• Caracas (Venezuela)

Rafael Rodríguez Mudarra

Al instante

Rafael Rodríguez Mudarra

De la indagación del hecho notorio

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Mientras el rumor proviene de un acontecimiento social vago, impreciso e indefinido que tiene cierto carácter de no ser posible, porque  quienes lo expresan no hacen más que manifestar que pudo haber ocurrido, por el contrario el “hecho notorio” puede ser invocado sin prueba alguna, conocido directamente por quien se halle en capacidad de observarlo.

El hecho notorio además de ser cierto es público, sabido por el común de las personas que tienen una cultura media; dentro de esta especie de acontecimiento se encuentra el hecho comunicacional, constitutivo de un tipo de notoriedad que puede ser acreditado por el  juez o por las partes con los instrumentos contentivos de lo publicado, o por grabaciones o videos, es decir, por lo que puede demostrar con uniformidad la difusión de lo ocurrido, impidiéndose la prohibición de datos secretos cuando son solicitados, con el pleno derecho de ser enterado por la administración pública, generando en el que los requiere el derecho a la información oportuna, veraz e imparcial.

En  los sistemas democráticos los hechos notorios tienen la garantía de no ser desconocidos por limitación a la libertad de expresión, como tiende a acontecer en Venezuela, en razón de ser vehículo a través de el cual el país entero se percata de los hechos, que por su importancia hace posible  someterse a su constatación, en razón de no pertenecer a una persona, por cuanto son parte de la colectividad.

Toda esta exposición fastidiosa y pesada, de contenido jurisprudencial si se  quiere, nos induce a los fines de combatir la corrupción, que como “río en conuco” se expande por todo el territorio nacional, traspasa la fronteras  patria, colocándonos ante los ojos del mundo en condición de país cuestionado; a la defensa de la salvaguarda del patrimonio público, por lo que enterado por información de los medios de comunicación social: escritos, audiovisuales y radiales, con acompañamientos de imágenes en alguno casos, de la cuantificada corrupción que asociados con la delincuencia organizada, permea sensiblemente el ámbito de la administración; y ante la imputación píblica, tanto nacional como internacional que nos informa sobre la notoria participación de funcionarios  y ex funcionarios venezolanos en la comisión de hechos punibles; con honda preocupación ciudadana, para que se cumplan los principios de honestidad, transparencia eficiencia, eficacia, legalidad, rendición de cuenta, responsabilidad, en posesión del derecho que me asiste en conformidad con lo pautado en la Ley contra la Corrupción; haciendo abstracción de la no incompatibilidad de los poderes públicos, cuya independencia se hace inexistente en nuestra vida doméstica, por sumisión  de estos a los  caprichos autoritarios dictados por el que preside el Poder Ejecutivo nacional, en el entendido que la Asamblea Nacional es ornamental, sin soberanía, donde se delega al presidente de la república un lapso mayor al pedido por este, para promulgar decretos con rango de ley; sin prejuzgar de la autoridad moral que le es propia a la fiscal del Ministerio Público, hoy reelecta por la Asamblea Nacional como producto de la omisión de convocatoria del Comité de Evaluación de Postulaciones del Poder Ciudadano, habida cuenta de la obligación constitucional que le pauta entre funciones, la de: “Intentar las acciones a que hubiere lugar para hacer efectiva la responsabilidad civil,  laboral, militar, penal, administrativa o disciplinaria en que hubieren incurrido los funcionarios o funcionarias del sector público, con motivo del ejercicio de sus funciones”, se me ocurre la travesura, si se quiere pertinencia, y ante la notoriedad de la flagrancia de la presunción delictiva atribuido con nombres y apellidos a funcionarios militares y civiles en el ejercicio de la función pública, persuadir a tan importante autoridad para que se le informe a la nación, como es menester, sobre la indagación de los hechos notorios percibidos por la opinión nacional, cometidos por enigmáticos personeros de la dirección política del régimen no insaculados del enjerto ensacado en que se encuentran, en particular los siguientes: dos ex oficiales del 4F, epónimos del proceso, de la confianza absoluta del difunto presidente Chávez, conocidos por sus nombres de pila, como Alejandro Andrade, ex tesorero nacional y Rafael Isea, ex ministro de Hacienda y ex gobernador de Aragua, con residencia en Estados Unidos, los que enriquecidos de manera súbita exhiben sus grandes bienes, mientras el pueblo no le queda más camino que rumiar su pobreza; sobre las denuncias masivas hechas que enjertan en actos de corrupción al capitán Carlos Aguilera, ex edecán  del hoy difunto comandante Chávez, a quien se le involucra en enriquecimiento ilícito, como dueño de casas, yates, aviones y otras propiedades situadas en Aruba y España; también propietario de la construcción de una clínica ubicada en la carrera 25 de Barranquilla Colombia; por último, por limitación de espacio que me impone la columna, como perla de gran valor, enterado de que el banco privado de Andorra, pequeño principado de España, sustituyó a todos sus directivos, imputándolos como: “Gerentes corruptos que recibieron millonarios sobornos en una de las más grandes operaciones de corrupción que conozca España”, además de recibir 2.000 millones de dólares petroleros desde Venezuela, lo que se supone conocido por el Ministerio Público. Con tal sugestión creo ejercer el derecho constitucional a la información oportuna y veraz.

La inmensa  manifestación ocurrida el día 15 de 2015 en Brasil contra  Dilma Rousseff, sorprendió en particular a los gobiernos que integran Unasur, pero la presidenta no usó armas de fuego, se limitó a decir: “La ausencia de incidentes en las protestas son una inequívoca prueba de que Brasil es un país democrático que, a diferencia de otros, convive pacíficamente con manifestaciones”, fin de la cita. ¿Entenderá Maduro, lo dicho por una gobernante de una gran potencia en el mundo?

 

*Abogado, político, presidente de Unión Republicana Democrática

@ramudarra

1rodriguezmudarra@gmail.con

rodriguezmudarra@cantv.net