• Caracas (Venezuela)

Rafael García Peña

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Robert Schomburgk y la Guayana

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Durante la mañana del 23 de octubre de 1835, luego de tres semanas forzadas por la corriente y los innumerables raudales alcanzamos finalmente la boca del río Rupununi, uno de los principales afluentes del Esequibo, y  que le llega desde el suroeste...Algunas millas aguas arriba se encuentra el riachuelo Anaí, que fluye desde las colinas al norte para unirse al Rupunini...El Anaí es generalmente apreciado, y no sé por cuál razón, como el límite entre las posesiones portuguesas y británicas" [1].

Robert Schomburgk se encuentra para el momento en la porción sur del río Esequibo, al sureste de la sierra Pakaraima y aproximadamente a unos 40 km al este franco de la actual línea fronteriza con Brasil, que corre sobre el río Surumú. Agrega más adelante que el Rupununi es comúnmente considerado, desde sus fuentes hasta su desembocadura en el Esequibo, como la línea fronteriza entre la Guayana Británica y el territorio brasileño: "... y como ninguna promesa mía pudo convencer a ningún indígena para acompañarnos aguas arriba del Esequibo, decidí que en la medida que lo permitieran las circunstancias exploraríamos el Rupununi".

La Guayana en la que se encontraba Robert Schomburgk desde agosto de 1835 arrastraba una compleja historia colonial. Los holandeses se habían establecido a orillas de tres grandes ríos: el Esequibo, el Demerara y el Berbice. Durante los siglos diecisiete y dieciocho habían logrado expandir con relativo éxito sus colonias, pero con las guerras napoleónicas esas colonias cambiaron de manos varias veces. Francia y Gran Bretaña se las habían disputado a Holanda. Finalmente en 1803 los británicos ocuparon de facto los tres enclaves holandeses, bajo los Términos de Capitulación de la Convención de Londres de 1814. Allí se expuso que Holanda recuperaba todas sus colonias, con la excepción de Demerara, Esequibo y Berbice (incluyendo además a Cabo de Buena Esperanza en el ápice más austral de África), para lo que el gobierno británico pagó tres millones de libras esterlinas. Esas tres colonias en Guayana fueron amalgamadas para fundar la Guayana Británica, colocando como capital a Georgetown en 1831 [2]. Inicialmente su centro más poblado había sido Cartabo Point, en la confluencia de los ríos Mazaruni y Cuyuní.

Quién o qué representa Robert Schomburgk para nuestra historia geopolítica, o para los pobladores locales es un asunto que merece espacios más amplios. Cierto es además, que no se conoce mucho sobre su vida antes de llegar a América. Según su registro de nacimiento su nombre completo es Hermann Robert Schomburgk (obtenido del Registro Civil de su pueblo natal). La inversión de nombres fue cosa bastante común para la época, por lo que éste se hizo conocer como Robert Hermann, nacido el 5 de junio de 1804 en Freyburg en el río Unstrut, que para el momento se ubicaba en la región prusiana de Thuringia, y que hoy pertenece al estado de Sajonia-Anhalt. De modo que Robert Schomburgk fue un alemán. Desde temprana edad mostró pasión por la botánica pero su padre lo encaminó a realizar estudios como comerciante. En 1823 se estableció en Leipzig para ocupar un cargo como contador en una empresa familiar, lo que le brindó la oportunidad para asistir a cursos de botánica en la universidad local y aprender también astronomía e inglés. En 1829 viaja hacia Nueva York acompañando un cargamento de ovejas. Pronto, entre 1830 y 1835, ya se encontraba en el Mar Caribe, entre las Islas Vírgenes angloparlantes Saint Thomas, Tortola y Anegada.

Desde allá escribe cartas  tanto a la Sociedad Linneana de Londres como a la recién fundada Real Sociedad Geográfica de Londres (1830) ofreciendo sus servicios como colector de muestras biológicas y mineralógicas, así como para anunciar su disponibilidad para explorar para esas instituciones las regiones que fueran de interés para las ciencias naturales.

Estando en Anegada en 1831, ocurren en corto tiempo los naufragios de un bergantín británico y otro similar norteamericano, así como de la goleta española "Restauradora" que transportaba 130 esclavos. Robert Schomburgk utiliza estos eventos como justificación para levantar una carta de navegación y demostrar sus cualidades como cartógrafo. Va estudiando las corrientes marinas de la Isla Anegada, las profundidades de sus aguas y la ubicación de los arrecifes de coral. El mapa resultante fue aprobado y publicado en 1832 por la marina inglesa. Y en 1834 ya se encontraba en negociaciones con la Real Sociedad Geográfica de Londres para emprender una serie de expediciones a través de la colonia británica en Sur América. 

Robert Schomburgk recibe precisas órdenes de parte de la Sociedad Geográfica: "El Consejo desea hacerle entender de manera clara que durante el primer año o dieciocho meses, cada actividad estará subordinada al objeto de investigar minuciosamente  el carácter físico y los recursos de la porción de la cordillera central que atraviesa esa parte de Suramérica, y que contiene  los tributarios de los ríos Demerara, Esequibo y otros que fluyen hacia el Atlántico, dentro o inmediatamente contíguos a la colonia británica de Guayana". La Sociedad agrega que: "en caso que necesite explorar el río Cuyuní hasta la Sierra Imataca, como usted  mismo lo ha propuesto, entonces debe contar con la aprobación del gobernador y no dispondrá de financiamiento para tales expediciones" (ver en Rivierè). Robert Schomburgk parte así desde las Islas Vírgenes el 4 de julio de 1835 y arriba a Georgetown el 3 de agosto.

Ya en la Guayana, Robert Schomburgk emprende tres expediones entre 1835 y 1839. La primera de ellas fue un intento de explorar los ríos Esequibo y Rupununi, que realizó entre septiembre y marzo de 1835. La segunda expedición consta de dos partes, la primera de ellas la emprendió en octubre de 1836 y sólo fue un intento fallido de ascender por el río Corentyn, mientras que durante la segunda parte de la misma remontó el el río Berbice entre noviembre de 1836 y marzo de 1837.  Es su tercera expedición, realizada entre septiembre de 1837 hasta mayo de 1839, la que tiene importancia para la naciente República de Venezuela, porque a partir de allí Robert Schomburgk comienza a cambiar sus opiniones sobre los dominios británicos.

Antes de llegar a la Guayana Robert Schomburgk había hecho un boceto de mapa basado en los respectivas cartas geográficas de William Hilhouse y Alexander von Humboldt, y que le proporcionaron una muy clara representación sobre la colonia británica en la Guayana. Hilhouse era para entonces considerado el colono con mayor reputación sobre conocimientos del interior de la Guayana británica y sus habitantes indígenas. Lo interesante es que Robert Schomburgk sitúa en ese boceto los límites de Venezuela a lo largo del río Esequibo. El etnólogo Peter Rivière cuenta en su obra sobre The Guiana travels of Robert Schomburgk 1835 - 1844, que aun es posible ver una reproducción de ese mapa en la página 73 del libro de Graham Burnett publicado en el año 2000: Master of All They Surveyed. Expedition, Geography, and a British El Dorado, University of Chicago Press. Allí Graham testimonia que este mapa había sido descubierto durante sus investigaciones en los archivos de la Universidad de Guyana, pero ya al momento que su libro fuera publicado ese mapa había desaparecido de nuevo.

Otro detalle de interés es que Robert Schomburgk tenía una perspectiva sobre los ameríndios muy similar a un humanitarismo evangélico. Los veía como niños sumidos en la ignorancia para quienes su salvación reposaba fundamentalmente en la cristianización, que consideraba como sinónimo de civilización. Pensaba había que atraerlos hacia las misiones o hacia la línea costera. Otra causa subyacente era la de protegerlos de su captura y posterior explotación por los vecinos brasileños.

En agosto de 1838 realiza su tercera expedición, ahora explora la Serra Grande a orillas del Río Branco (Brasil), a unas 31 millas geográficas del Fuerte Sao Joaquim, en la confluencia de los ríos Branco y Takutu. Había partido con su gente el 16 de agosto desde el mencionado puesto militar brasileño  y al día siguiente registra la posición de la Isla Boa Vista, donde más tarde se fundará la conocida ciudad amazónica. Al pie de Serra Grande se topa con finas canoas de comerciantes brasileños. Robert Schomburgk había sido informado que se trataba de encargados por las autoridades del distrito para reclutar hombres para servir a la marina, y relata en sus informes que: “Conté tres canoas repletas de gente y quedé horrorizado de ver tal degradación cuando vi en ellas a nueve hombres, tres de ellos en la edad climatérica, y el resto consistía de trece mujeres y dieciocho niños menores a doce años, seis de ellos todavía lactantes".  Concluye que el objeto de esa expedición se explicaba por sí mismo: "Se trata de rapto de personas".

"He comunicado estos hechos al señor Pedro Ayres, representante del Comandante para Asuntos Militares y Civiles del Alto Amazonas, quien desde la llegada de esa expedición ha prestado la más mínima atención a ello...él apenas da crédito a una relación suya con estas atrocidades...En su opinión se trata de oficiales de menor rango que buscan presionar a los indios para usarlos como remeros en la marina, y utilizan esto como excusa para procurarse de jóvenes y viejos, y venderán a sus aliados a aquellos que no sean aptos".

Este y otros incidentes similares molestaron en cuantía a Robert Schomburgk, quien observaba con impotencia la esclavización in fraganti de indígenas de parte de traficantes brasileños, por lo que pensó en medios para impedirlo. La forma más obvia que vio fue la de considerar a los indígenas como sujetos británicos, cosa imposible puesto que el lugar de los sucesos se ubicaba entre los ríos Takutu y Rupununi, fuera de toda jurisdicción británica. Pero pensaba que, como ni los mismos brasileños sabían dónde reposaban los límites, y estando consciente que las sabanas entre los ríos Takutu y Rupununi nunca habían estado bajo posesión portuguesa, propuso como fundamental determinar los límites siguiendo la línea divisoria entre las cuencas del Amazonas y del Esequibo.

Continuando su travesía hacia el norte, ya el 20 de octubre (1838) supera la sierra Pakaraima y cruza el río Yawaira, un tributario del Caroní. Entra así en el sistema hídrico del Orinoco (sic) que es separado del Amazonas por la mencionada sierra de arenisca que acababa de ascender. El día 25 alcanzan la unión del Uairén con el Cuquenán.

El 02 de noviembre emprende el camino hacia la base del Roraima y anota: "Hoy he visto al Roraima  libre de nubes, una circunstancia poco común durante el día. He estado en su vecindad por cuatro semanas y apenas lo he visto despejado sólo dos veces". Al día siguiente regresa sobre sus pasos, hasta que se desata la fiebre entre sus acompañantes.

El 4 de diciembre, camino hacia la sierra Parima pierde su reloj: "por tanto, he resuelto avanzar y actuar de la mejor manera que pueda, en adelante medir el tiempo y latitudes de manera precaria pero posible, colocando atención a las distancias lunares". Así reune toda información disponible para plantear su próximo movimiento. Concluye que debe seguir en dirección suroeste para  lograr alcanzar el río Parima.

En el Parima divisa la línea azulada de la Sierra Marutaní el día 21 de noviembre y el 7 de enero anuncia su entrada en el río Merewari .De nuevo está parado sobre Venezuela. El 15 de enero remonta el Canaracuni: "nos aproximamos hacia una montaña que creo es el Sarishariñama (sic)". Entre el 21 y 22 de enero va por sobre montañas y alcanza el caño Yemecuni, afluente del Merewari. Y el paso por la serranía se le hace difícil, aspero y tedioso. Intenta apurar la marcha con el consecuente intento de motín general en medio de la selva. Cruza la fila de la Sierra Aribama y desciende hacia Brasil, hacia  el río Auaris. El 31 de enero asciende la Sierra Parima y busca el río Ocamo, entrando así en el alto Orinoco. El 4 de febrero cruza el Matakuni y cuatro días más tarde asciende el cerro Kikiritza, de unos 900 m sobre el el río Cuntinamo. Desciende muy cerca del caño Machamé y el día 10 alcanza el río Padamo donde experimenta la destreza en navegación de los yek'uana. Cruza el riachuelo Kurickanama y queda perplejo frente al cerro Marahuaca. El 21 de febrero acampa en la boca del Caño Iguapo. El día 22 de febrero alcanza finalmente La Esmeralda. "No es necesario describir con cual emoción me precipité a tierra, mi meta ha sido lograda, la de unir mis observaciones, iniciadas en la costa de Guayana, con las de Humboldt en La Esmeralda".

El regreso a Europa es por la via del Casiquiare y Río Negro, buscando el Río Branco y desde allí el río Esequibo para retornar a Georgetown. En Londres, una vez presentado sus resultados, recibe comentarios de Charles Darwin y de Humboldt. Así se da inicio al siguiente capítulo que conducirá a las exploraciones de límites en la cuenca del Esequibo por encargo de la Corona Británica. Sin duda un episodio que merece su propio espacio.

 

@rfgartzia

 

 [1] Schomburgk, Robert H. 1841 Reisen in Guiana und am Orinoco während der Jahre 1835-1839. Verlag von Georg Wigand, Leipzig, 510 pp. (pags. 69, 343, 358, 381, 388).

[2] Rivierè Peter (Ed.) 2006 The Guiana Travels of Robert Schomburgk 1835 - 1839. Vol I: Explorations on behalf of the Royal Geographical Society 1835-1839. Hakluyt Society. Third series). University Press, Cambridge, 406 pp. (pags. 17, 280, 291-294, 310).