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Áreas deterioradas y otras en reparación mantienen paralizado Hospital Miguel Oráa

Hospital Miguel Oráa en Guanare | Daniel España

Hospital Miguel Oráa en Guanare | Daniel España

El personal aspira a que este mes concluyan los trabajos para superar la crisis

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Desde hace seis meses en el primer centro asistencial del sur de Portuguesa, el Hospital Miguel Oráa de Guanare, sólo se atienden las estrictas emergencias quirúrgicas y los pacientes de gravedad moderada son remitidos a los hospitales de ciudades vecinas como Barinas, Acarigua y Barquisimeto.

La situación evidencia que el centro no está ofreciendo los servicios para los cuales fue creado. Es un hospital tipo III con capacidad para 200 camas de hospitalización, que debería estar preparado para afrontar problemas de salud que ameriten cirugía.

La paralización parcial es consecuencia de la inhabilitación del quinto piso del hospital, debido a filtraciones por problemas en la impermeabilización que ocasionaron el desplome del techo. Por esa razón dejaron de funcionar cuatro de los cinco quirófanos existentes y que se suspendieran las cirugías que estaban programadas.

Hacinados. Con un piso menos para los servicios, el personal médico ­que pidió no mencionar sus nombres para evitar represalias­ dijo que trabajan en medio de los destrozos y el hacinamiento, pues el único espacio de operaciones habilitado es el denominado quirófano séptico que, además, no tiene aire acondicionado. El área de recuperación de pacientes se encuentra ocupada con equipos y cajas amontonadas, lo cual afecta fuertemente a los enfermos, agregaron los médicos.

En el hospital funcionan otros dos quirófanos fuera del piso cinco: el de obstetricia y el de oftalmología, donde se hacen las operaciones de la Misión Milagro, declararon enfermeras, que también solicitaron no citar sus identidades. La crisis en el área quirúrgica mantiene al hospital a menos de 50% de su capacidad, aseveraron.

La emergencia del Hospital Miguel Oráa está en proceso de rehabilitación desde agosto pasado, y esperan que sea entregada totalmente lista este mes. Los trabajos se ejecutan con recursos del Consejo Federal de Gobierno conseguidos por el gobernador Wilmar Castro Soteldo, a través de la Empresa Socialista de Salud de Portuguesa, y se han destinado 3,06 millones de bolívares.

Debido a la contingencia, el hospital utiliza la sala de espera para colocar temporalmente las camas de observación, mientras hacen las mejoras en Triaje.

Actualmente atienden estrictas emergencias porque sólo cuentan con 40 camas.

Cuando los pacientes que llegan superan ese número, son remitidos a ambulatorios y a servicios especializados como el Centro de Diagnóstico Integral Leonidas Ramos y el Centro de Alta Tecnología Los Próceres.

Los médicos especia listas, de pediatría y del área de adultos, contaron que el servicio de laboratorio para emergencias estuvo paralizado hace tres semanas porque no había reactivos y que esto ocurre con frecuencia.

Sobre el servicio de rayos x dijeron que a veces funciona en la mañana y en la tarde no y que el equipo de ultrasonido no tiene material para imprimir las imágenes, por lo que deben hacer dibujos para graficar la evaluación y sustentar el informe médico.

Personal con experiencia. Directivos del Colegio de Médicos del estado consideran que el hospital debe estimular la llegada de médicos egresados de las universidades tradicionales, porque actualmente más de 60% de los que atienden los servicios fundamentales son médicos integrales comunitarios, que fueron formados para medicina preventiva no para atender casos críticos en la emergencia y en la sala de partos.

Usuarios de la emergencia de adultos y pediátrica presentaron otro problema. Contaron que pasan penurias cuando acuden al centro, dado que en el lugar prácticamente no hay donde hacer una necesidad fisiológica porque no hay baños. Trabajadores agregaron que allí existen seis baterías de baños de las cuales sólo funciona una, y a medias, en la emergencia. Indicaron, que por más que han solicitado la reparación de los sanitarios no han recibido respuesta.

Algunos usuarios afirmaron que en horas nocturnas deben ir a la parte posterior del hospital para hacer sus necesidades, lo que les resulta insólito y que, además, afecta la zona donde está el Servicio de Fisiatría, Medicina Física y Rehabilitación, debido al mal olor.

Equipos dañados

Desde hace cuatro meses en la Unidad de Oncología del hospital se trabaja a 50% de la capacidad, sólo con servicio de quimioterapia por problemas con la calibración del equipo de radioterapia externa, el cual debe ser graduado con regularidad, y el procedimiento no se ha cumplido. Hace varios meses se supo que para la calibración es necesario un equipo conocido como Sistema de Oximetría Diaria, cuya adquisición era tramitado por la Dirección Regional de Salud en Alemania. No obstante, el personal de salud sospecha que el problema es que se quemó la tarjeta del acelerador lineal, y la compra del repuesto cuesta 200.000 bolívares.