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@ljmr_j: Me he vuelto egoísta, pichirre, tacaña, casi no tengo para mí, mucho menos para otros

"Siempre me negué a hacer colas por comida en fiestas, comedores, universidades y otros. Ahora los miércoles hago colas para ver que consigo", dice Leonora Valarino @leonoravalarino. Foto: Twitter.

"Siempre me negué a hacer colas por comida en fiestas, comedores, universidades y otros. Ahora los miércoles hago colas para ver que consigo", dice Leonora Valarino @leonoravalarino. Foto: Twitter.

Desde el estado Monagas, Waleska Balarezo @AlirckWBS, recuerda "las anécdotas de mi tío durante la segunda guerra, y como comían tan poco para rendir la comida. Así estamos ahora"

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La conducta y el estilo de vida de algunos venezolanos ha cambiado significativamente a raíz de la situación económica que atraviesa el país, y que deja notables secuelas sociales.  

Uno de los rasgos característicos de quienes viven en Venezuela es la solidaridad, sin embargo, ante la dificultad que representa obtener productos básicos, esto ha mermado. Algunos han optado por el trueque, pero en otros casos prefieren revender.

Hay ciudadanos que admiten que se han vuelto "mezquinos" como consecuencia de la pérdida del poder adquisitivo.  

Las actividades de recreación y paseos son limitadas, en ocasiones un lujo. Para muchos, es más accesible realizar reuniones en sus casas antes que salir a comer en algún restaurante, pues los altos precios no lo permiten.

Consultamos en @ReporteYa: ¿Cómo le ha cambiado su vida a raíz de esta coyuntura económica que atraviesa Venezuela?

Así respondieron nuestros usuarios:

"Muuucho, si quiero tomar café con leche debo ir a la panadería porque en casi nunca consigo leche, y ya no salgo de rumba en las noches", comparte Karry Pinto @karry_spencer, contador público.

Joy Trechi @Joytrechil, escribe: "La vida no solo la ha cambiado en el tema económico, lo social, lo moral, esto va en contra de los DDHH".

La usuaria, Miralí R @anmirali, comenta: "El mercado es una tortura, la alimentación varía a lo que hay, y busco nuevas alternativas para productos de aseo personal".
 
"Me he puesto egoísta, pichirre, tacaña; casi no tengo para mí, mucho menos para compartir con otro", revela la tuitero apodado Look @ljmr_j.

La técnico en administración, Yajaira Alejandra @Yajairalejandra, agrega: "No se consigue nada y de paso lo que hay es muy caro. Poco o nada alcanza el dinerito para comer y menos para pasear".

Desde el estado Monagas, la periodista, Waleska Balarezo @AlirckWBS, recuerda "las anécdotas de mi tío durante la segunda guerra, y como comían tan poco para rendir la comida. Así estamos ahora".

"Y todavía hay voceros del Gobierno que dicen que seguirán en la lucha de salvar la robolución bonita", señala Zulay Mosquera @mosqueraz1.

Por su parte, Leonora Valarino @leonoravalarino, cita: "Siempre me negué a hacer colas por comida en fiestas, comedores, universidades y otros. Ahora los miércoles hago colas para ver que consigo".

Aunt Jemima @AuntJemimaBlack, concluye: "NOS HAN CAMBIADO TANTO, QUE YA SOMOS FAMÉLICOS Y SIN FUERZAS PARA ENFRENTAR ENFERMEDADES, SI NO LUCHAMOS MORIREMOS DE MENGUA".