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@ivogalv: Mi esposo es ingeniero desempleado y le pagaron una carrera con pollos

“Ahora el trueque es más difícil, nadie tiene nada para cambiar, día a día la cosa se pone más dura”, sostiene Kharelys @Karelys_v - Foto: @EntornoI

“Ahora el trueque es más difícil, nadie tiene nada para cambiar, día a día la cosa se pone más dura”, sostiene Kharelys @Karelys_v

“Cambié un kilo de azúcar por una pasta dental,  ¿qué tal?”, concluye Beatrys Soucre  @BeatrysSoucre

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El truque es el intercambio de bienes o servicios sin cancelar dinero, una de las desventajas de este tipo de operación es  que la mercancía puede tener otro tipo de valor de la que se intercambia.

Los venezolanos ante la escasez de productos han tenido que cambiar algún alimento por otro porque sencillamente no consiguen en los anaqueles de los supermercados.

¿Usted ha tenido que realizar un trueque por alimentos que no consigue? Esta fue la interrogante que realizó el equipo de @ReporteYa a sus usuarios para conocer sus opiniones sobre este tema.

A continuación los mensajes más destacados:

“Trueque por  alimentos, medicinas por la vida. Hoy justamente tuve que entregar mi sortija de matrimonio para que no me mataran. Lamentablemente así estamos”, señalan Manuel desde su cuenta @mfvilachan.

Kharelys @Karelys_v, afirma que “ahora el trueque es más difícil, nadie tiene nada para cambiar, día a día la cosa se pone más dura”.

El usuario denominado, Somos Más @marzy74, agrega: “Cambié desodorante por pastillas para la tensión, aceite por champú, toallas íntimas por margarina, harina pan por azúcar, entre otros productos”.

Por su parte, Betty Sofía Cantillo @bscantillo, cuenta que tiene un taller de electrónica y “cambiamos reparaciones por pañales y una vez por leche”.

“Bueno ahora me estaban ofreciendo un kilo de Caraota por uno de Pasta. Lástima que no tengo espagueti”, dice Carlos Alex @carlos_alexmcbo.

Mer BC @colibriazulado, es una persona activa en las redes sociales, ella añade: “Parece ficción preguntarlo pero es una realidad lo que sucede, un ‘intercambio de convivencia’ que disfraza nuestra debacle”.

La ama de casa, Ivblan @ivogalv, relata que su esposo es ingeniero desempleado “le pagaron una  carrera de taxi con pollos, y sí hemos cambiado arroz y pastas por  papel higiénico”.

“Cambié un kilo de azúcar por una pasta dental,  ¿qué tal?”, concluye Beatrys Soucre  @BeatrysSoucre.