• Caracas (Venezuela)

Rafael Arreaza Padilla

Al instante

Un ejército de vacas para Maduro

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Todas las Constituciones de Venezuela a lo largo de su historia han establecido como los límites geográficos de la República los mismos que en el año de 1810 correspondían a la antigua Capitanía General de Venezuela, aun la más reciente Constitución que en detalles abunda en los siguientes artículos:

Artículo 10. El territorio y demás espacios geográficos de la República son los que correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad.

Artículo 13. El territorio nacional no podrá ser jamás cedido, traspasado, arrendado, ni en forma alguna enajenado, ni aun temporal o parcialmente, a Estados extranjeros u otros sujetos de derecho internacional.

Artículo 16.  Por ley especial podrá darse a un territorio federal la categoría de estado, asignándosele la totalidad o una parte de la superficie del territorio respectivo.

Entonces ¿por qué no pasar de la habladera directamente a una política en concreto? ¡Está en sus manos resolver el problema de una vez por todas! Tiene  a  disposición  su  Ley Habilitante y tiene a la mano el artículo 16 de la Constitución Nacional que le permite promulgar por ley especial el estado Esequibo con la totalidad de su territorio. Nadie le impedirá que tome una iniciativa  parlamentaria  y  desarrolle el tema a fondo. Puede recomendarle a su TSJ que se pronuncie favorablemente en relación con el amparo de los derechos de los esequibanos como venezolanos que son. Y más, mucho más...

Si es capaz de realizar por lo menos esto, ¡tenga por seguro que será lo único que la historia a usted le reconocerá!  

Porque después de 16 años de desidia y entreguismo por  parte  del  proyecto de la social delincuencia populista que usted  heredó, queda demostrado en forma muy clara, amplia y contundente que ustedes siempre han estado abiertamente al servicio de los intereses extranjeros, en perjuicio de todos los venezolanos y contrario al interés nacional.

El que tenga ojos  que vea…Y el que tenga oídos que oiga…

De no materializar un hecho relevante y mantener solo una farsa, necesitará de un ejército de vacas para poder tragarse semejante volumen de paja.

Una vez más le reitero que somos muchos los independientes que aquí nacimos y adoramos esta tierra, y que tenemos autoridad moral para hablar porque probadamente hemos demostrado capacidad y eficiencia para resolver los problemas del país, y que ahora con más experiencia que antes, y teniendo el diagnóstico de todos los males nunca atendidos, los agravados y los más nuevos y peores traídos por esta oligofrenia populista, nos hemos preparado para más temprano que tarde entregarnos a la tarea de salvarle la vida a la patria que tenemos: patria enferma, patria maltratada, patria saqueada, patria ultrajada incesante e inclementemente ante la mirada incólume tanto de los más útiles como de los inútiles, ¡patria que nadie defiende!

Somos conscientes y no nos intimida este reto de colosal tamaño, porque no hay otra opción que la de salvarle la vida a nuestra Venezuela, ¡y se la vamos a salvar!

Aunque a los más feroces ignorantes les parezca imposible.

Mientras usted menos haga o peor lo haga, más notorio será el cambio, porque los que vengamos después trabajaremos con base en una planificación estratégica, de forma profesional, deliberada y meticulosamente para que “todo esté bien hecho”, para que el cambio no solo se vea sino que se sienta, se oiga, se toque, se respire, se perciba con todos los sentidos. Esto será el tratamiento inicial con el que le vamos a salvar la vida a nuestra sufrida paciente, y en función de nuestra probada experiencia, seguros estamos de que en nuestras manos no morirá.

Convencido está todo el mundo aquí de que el continuo deterioro de su calidad de vida es por culpa de un gobierno que prefiere que la gente se muera de hambre y de enfermedades, antes que tomar medidas económicas inaplazables por el “costo” que le representa a su moribundo capital político. 

Optaron por arruinar a Venezuela y a su gente ignorantes de que cuando al productor el dinero se le convierte en basura, al pobre la basura se le convierte en alimento.

De esto más consciente de lo que ustedes creen está el mal llamado “pueblo”, y  no  lo  volveremos  a llamar  así... Ahora es “la gente”, en principio porque  “el  pueblo  es  gente” y “la gente somos todos”.

Vamos a mostrar la diferencia entre la mentira de echarle la culpa de su ignorancia e ineptitud a los demás, eso de estar de guerra en guerra y sin más opción, perderlas siempre todas; y decir la verdad en tiempo real, asumiendo su costo con valentía y patriotismo, haciendo las cosas profesionalmente bien hechas para obtener siempre buenos resultados. Hacer las cosas bien cuesta menos trabajo que hacerlas mal y rinde muchos mejores beneficios porque siempre “ganamos todos”. Realizaremos una campaña de inmunización contra el populismo que llegará hasta el último rincón del país, que aunada con las demás campañas sanitarias pendientes permitirá aterrizar el derecho a la salud y de allí hacia arriba iremos resolviendo los problemas en forma efectiva y eficaz, como ya lo hemos demostrado antes en el campo de la justicia social, la seguridad social, la salud y las pensiones. 

La gente se cansó de tanta basura ideológica, nadie les cree ni el Padre Nuestro. Como dijo Abraham Lincoln: “Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”. Hoy no hay propaganda que valga. 

Sobradamente han demostrado ser “pura pérdida”, llegamos al llegadero del descontento  generalizado, tienen el agua al cuello, la decisión de salir por la puerta trasera de la historia abierta de par en par es toda suya.

 

Médico, politólogo, abogado

Ex presidente del IVSS

Directivo del Centro Popular de Formación Ciudadana