• Caracas (Venezuela)

Ramón Hernández

Al instante

Como en las grandes capitales, hambre y represión

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

 

El tanque Nirinco VN-4 es de fabricación china. La compra de 150 unidades fue negociada en 2012. Son blindados y de doble tracción. Empezaron a llegar en 2013, pero desde entonces no ha cesado la adquisición de estos dispositivos de orden público, de represión ciudadana. Todos los componentes de las FANB tienen una buena cantidad de ellos, pero la Guardia Nacional Bolivariana es la que cuenta con más vehículos de este tipo. Una porción de ellos están pintados de blanco, que son los que se deben utilizar en tareas de “disuasión”, y otra de negro, que usa el CONA, el Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro. Al comando antidroga también le asignaron una cantidad importante.

Uno de los VN-4, negro y con la sigla del comando antisecuestro, lo utilizaron el jueves para recobrar la calma, la tranquilidad, la paz, en Tucupita. Fue fotografiado, grabado en video y transmitida la imagen a través de las redes sociales. Los más atrevidos compararon la escena con una parecida ocurrida en 1989 en la Avenida de la Paz Eterna, cerca de la plaza de Tianamem, en Pekín, pero se exagera. Aunque los muertos en la protesta en China fueron varios cientos y todavía el Partido Comunista no se atreve a aceptar la matanza de ciudadanos desarmados, el hombre que fue retratado por fotógrafos occidentales y que pudieron salvar las imágenes de la exhaustiva requisa de los cuerpos policiales, no fue atropellado por el tanque ni tampoco ha podido ser identificado, aunque aparece como una de las cien personas más influyentes de ese año de la revista Time.

Los sucesos de Tucupita no contaron con la presencia de corresponsales internacionales. Ahí no ocurre nada que pueda estremecer los cimientos de la civilización ni que tambalee las bases de sustentación del materialismo histórico ni de la epistemología. Salvo un par de pintores y escritores, ha sido un poblado ajeno a la opinión pública y una borrosa referencia del turismo de aventura. Sin embargo, que una poblada tomara las calles para exigir comida, que hubiesen sido saqueados un par de supermercados y que un hombre en silla de ruedas estuviera a punto de ser arrollado por una tanqueta antimotines de un componente de las FANB y fuese agredido de manera salvaje y cruel por funcionarios encargados de restablecer la paz, convirtieron al fotógrafo Oscar Cedeño en notoriedad y en otro preso político. No mereció una palabra de Nicolás Maduro, un llamado a respetar los derechos humanos.

La gobernadora Lizeta Hernández repudió el “vandalismo disfrazado de hambre”, pero no le atañe que maltraten a una persona mayor en silla de ruedas. Un daño colateral. Vendo escapulario 100% garantizado.