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Carlos Álvarez: “Capriles es un candidato construido al calor de elecciones democráticas”

Carlos Álvarez | Leonardo Guzmán

Carlos Álvarez | Leonardo Guzmán

El jefe de la misión electoral de la Unión de Naciones Suramericanas considera que las posiciones políticas de los rectores no afectan su desempeño ni la fiabilidad del sistema de votación

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El ex vicepresidente de Argentina y actual presidente de la Aladi, Carlos Álvarez, encabeza una delegación de casi 50 expertos electorales de los países integrantes de la Unión de Naciones Suramericanas, que este domingo estarán en centros electorales de Anzoátegui, Barinas, Caracas, Miranda, Táchira, Aragua, Carabobo, Zulia, Falcón y Sucre para presenciar la elección del presidente de la República para el período 2013-2019.

Aunque es la cuarta misión de observación electoral de la Unasur, esta es la novena vez que Álvarez presencia una elección en Venezuela.

—¿Cuál es el objetivo de la misión de la Unasur el domingo?

—Acumular experiencias y enseñanzas. De lo que se trata es de ver cómo una institución intergubernamental puede ayudar a los países miembros a tener un sistema electoral más eficiente desde el punto de vista técnico. No hay políticos, ni diputados, ni senadores en nuestro equipo, sólo expertos electorales de los diferentes países.

—¿Cuál es la diferencia entre el observador y el acompañante electoral?

—Ninguna. La caracterización se la pone cada país. En este caso el CNE y el presidente del Jurado Electoral de Perú, que tiene la presidencia pro témpore, firmaron un convenio que define los términos. En Ecuador somos observadores; aquí, acompañantes. En el caso venezolano no se emiten opiniones, sino que se hacen dos informes: el preliminar que se entregará el lunes 15 al CNE y el definitivo que se le entrega a la secretaría general de la Unasur y a la presidencia pro témpore del Consejo Electoral Suramericano posteriormente.

—¿Cómo puede la Unasur ayudar a mejorar el sistema electoral venezolano si el informe final no será de conocimiento público, a menos que el CNE lo autorice?

—El CNE puede decidir no publicarlo, pero nosotros lo entregamos a los países miembros y estos deciden si lo publican o no. Perú podría acordar hacerlo público y se conocería su contenido.

—¿Qué expectativas le genera el Plan República, luego de que el ministro de la Defensa declaró el carácter chavista de la FANB?

—Si hay identificaciones políticas ideológicas, lo importante es que eso no se verifique cuando la gente vaya a votar. El sistema político venezolano es muy intenso y polarizado. Como acompañantes tratamos de separar la controversia política de las garantías técnicas que da el sistema. Tratamos de abstraernos de las denuncias políticas y nos centramos en verificar la eficiencia técnica del sistema, para medir la credibilidad del CNE.

—¿El ver a los rectores del CNE usando un brazalete que identifica a un sector político no contamina la credibilidad técnica del proceso?

—En todos los países del mundo, los hombres que conducen las principales instituciones tienen un pensamiento político y pueden tener una identificación política y hasta partidaria. El problema es que esa identificación no intervenga a la hora de ejercer sus responsabilidades institucionales. Nos preocupó el tema de la tenencia de la clave por el PSUV, pero nos tranquilizamos cuando los técnicos nuestros y los de la oposición nos confirmaron que no afectará el proceso.

—¿Las posiciones y anuncios del árbitro electoral venezolano les transmiten confianza?

——Sí. Y te diría, como una reflexión en voz alta, que Venezuela necesita un árbitro confiable por el grado de polarización que tiene. Si no lo fuera, la confrontación se dirimiría por la vía de la violencia.

—¿Qué planteamiento le hará a Capriles en la reunión que tiene prevista con él?

—Escucharemos sus inquietudes. La vez pasada nos reunimos con su comando porque era muy importante conocer los planteamientos de la oposición. Capriles es un candidato que se ha construido al calor de las elecciones democráticas, ha sido elegido dos veces gobernador, reconoció la derrota de forma inmediata en la anterior elección. Da una gran tranquilidad que las dos fuerzas políticas reconozcan los resultados que emita el Consejo Nacional Electoral.

—Usted ha dejado claro que la Unasur se centrará en verificar el aspecto técnico. ¿El uso de los recursos del Estado en la campaña de uno de los candidatos no sería reportado?

—Si nos lo plantea la oposición, nosotros lo reportamos en el informe porque estos datos de lo que siente la oposición como distorsiones damos cuenta de ello. Es importante que el consejo de Unasur conozca estos temas, lo que no podemos es opinar sobre esos temas.

—O ¿si en un centro de votación el proceso técnico se lleva adecuadamente, pero de pronto traen a personas a votar en transportes de Pdvsa o de Corpoelec, los acompañantes de la Unasur no lo van a considerar?

—Sí lo reportamos. Seguramente uno de los testigos se acercará al acompañante para hacer la queja y este lo reportará.

—¿Han recibido algún alerta oficial de parte del Estado sobre algún hecho que pudiera poner en peligro la realización de las elecciones o la seguridad de ustedes y de los votantes el domingo?

—No. Hemos escuchado las denuncias sobre presencias extranjeras, pero no es nuestra incumbencia investigar esos temas. Mi experiencia es la siguiente: yo he presenciado siete u ocho elecciones en Venezuela y aprendí a no dejarme llevar por los rumores. Hay una sabiduría democrática del pueblo venezolano que es como un gen. Por ejemplo, el 7 de octubre, con el clima preelectoral que había, participó 80,6% de la población en un sistema de votación optativa. Eso habla de la conciencia y la vocación democrática de los venezolanos.

—¿Algún mensaje a los electores y a los comandos de campaña?

—Que todo se dé como se dio en la elección anterior, independientemente del resultado. Que todo el proceso se dé en paz. Fue un ejemplo muy importante en cuanto a la fortaleza de la democracia electoral. La región mira con mucha atención lo que pasa aquí.