• Caracas (Venezuela)

Rafael Bello

Al instante

El revocatorio es la paz

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Y los días no desvanecen el impulso colectivo del cambio. Porque el cambio no es una postura convencional del momento o de los intereses que se contraponen al interés de la colectividad en las soluciones que son apremiantes, porque tienen que ver con la salud, la seguridad y la vida de los ciudadanos.

Representa el cambio un sentimiento del pueblo venezolano para ponerle punto final a un régimen antinacional que, durante largos y penosos años, ha venido destruyendo la base sustancial de la economía nacional. Es la actitud persistente del accionar democrático de los diversos sectores de Venezuela, para abrirle cauces a las grandes demandas sociales en la satisfacción de sus imperativas necesidades.

Entonces, el cambio: es una lucha, un compromiso que va más allá de la particular manera de hacer política con la práctica deleznable del engaño. Ese cambio es una actitud sentida de la sociedad frente a los problemas que a diario vive y está dentro del ámbito democrático porque responde a la necesidad profunda de la democracia social, con la fuerza de su contenido en la satisfacción de soluciones que ya no esperan. Ese cambio es la lucha en el tiempo en la que son persistentes las acciones perversas de un régimen sustraído del sentimiento colectivo, que solo actúa para descalificar esa fuerza cívica de consistencia democrática. 

En esta lucha insistente de los sectores democráticos de Venezuela el acuerdo nacional del término que abre el compás de la convivencia social demanda organización y disposición para no caer en la violencia. Esa violencia que es el caldo de cultivo de quienes viven de fracaso en fracaso y dejan en el desconcierto de la ruina todo cuanto se abría paso dentro del marco social democrático. Es por lo que esta lucha nacional tiene el afán de la civilidad que representa una sociedad de derechos. Es, en consecuencia, la fuerza de la civilidad que irrumpe en un compromiso de grandes proporciones con la afirmación de la legalidad que la nutre y le da plenitud de contenido y razón.   

El cambio es esa actitud de los venezolanos para retomar las vías de la racionalidad institucional. En virtud de lo que afirma la condición esencial de los valores de la libertad. Los escollos antidemocráticos hay que saltarlos por cuanto tenemos un pueblo afincado en su determinación libre y soberana. Venezuela no cede su condición democrática por cuanto su propia condición emerge del sentimiento de un pueblo libre que lo lleva en su propia razón existencial. La libertad es auténticamente Venezuela, que llena de valores y principios su propia condición de nación libre y soberana.     

Ahora está la sociedad venezolana ante un paso trascendente de su historia democrática. Lo que le imprime de diversas maneras el accionar de las fuerzas democráticas en la movilización general para que el sistema democrático no naufrague. Es la fortaleza colectiva para proceder al cambio con la fuerza del ejercicio del voto. Hay que sustituir al régimen con el ejercicio soberano del sufragio.

El referéndum revocatorio es una demanda de los venezolanos en el  ejercicio y plenitud de la soberanía nacional. La razón democrática está en la voluntad de los ciudadanos con el ejercicio de su condición soberana. Lo que está activo y persiste a todo evento en el sentimiento democrático venezolano.

La voluntad cívica de los venezolanos se expresó de manera consistente el 6 de diciembre del año 2015. Y lo hizo con la fuerza de su valor democrático en el ejercicio de su soberanía. En ello la convocatoria nacional dejó constancia con millones de voluntades soberanas.