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Falta de vacunas para la AH1N1 persiste en el interior del país

Tanto en Lara como en Táchira esperan más vacunas para continuar con los procesos de vacunación masivos | Eleonora Delgado

Vacuna para AH1N1 | Eleonora Delgado

Comunidades se quejan del hermetismo sobre la información de lo que ocurre con la gripe y de la escasez de vacunas

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Las comunidades de los estados Zulia, Táchira y Portuguesa califican como hermético el comportamiento de las autoridades regionales con respecto a la situación de la gripe AH1N1.

Al respecto, el diputado miembro de la Subcomisión de Salud del la Asamblea Nacional, Miguel Cocchiola, afirmó que el Gobierno nacional, por medio del Ministerio de la Salud, oculta las cifras reales del virus AH1N1 y solicitó que se aclare el número de fallecimientos, pues es necesario para tomar medidas y evitar que los casos de personas infectadas siga creciendo.

“Necesitamos explicaciones, basta de utilizar el silencio como política oficial; los ciudadanos tienen derecho a conocer qué está pasando con el virus AH1N1”, destacó.

Gustavo Delgado, diputado al Consejo Legislativo del Estado Táchira, denunció que no había ni vacunas ni tratamiento para la influenza, por lo que consideraba necesario la declaratoria de emergencia.

Cifras sin muertes. De acuerdo con los datos de Corposalud-Táchira, en la entidad han sido confirmadas por el Instituto Nacional de Higiene doce muertes por influenza; la última, la del párroco de San Pedro del Río, Elder Ramírez. Está por confirmarse una muestra tomada en autopsia el pasado fin de semana.

Asimismo, en el estado Zulia se confirmaron, hasta el 15 de junio, 52 casos de gripe AH1N1; al menos así lo indica el ultimo boletín epidemiológico publicado por el Ministerio de Salud. Es la segunda entidad con mas infecciones -Mérida es la primera- y les siguen Táchira, Distrito Capital y Lara.

En el estado Portuguesa, el Colegio de Enfermeras denunció que no hay dosis de vacunas para combatir el virus de la influenza estacional, que es el antídoto recomendado por el Ministerio de Salud para prevenir la AH1N1.

Ni vacunas ni visitas

Norelys Prieto es hija de la docente cabimense Sandra Barillas, quien se presume que falleció por AH1N1 en el mes de mayo, aunque su acta de defunción dice que fue por una infección respiratoria. 

A la maestra le tomaron una muestra que sería analizada para descartar o confirmar la enfermedad, pero Prieto no ha ido a buscar los resultados al Hospital Adolfo D'Empaire de Cabimas porque esta embarazada y su médico le recomendó no asistir al centro asistencial por precaución. "Mientras mi mamá estuvo hospitalizada nunca me separé de ella, creo que hubiese contraído la enfermedad en caso de que en realidad la tuviera". 

En la unidad de cuidados intensivos del centro asistencial les ofrecieron unos medicamentos ya que tenía síntomas de gripe, pero nunca se los dieron, y después de la muerte de la docente se hizo unos exámenes que arrojaron una mononucleosis activa y su embarazo. 

No sabe decir si el tema de la AH1N1 se ha manejado adecuadamente, pero afirma que ella con su familia trató de buscar la vacuna y nunca la consiguió. 

"Nos decían que ya venía, ya venía, y nunca llegó". En la localidad, la gente continúa con el uso de tapabocas y trata de informarse acerca de la enfermedad, pero las vacunas son escasas. 

Esta semana la secretaria regional de Salud, Tania Mesa, explico que no se han presentado nuevos casos de influenza, lo que catalogó de positivo. "Ya está pasando lo que esperábamos. Anunciamos que la enfermedad tiene una evolución natural y, después que aparece el primer caso, es hasta la sexta semana cuando se alcanza el pico máximo. Ya después de allí empieza a descender la incidencia". Explicó, además, que en virtud de no generar pánico en la población se han limitado a ofrecer cifras de infectados. 

Muy tarde 

“Se confió porque siempre gozó de buena salud”, dijeron los familiares de un hombre que falleció a principios de junio por influenza. Según relatan allegados, el hombre, de 55 años de edad, le achacó el malestar general a los cambios bruscos de temperatura que debía enfrentar en su sitio de trabajo y para enfrentarlo tomaba infusiones caseras y acetaminofén. Pese a la insistencia de sus familiares, se rehusó a ir al médico.

Transcurrieron los días y en un momento registró dificultades respiratorias y fue necesario trasladarlo en ambulancia hasta el Hospital Central Universitario José María Vargas de San Cristóbal, ubicado a más de 20 kilómetros de su residencia. “La dificultad para respirar era tal que hasta le cambió el color de la piel”, indicaron quienes lo acompañaban.

De inmediato fue recluido en cuidados intensivos y le tomaron muestras. Le aplicaron varios tratamientos, incluso contra influenza, pero el virus había avanzado considerablemente. 

El resultado de confirmación por AH1N1 llegó dos días antes del fallecimiento.

Igual situación ocurrió con una dama que murió recientemente en San Cristóbal. Sólo registró fiebre por al menos dos días, aunque el malestar general fue persistente. Según sus allegados, la mujer recibió atención para el dengue en un centro de diagnóstico y al pasar los días empeoró su estado de salud, junto con complicaciones respiratorias, por lo que fue recluida en un centro privado donde le fue tomada la muestra que resultó positiva para influenza, después de varios días.


No hay vacuna contra la influenza estacional

El gremio de enfermeras de la entidad denunció que hace más de 15 días que se acabó la existencia de la vacuna, luego que se realizaran amplios operativos para inmunizar a niños, adultos mayores y personal de riesgo.

Hernán Azuaje, trabajador social del ambulatorio del barrio El Progreso, expresó que las personas que asisten a los módulos para las vacunas están confundidas. “Cuando uno llega a los módulos dan información confusa. Me dijeron que estaba bien, que no necesitaba vacuna, en el centro materno; mientras en El Progreso me dijeron que me faltaba una vacuna”.

Rafaela Márquez, enfermera coordinadora en un ambulatorio, comentó que la población, en medio de la desesperación, no entiende el mensaje sobre quiénes deben vacunarse y quiénes sólo deben tomar medidas preventivas por estos días. “En la segunda semana de junio se nos acabó la existencia que teníamos. Incluso de enfermedades similares, como la neumococo 23 valente, que estuvimos aplicando a pacientes mayores de 60 años para prevenir complicaciones”, afirmó

Desde que inició la epidemia, en Portuguesa no se han revelado cifras precisas de personas contagiadas con el virus AH1N1, y los casos de personas fallecidas que se han conocido, han sido por medio de denuncias de familiares quienes han manifestado a los periodistas que sus parientes ingresaron a los hospitales con síntomas de la enfermedad.

En el estado se han presentado unos seis casos de muertes por el virus, según informaciones de prensa: tres en el Hospital Miguel Oráa de Guanare y tres en el Hospital J.M Casal Ramos de Acarigua-Araure.


Las Cifras

12 muertes por influenza han sido confirmadas en el estado Táchira.

6 muertes ha reportado la prensa regional en Portuguesa.

252 casos de AH1N1 han reconocido autoridades de salud del estado Zulia.