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En el Alto Apure quieren el chip para tener combustible

Los chip se instalan en los parabrisas de los vehículos | AFP

Los chip se instalan en los parabrisas de los vehículos | AFP

Pese a las experiencias infructuosas en otros estados, los habitantes de Guadualito confían en que el dispositivo resolverá el problema

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La luchadora social Flor Ramírez calificó a la asamblea de ciudadanos que se realizó el 15 de febrero en el casco central de Guasdualito, en el municipio Páez, en el Alto Apure, como una protesta pacífica. ¿La razón de la convocatoria? Fijar posición sobre el pésimo servicio de distribución de combustible en la zona, problema que afecta a 10.000 personas –entre ellos comerciantes y conductores de vehículos y mototaxi–, lo que los obliga a realizar largas colas en las estaciones de gasolina en las que se consigue combustible. Muchos opinan que el problema se debe al contrabando de gasolina.

No son pues los habitantes de este municipio los únicos que resultan afectados por el contrabando. De hecho, el plan de racionamiento está previsto para todos los estados fronterizos, incluso Táchira, Zulia, Apure, Bolívar y Amazonas.

Lo que es novedoso en este caso es la solución que le han encontrado al problema: exigir la colocación del chip para racionar la gasolina, medida que ha sido rechazada enfáticamente en Táchira y que se encuentra casi suspendida en Zulia, luego de una solicitud de referéndum realizada por concejales y diputado del Consejo Legislativo el 18 de julio, y que finalmente fue rechazado por el Consejo Nacional Electoral el 24 de agosto del año pasado.

Si bien la normativa establece que hasta el 29 de agosto de 2012 había plazo para implementar la colocación del dispositivo en cada uno de estos estados, en Apure el proceso está lejos de completarse.

“Hace días, cuando se aproximaba la asamblea de ciudadanos, no había colas en las estaciones de servicio. Pienso que los militares hacen y deshacen, controlan según su criterio y lo de la patraña de la instalación de las pantallas y antena de transmisión de datos para el sistema chip en la estación de servicio del Gamero es para mantener engañada a la gente”, dijo Benigno Molina, miembro de la comisión que llevó el tema a la asamblea de ciudadanos.

 

“Nos sentimos burlados y engañados una vez más por el general Javier Molina, comandante del Área de Defensa Integral n° 1, que nos ha manifestado que todo está listo para la instalación del chip. Sin embargo, yo viajé a Caracas y constaté que el Ministerio de Petróleo y Minería no ha aprobado presupuesto alguno para este concepto. Mientras, aquí continúan las largas colas para surtir combustible y el contrabando de extracción es cada día mayor”, indicó Ramírez.

Señaló además que durante la asamblea se levantó un acta para que una comisión viaje a Caracas al ministerio y lleve la solicitud respaldada por la voluntad de la asamblea de ciudadanos.

Rafael Hernández Macualo, líder comunitario de la zona, dijo que el objetivo principal de esta movilización fue la de denunciar el contrabando de combustible y presionar la apuesta de que la instalación del sistema chip podría solucionar el problema: “Todos estamos conscientes que aquí llega suficiente combustible, pero un grupo de militares son los principales contrabandistas, no sólo de gasolina sino de alimentos y materiales de construcción”.

Eliécer Montañés, dirigente comunal que representa también a los mototaxistas, aseguró que ese gremio también está afectado por el contrabando. Sin embargo, reconoció que hay logros en relación con el mejoramiento de los surtidores: “Pero el contrabando no disminuye, y esto nos obliga a tomar medidas de control porque lo demostramos cuando estábamos en las estaciones de servicio: no habían colas y la extracción disminuyó”.

 

Nota Vinculada

 

En Táchira

dos años después

 

En octubre de 2010 comenzó en Táchira a colocarse el tag electrónico para comprar combustible. Año y medio después de su implementación, el Gobierno publicó en Gaceta Oficial n° 39875 de marzo de 2012 las normas para la instalación, operación y regulación del sistema de control de suministro de combustibles en las estaciones de servicio en los estados fronterizos del país.

En septiembre del año pasado se venció el plazo de 180 días continuos contados a partir de la publicación de estas normas para que Pdvsa concluyera los trabajos de instalación del sistema para el control de suministro de combustibles. No obstante, señalan que esto no se ha cumplido. “Hay gente que tiene varios chip y echan lo que les da la gana cuando quieren. Además, es extraño que para Táchira sólo llegue gasolina de 91. ¿A quién le venden la de 95?” dijo Darío Ramírez, habitante de San Cristóbal.

Para los residentes, la compra de gasolina está regulada hasta 42 litros interdiarios. Viajeros y turistas también tienen limitaciones.

“Se supone que no debería haber colas en las bombas porque el consumo de gasolina estaría muy medido por el chip, pero no es así. Han bajado un poco las colas en San Cristóbal, pero en el resto de municipios son infernales. En la zona norte y sur es desastroso. Además, en Cúcuta se vende aún gasolina de contrabando. Entonces, ¿de qué sirvió someter a la gente a esto?”, señaló Francisco Labrador.

Neyiver Lugo, diputada del Psuv en el Consejo Legislativo y quien ha estado al frente de este plan, indicó que con la implementación del dispositivo se redujo en 50 millones de litros los despachos de combustible en Táchira, y se logró sincerar el consumo real.

 

Lo Dijo

“Si alguna persona tiene alguna denuncia de corrupción o algún militar está implicado en algún delito contemplado en la leyes, la denuncia debe formalizarse en el Ministerio Público. Quiero decir que yo nunca he estado en ningún delito, y que el único delito que he cometido es estar en la rebelión militar del 4 de febrero de 1992 y estuve preso por rebelión militar. Nunca estaré preso por contrabandista, por guerrillero, por secuestrador o por ningún delito que se me acusa acá en la población”.

General Javier Molina, comandante del Área de Defensa Integral n° 1, el 21 de febrero en la emisora Radio Fe y Alegría en respuesta a los señalamientos en la asamblea de ciudadanos.

 

REACUADRO 1

 

Barril a Bs. 1.500

en el Delta

 

Rafael Finol

 

Una zona libre de comercio ilícito ha sido denunciada en el estado Delta Amacuro por el ex alcalde del municipio Antonio Díaz, Amado Heredia. La zona estaría destinada al negocio del contrabando de combustible, que tiene un precio especial en el estado para facilitar el transporte fluvial, que es el que más usa la población para sus actividades cotidianas.

Heredia señaló que por esta razón el barril del combustible de 200 litros está oficialmente fijado a un precio máximo de 18 bolívares, antes de los anuncios cambiarios. “Pero esto es sólo en teoría. Ese mismo barril, cuando llega al municipio Díaz, costaba hasta hace poco entre 700 y 1.000 bolívares, y después de la devaluación está valorado a partir de 1.200 bolívares, y hasta 1.500 bolívares”.

Dijo que no es la primera vez que ocurre esto, pero que durante su gestión como alcalde se realizaron avances importantes para combatir estas mafias: “Falta voluntad para enfrentar el problema. No es posible que ahora y desde hace cuatro años el problema sea mayor, casi incontrolable. Esas embarcaciones vienen desde Puerto Ordaz por toda esa vía fluvial. Por ahí pasó hace poco, según hemos tenido conocimiento, la embarcación ‘Island Lady’, que fue capturada en aguas hondureñas con combustible, gasolina y diesel procedente de Venezuela, que salió de aquí. Eso lo habíamos advertido antes de que la prensa internacional reseñara la noticia. Pero este es un problema complejo, y esas mafias hasta logran controlar la información para evitar que se interfieran sus actividades”.

 

RECUADRO 2

 

Tarjeta de

racionamiento

en la frontera

con Brasil

 

En la frontera de Venezuela con Brasil, en Santa Elena de Uairen, la mayoría de la población vive de la venta de combustible clandestino. La actividad ha provocado la migración de extranjeros y venezolanos al sur del estado para dedicarse a este comercio ilegal. Pese a que la localidad cumple con las condiciones para la instalación, funcionamiento, operación y regulación del Sistema de Control de Suministro de Combustibles, publicadas en la Gaceta Oficial nº 39875, del 2 de marzo de 2012, la venta de gasolina se hace a través de una tarjeta de racionamiento. El presidente de la Cámara de Comercio de Santa Elena, Daniel Rivero, señaló que la tarjeta es sellada por el comando de la Guardia Nacional mensualmente y permite un número limitado de surtido. La tarjeta de racionamiento funciona con anterioridad al nuevo sistema de control implementado por el Gobierno en zonas fronterizas.

Sin embargo, Rivera considera que la situación de tráfico de combustible ni ha mejorado ni empeorado: siguen las colas para el suministro, los campamentos clandestinos y el malestar en la población.

“Desde hace 7 u 8 años, 40% de la población vive de eso. Mucha gente vino de afuera para dedicarse al negocio. Aquí prácticamente es costumbre”, señaló.

Los turistas deben hacer largas colas para abastecer en la única bomba internacional que hay además de las dos nacionales. Rivera comentó que cuando vienen los turistas brasileros generalmente deben recurrir al mercado negro. “La estación internacional está saturada por los mismos brasileros porque abastecer allí les llevaría todo un día”.

A un brasilero, en la población más cercana a Venezuela, la gasolina le cuesta 3 reales –cerca de 12 bolívares–, mientras que en el mercado negro le cuesta entre 5 bolívares a 10 bolívares el litro.

Rivera aseguró que la afectación a la comunidad es múltiple pues, cuando viene el turista nacional colapsan, las estaciones de servicio. Además, el negocio ha hecho que se triplique la población –de 10.000 habitantes a 30.000 habitantes–, la mayoría extranjeros que instalan caseríos clandestinos.

“La situación es totalmente crítica. Lamentablemente los gobiernos local y de la entidad no han sabido lidiar con eso. Han sido alcahuetas de una población que vive del tráfico de la gasolina”, dijo Rivera.