• Caracas (Venezuela)

Rafael García Marvez

Al instante

“Tenemos hambre” y las FANB

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:


El grito tenebroso “tenemos hambre”, muy diferente a “Maduro renuncia o vete ya”, aquellas unas frases con entidad que llaman a la unidad, a la lucha a sus compatriotas de infortunio, es decir, a todos los venezolanos de hoy.

Durante muchas horas, tronaron los gritos de habitantes de las zonas populares de Caracas que se acercaban con temeridad a Miraflores como un medio para que los enclaustrados en ese palacio entendieran que sus problemas van mucho más allá de Chávez o de esas ideologías primitivas del marxismo o socialismo.

Ese día, el peor de estos tres años de gobierno que ha vivido el presidente Maduro, se puso a descampado que el estado de necesidad, de supervivencia, debe alcanzar la identidad colectiva, algo así como Fuenteovejuna lo hizo.

Pero Maduro es un caso extraño. Ganar tiempo le hace daño en lugar de favorecerle, como sí sucedió con su mentor en 2004 cuando se efectuó el referéndum revocatorio contra Chávez y este salió “victorioso”.

“Tenemos hambre”, una frase fuerte y poderosa que toca los sentimientos más sublimes y motiva incluso a dar la vida de ser el caso. De allí la inquietud de organizaciones internacionales como la OEA, por ejemplo, y de gobiernos extranjeros por lo que pueda suceder en el país. Eso lo ve el mundo entero, menos, aparentemente, los maleantes que llevan diecisiete años viviendo del asalto al patrimonio nacional.

Con base en esta crisis terrible, que se hará cada día más intolerable, donde un grueso número de venezolanos, más decididos que  multitudinarios, se propusieron la semana pasada que le escucharan, aunque  de modo fallido, en la casa donde reside el poder nacional. Y lo intentarán de nuevo, no quepa la menor duda, como tampoco dudemos de que el gobierno no lo irá a permitir y tratará de impedirlo.

¿A quién recurrirá el presidente para frenar esa ola humana que va a reclamar la comida y medicinas de sus hijos para que puedan continuar viviendo? La respuesta está a bocajarro: a las Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Ahora, la pregunta que todos nos hacemos es si frente a estas protestas llenas de humanas intenciones, de millares de súplicas, una operación de fuego va a solucionar el problema de fondo. ¿La FANB obedecerá dócilmente la diabólica orden de exterminar a humildes venezolanos que reclaman sus derechos?

La respuesta es un no premonitorio. Y no lo hará como no lo hizo en 2002 cuando el entonces presidente Hugo Chávez ordenó activar el Plan Ávila, a pesar del liderazgo que este tenía dentro de los componentes militares. ¿Será esa la razón del cuido melindroso a los colectivos armados que protegen Miraflores de unos días para acá?

Luego, si nos atenemos a las declaraciones del general mayor Alcalá Cordones, insisto en este punto, de que él coloca las manos sobre el fuego porque conoce la conducta institucional apegada a las leyes del actual ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, pues, entonces, hay motivos para creer en la racionalidad.

Para terminar, una muestra electoral muy pequeña pero reveladora que probablemente muchos desconozcan, autoría del padre Luis Ugalde: “En los centros electorales de las parlamentarias del 6-D donde solamente votaron militares la relación fue 70% a favor de la oposición y 30% para el oficialismo.