• Caracas (Venezuela)

Presos políticos

Al instante

Sebin cubre con periódico partes del cuerpo donde agreden a estudiantes

En 12 oportunidades o en 12 meses, el hijo de Nora Rolón no ha tenido su primera audiencia, el juez, Miguel Graterol la difiere "hasta porque la falta la que hace el dafé"

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El intento de contener las lágrimas después de pronunciar su nombre queda en segundo plano cuando Nora Rolón, madre de Josman Paredes –estudiante preso- comienza a contar la serie de “vejaciones, violaciones a los derechos humanos y abusos por parte de la autoridad” que ha vivido su hijo durante 365 días que lleva tras las rejas.

Rolón acudió a la redacción de El Nacional para hacerle un llamado al Defensor del Pueblo, Tareck William Saab, y al Juez 6° de Control, Miguel Graterol, quien está al frente del caso. Denunció que ambos “caballeros” durante un año han tratado de desmoralizarla tanto a ella como a su hijo, con la actitud que mantienen.

“Mi hijo es un muchacho de 22 años que debe estar libre (…) fue detenido por funcionarios del Servicio Bolivariano de  Inteligencia Nacional (Sebin) el año pasado, no existen pruebas que lo inculpen de algún delito o crimen. Solo tuvo la valentía de salir a la calle y protestar en contra de este régimen”, comentó.

Aseguró que vive un calvario producto del arresto, aparentemente injusto, de su hijo Josman Paredes, quien ha sido agredido físicamente en varias oportunidades por parte de los funcionarios del Sebin.

Explicó que cuando 10 funcionarios detuvieron arbitrariamente a Paredes, él estaba saliendo de un supermercado, es decir, no se encontraba protestando.

“Tuve que viajar a Caracas de emergencia porque lo trasladaron así, como si el no tuviese madre. Duré casi 8 días sin verlo hasta que pude, supongo que el director del Sebin se apiadó de mi por el estado en el que me encontraba, estaba desecha”, recordó.

Indicó que al momento de verlo, Paredes tenía un hematoma en la cabeza, producto de una fuerte golpiza que recibió por parte de los policías. Tenía además periódicos envueltos en sus manos y pegados con tirro para que no se le hicieran morados después que lo golpeaban.

“Cuando retorné a mi casa en San Cristóbal, me enteré que la orden después de detener a los jóvenes que protestaban era desaparecerlos, atraparlos y matarlos”, señaló.

Abusos y violaciones a los derechos humanos

Rolón indicó que en 12 meses el juez encargado del caso ha diferido la primera audiencia de Paredes en 12 oportunidades.

“Mi hijo está tan decepcionado que la décima vez cuando difirieron la audiencia, pensó en cortarse, decía que ya no tenía importancia la vida si estaba preso, sin posibilidades de salir porque el juez pospone el juicio hasta porque falte la que hace café. En un año preso solo lo han sacado al sol 4 veces”, acotó.

Informó que en tres oportunidades ha exigido un encuentro con el defensor para que éste escuche por voz de ella, su madre, la verdad de lo sucedido, pero “no ha recibido respuestas”.

“Defensor, juez, no jueguen más con nuestra dignidad, nosotros no merecemos esto, los 45 días que tenían para hacer las averiguaciones del caso ya pasaron y no han realizado la primera audiencia. No pido algo inhumano. He sido respetuosa con ustedes, séanlo conmigo”, sostuvo.

Criminalización falsa

“Nunca olvidaré aquella transmisión en cadena, en la que el ministro de turno, el señor (Miguel) Rodríguez Torres injurió y acusó a mi hijo al grado de llamarlo criminal de alta peligrosidad; nosotros teníamos un restaurante –lo cerró por los constantes viajes a Caracas- ¿es entrenamiento de guerra lavar platos?”, sostuvo la madre del joven, quien nuevamente volvió a llorar.

Rolón concluyó diciendo que el gobernador del estado Táchira, José Vielma Mora, fue otra de las personas que injurió a su hijo, “él y el ministro destruyeron la paz de una familia”.