabilitación y el ejercicio también son útiles.

Sin cirugía, aseguró que la mayoría de las rodillas lesionadas desarrollan artritis.