• Caracas (Venezuela)

Rafael Bello

Al instante

Oposición y democracia

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Calle arriba y calle abajo. Pueblo con ímpetu de movilización general abrigado en el sentimiento de libertad que se hizo Patria desde 1810. Somos una nación con historia trascendente en el tiempo que no acepta bajo ningún motivo la afrenta dictatorial. Por eso mantenemos una lucha persistente en todos los puntos cardinales de la República en fe para devolverle a esta gran nación: Venezuela, el orden democrático.

 La fe democrática de los venezolanos es lo que ya se vive en las movilizaciones que, por la razón preeminente de la vida, no es otra, más que los derechos fundamentales del ser humano. Y es lo que tiene lugar en varias regiones del país de manera consistente y valiente. Allí están regiones donde mujeres y hombres no cesan en su lucha de libertad. Y con ellos también está en primera línea la juventud que estudia y trabaja.  

 Es la Venezuela que avanza, que no se rinde y cumple el cometido histórico de la gloria de una nación libre. Esta juventud valiente con afanes de patria libre, que no se amilana ante las acciones criminales de un régimen ajeno al sentimiento humano, tiene por delante el compromiso de la reconstrucción nacional que, con inteligencia y trabajo, se hará posible para el crecimiento y bienestar de los venezolanos. Somos un pueblo con miras al porvenir democrático, que responde en todas las instancias, a lo que es totalmente adverso, del autoritarismo lacerante.

 Somos una nación con principios y valores de convivencia  democrática. Con ese sentimiento existencial se hace presente a todo trance el valor de unos jóvenes que llevan en su corazón el amor sin límites  de Libertad y en sus manos el Tricolor Nacional con sus Siete Estrellas de gloria. Esta es la patria que lucha por la libertad con sus hijos en su legítima defensa.

 Pero qué valiente es la juventud venezolana. A cada momento surge el ejemplo heroico de los estudiantes que abren senderos de liberación. Y con ellos están las personas mayores también vibrantes de fe y sentimiento democrático. De amor de una nación libre y soberana que se abrazan al tricolor nacional siete estrellas en fe republicana. Esa movilización de la sociedad venezolana que no rehúsa la lucha en la calle en defensa del derecho a la vida y la vigencia del orden democrático. Es Venezuela con plenitud de sus derechos fundamentales..

 Los ciudadanos tenemos la condición de nuestras convicciones democráticas y en función de ello está en primera línea la lucha. No necesita este pueblo bravío venezolano la orientación de quienes rehúsan el compromiso de la plenitud de las libertades democráticas, por lo que no se puede acatar lineamientos que están muy distantes del coraje existencial del venezolano cuando de la libertad se trata, porque es un reclamo persistente de su compromiso vital.

 Está planteada entonces en Venezuela, ahora más que nunca, con la firme disposición de la colectividad, la reconstrucción de un estado de legalidad nacional. De un estado de legalidad que ya no espera la ambigüedad del regodeo que se priva de pisar la calle porque los gases lacrimógenos los intoxican y pueden perder sus atractivos emolumentos de la pasividad.

 La oposición democrática, valiente y ansiosa de grandes cambios para la República del porvenir, está en la calle y en los centros de lucha donde la libertad les rinde culto a las mujeres y hombres que afirman a cada instante que Venezuela es una nación de ciudadanos libres.  

bello.rafael@yahoo.es