• Caracas (Venezuela)

Rafael Bello

Al instante

Hambre de punta a punta

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El recorrido asombra. La escasez que el venezolano vive no es una consigna electorera. La escasez es hambre que sufre el pueblo como consecuencia del estado ruinoso de nuestra economía producto de la depravación politiquera que ya deja en la más absoluta miseria a millones de venezolanos. Está allí un país donde priva la escasez de lo que antes era abundancia. Lo que significaba fortaleza de la población en su capacidad productiva.

Regiones venezolanas donde florecían los campos y, con ello, se abrían posibilidades de sostenido crecimiento económico y social. Ya no es y tierras donde la labranza productiva era encomiable, ahora es tierra yerma. Es dolor venezolano ante lo que era pujante con miras sustentables hacia el porvenir. Eso ha de significar en nosotros ahora el reencuentro con la eficiencia y la atención exitosa del sector productivo y de la sociedad en general ávida de soluciones a sus ingentes problemas.  

De nuevo la Venezuela productiva es el programa de lucha sostenida y acertada. Y este es el reto que tenemos los venezolanos de abrirle cauces a esa Venezuela productiva con la libertad en el alma. Con la fe republicana del cambio para mirar de nuevo el horizonte despejado de miseria. Para volver a transitar por los caminos donde la naturaleza encuentra la mano del productor en comunidad con el esfuerzo que la ciencia prodiga. Para que los sembradíos llenen de alimentos los mercados de la Venezuela productiva. 

Es el reto que tenemos los venezolanos que miramos con optimismo el porvenir de manos con el cambio democrático. Ese cambio que ya no se puede retrasar porque la población está urgida de alimentos y medicinas. Porque Venezuela siente la imperativa necesidad de volver a transitar los senderos del crecimiento económico y social. Los caminos de la seguridad y la paz.

Hay una población que sufre las consecuencias de este cuadro de delincuencia que hace uso de la política para sus fechorías. La política es la elevada manera del cumplimiento del deber en el ámbito colectivo. El deber de responder con eficiencia y honradez el ejercicio de la función pública. Eso está sumamente distante de quienes han dejado ya en estado penoso, ruinoso, de saqueo a diestra y siniestra los fondos públicos.

La acción que se deriva de ese cuadro delictivo enquistado en la vida pública venezolana que priva a millones de seres humanos de los medios indispensables para la subsistencia alimentaria, para la atención de sus enfermedades. Para adquirir las medicinas que han de aliviar y curar sus males, así como para proteger a los niños y a las personas mayores que requieren de la comprensión y ayuda eficaz para una vejez digna.

Es criminal lo que se ha hecho en Venezuela durante quince largos años con los recursos portentosos del ingreso petrolero. Ante todo ello, cabe entonces la lucha unida, perseverante y ejemplar del cambio democrático.  De ese cambio con fuerza de calle y con razón de una Venezuela que espera la valentía de sus hijos para una vida mejor.

 

E-mail: bello.rafael@yahoo.es