• Caracas (Venezuela)

Roberto Enríquez

Al instante

Tiempo de irse

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Mientras gobierno y oposicion intentan dialogar, hemos visto cómo en cuestion de semanas el bolívar se ha devaluado 100%, de 1.000 bolívares por dólar hoy el dólar está en 2.260 bolívares. El venezolano experimenta cómo su ingreso real se convierte en 50% de lo que que era 3 meses atras. Siendo un país exportador de petróleo e importador de todo, esto se traduce en que para los venezolanos todo se nos duplica en precio cada 3 meses. O se duplica en precio o desaparece del mercado.

El ejercicio de cómo saber a qué precio esté un producto en Venezuela es muy fácil; simplemente debemos buscar en la página web de un supermercado americano el producto que nos interesa, ver el precio en dólares, multiplicarlo por la tasa de cambio paralela añadirle 30% de impuestos y 30% a 100% de ganancia del importador y distribuidor del producto. Y eso significa que el venezolano tiene el sueldo más bajo del continente, el venezolano que no consigue medicinas para su niño enfermo o comida para sustentar su familia, ese venezolano paga más por un kilo de azúcar, un paquete de pañales, o un kilo de pollo que un americano cuyo sueldo mínimo por hora es lo que gana un trabajador venezolano en 15 días de trabajo. Hoy el salario mínimo americano por hora es de 7,25 dólares, lo que equivale a 15.000 bolivares, lo que gana un venezolano en 15 días laborables.

La pregunta es ¿qué hacemos para detener este desangre? Seamos sinceros, a ningún político del gobierno le preocupa que el bolívar se haya devaluado en 100% en un par de semanas. Hoy en los supermercados de Caracas hay de todo para una élite de 0,01%. Hay sacos de azúcar marca Domino de Estados Unidos, arroz basmati de la India, mantequilla francesa, ribeye americano que se traen por el ejercicio del contrabando legalizado llamado puerta a puerta. Mientras esta élite oficialista se deleita con los productos de lujo importados al mismo tiempo ataca a los pocos productores que nos quedan en el país, los expropia, inspecciona y hasta les manda el Sebin.

Nicolás Maduro está como un beodo que ha perdido todo el dinero en un casino apostando las últimas fichas. Ya el petróleo no es la solución de Venezuela. Tenemos gente trabajadora y emprendedora. No necesitamos que suba el petróleo, necesitamos volver a hacer que este país produzca y para eso el Sr Maduro y su modelo deben irse.