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Capriles: Aquí sólo sonará el himno nacional

Henrique Capriles durante visita a Lara/Prensa Comando Simón Bolívar

Henrique Capriles durante visita a Lara/Prensa Comando Simón Bolívar

El aspirante presidencial pidió a la FAN que trabaje para combatir la delincuencia y aseguró que en su gobierno los cubanos no darán órdenes

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En ocho días de precampaña Henrique Capriles Radonski ha visitado ya trece estados del país. Ayer comenzó su jornada con una asamblea de ciudadanos en el barrio Independencia de Yaracuy, y luego visitó Carora, en el estado Lara.

Poco antes de que llegara al barrio Independencia comenzó a llover. Justo cuando se montó en la tarima, la lluvia arreció. “Que llueva bastante pa’ que se sienta esta bendición de Dios”, dijo Capriles.

Desde que subió a la tarima se percató de que un hombre mayor llevaba un retrato de su hijo y pidió que lo dejaran subir para escucharlo. Éste denunció que el asesinato de su hijo, hace doce años, jamás encontró justicia.

Capriles rechazó que no todos en Venezuela tengan acceso a la justicia: “Yo pido justicia para el hijo de ese señor, pero también para los hijos de los presos, para cualquier venezolano”.

Aseguró que nadie puede creer que Nicolás Maduro frenará la violencia. Pidió a la FAN trabajar para acabar con la inseguridad. “Yo sí le digo a nuestra Fuerza Armada, es la hora de defender nuestra soberanía, de defender a Venezuela. Cuando yo sea su comandante en jefe, esos del Gobierno de Cuba que les quieren dar órdenes a nuestros soldados no le van a dar órdenes a nuestro país”, expresó.

Aseguró que en Venezuela siempre sonará el Himno Nacional, el de Bolívar y el de la patria. “Aquí sólo sonará el Himno Nacional. No entregaremos el país ni a los yanquis ni a los cubanos. Llegó el momento de que tengamos un gobierno nacionalista, que invierta los recursos del país en provecho de todos los venezolanos”.

 Recorrido por Yaracuy. A pesar de la lluvia en San Felipe, la gente escuchaba al candidato con atención. Un hombre lo veía a través de las rejas de su abasto; un grupo de amigos, desde el techo de una casa en construcción, con afiches reciclados de la campaña de octubre.

Una mujer corrió hasta el techo de un comercio para guarecer a su bebé del agua, pues lo había llevado sin camisa a la concentración. A pesar de eso, no se movió hasta que el candidato terminó su discurso, empapado bajo una camisa verde oliva.

Capriles recordó que ayer fue Domingo de Ramos y aseguró que su lucha es espiritual, que busca derrumbar un muro del mal, que le miente al pueblo. “Quienes utilizan el poder para chantajear se ponen del lado del mal. Quienes creemos en la verdad estamos del lado del bien. Cristo entregó todo por nosotros, es hora de que ustedes entreguen todo por Venezuela”.

Criticó que quienes gobiernan utilicen la muerte y la imagen del presidente Chávez para aferrarse al poder. “No les interesa el pueblo, a ese grupito sólo le interesa ese grupito. Más que una crisis política, vivimos una crisis moral. Cada uno de ustedes, bajo esta intensa lluvia, puede derrotarlos”, expresó.

Mientras respondía las preguntas de una maestra, le lanzaron un rosario que atajó con la mano izquierda y se guardó en su bolsillo, lo que desató los gritos del público.

Dijo que los venezolanos se merecen un Gobierno que una y no que divida. Pidió a quienes tienen miedo que “rompan las cadenas” y se expresen.

Lamentó que en un estado como Yaracuy no se produzca como se debería y preguntó a los presentes cuánto cuestan los alimentos que, además, no se consiguen.

 El bate de béisbol

 Henri Falcón acompañó a Capriles en sus recorridos por Yaracuy y Lara. Con una gorra de los Cardenales de Lara, se llevó buena parte de la atención en su estado, aunque habló muy poco. Prestaba atención a todo el que lo llamaba. Escuchaba lo que le decían y, a quien le pedía un autógrafo en una gorra o una franela, le correspondía. Luego de firmarle una gorra a un niño, llamó a alguien de su equipo y le pidió que le consiguiera un bate de béisbol y una pelota.