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Candidato del PSUV: Los que quieran patria y futuro, vengan con Maduro

Nicolás Maduro cerró su campaña presidencial en la avenida Bolívar de Caracas | Cortesía Comando Hugo Chávez

Nicolás Maduro cerró su campaña presidencial en la avenida Bolívar de Caracas | Cortesía Comando Hugo Chávez

El presidente encargado cerró su campaña en Cabimas y Caracas. Doce tarimas en el centro de la capital animaron a los militantes desde las 11:00 am hasta pasadas las 6:00 pm

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Desde Nirgua, Yaracuy, llegaron tres buses con militantes del PSUV que tenían la misión, junto con 23 direcciones regionales del partido y el Polo Patriótico, de llenar las 6 avenidas aledañas a la Bolívar, donde Nicolás Maduro cerró la campaña.
Ali Bazán, el “doble de Chávez”, fue uno de los yaracuyanos que asistió. Al verlo, los seguidores de Hugo Chávez lo saludaban y le pedían tomarse una foto. “Todos me preguntan si soy familia del Presidente y les digo que no. Para mi es un orgullo parecerme al comandante”, dijo Bazán, de 44 años de edad, luego de que agentes de la Policía Nacional Bolivariana se fotografiaran con él.
En total, se calcularon 2.000 buses provenientes de los estados, con militantes que venían felices por pasar un día en Caracas, comprar en el mercado del Cementerio o compartir unas cervecitas con los amigos. La espera por Maduro, en medio de un calor de más de 30 grados, era apaciguada con una cerveza y por los artistas que se presentaban en las más de 12 tarimas dispuestas en las avenidas Lecuna, Baralt, Universidad, Urdaneta, Bolívar y en la plaza O’Leary en El Silencio.
“La movilización va más allá de la campaña, de la jornada electoral; estamos preparados para salir a defender el triunfo”, señalaron el diputado del PSUV Pedro Carreño y el secretario general de Corrientes Revolucionarios de Venezuela, Ramsés Reyes. El Polo Patriótico resolvió estar alerta ante los supuestos planes de Javu de protestar si gana Maduro, dijo Reyes.
Antes de recorrer las calles de Caracas, Maduro participó en un acto en Cabimas, Zulia; no cerró en Maracaibo, como su adversario. Allí repitió el eslogan de Chávez que modificó en el cierre de Falcón: “Yo, hijo de Chávez, les digo: los que quieran patria y futuro, vengan con Nicolás Maduro. Los que quieran futuro, para la educación, para la salud, vengan con nosotros. ¡Vengan conmigo!”.
En la Costal Oriental repitió el mismo esquema de otros estados, al aprobarles recursos a los gobernadores. A Francisco Arias Cárdenas le asignó fondos para construir viviendas, en beneficio de 50.423 familias, y otros 5 proyectos: la autopista Lara-Zulia, el distribuidor de la “N” de Ciudad Ojeda, ampliación de la Machiques-Colón-La Villa, la planta de tratamiento de aguas del norte de Maracaibo y la construcción de la segunda etapa de la plaza Bolívar de Cabimas y el bulevar Costanero.

“Huracán y marea en Caracas”. A las 5:30 Maduro comenzó el recorrido por las siete avenidas, en compañía de Cilia Flores y Diosdado Cabello. El candidato llevaba la Bandera Nacional como capa y repartía besos a los presentes. A las 6:32 pm no había llegado a la tarima central, donde hablaría. Mientras tanto, el futbolista Diego Maradona y Wiston Vallenilla animaban.
A las 6:37 pm Maduro subió a la tribuna y saludó, abrazó y alzó el brazo de Adán Chávez, hermano de presidente fallecido. El argentino firmó balones y los lanzó al público. Luego soltaron periquitos australianos de una jaula (en referencia al encuentro místico Maduro-Chávez en forma de pajarito en Barinas). El presidente encargado se colocó un pajarito en el hombro. Roque Valero cantó “No se puede despedir a quien no se ha ido” y conmovió a la hija de Chávez María Gabriela, mientras en una pantalla se veía imágenes del cierre de la última campaña del presidente fallecido.
Adán Chávez, hermano del presidente, aseguró que todos los comandos Hugo Chávez están listos para la victoria del 14ª, como un homenaje al fallecido mandatario. Recordó que se cumplieron 11 años del golpe de 2002 y que así como el 14 de abril de 2002 el pueblo trajo de vuelta a Chávez, el domingo el pueblo cumplirá el mandato de elegir a Maduro como presidente.
“Seguiremos construyendo socialismo bolivariano”, prometió.
Como el 4 de octubre de 2012, correspondió a José Vicente Rangel presentar al candidato del oficialismo: “Maduro es un hombre sencillo, del pueblo, un político leal”.
Con la imagen de Chávez, Maduro inició su discurso: “Es la primera vez en la historia que llenamos esta avenida sin él. A quienes creen que el chavismo se acabó porque Chávez ya no está físicamente, les digo: ahora es que hay Chávez pa’ rato”. Invitó a la familia al podio y se le quebró la voz. “¡Aquí está el gallito!; le llegará su hora de ponerle la banda presidencial”, expresó sobre el nieto de Chávez, hijo del vicepresidente Jorge Arreaza y de Rosa Virginia Chávez.
En el discurso, reveló que 200 grupos armados le enviaron mensajes para participar en el Movimiento por la Paz y le regalaron una franela, cuyo eslogan es “Fuerte y seguro, el hampa cambia con Maduro”. “Quiero ser el presidente de la paz, de la seguridad”, dijo al tiempo que pidió a VTV no enfocar a los representantes de los colectivos.
Entre las promesas mencionó la Misión Eficiencia o Nada, que contará con un grupo secreto anticorrupción; las micromisiones que atenderían, en primera instancia, a hospitales con un grupo de 20 profesionales; el Mercal Obrero; la creación del Sistema Nacional de Misiones Hugo Chávez; la Misión Electricidad; el fortalecimiento del poder popular, y un plan especial de vías e infraestructura.
“Voy a voltear, a reestructurar a Corpoelec. Lo sabotean desde adentro, pero les advierto: ¡Ustedes no saben lo que hace un pueblo arrecho y la Fuerza Armada. Ya están militarizadas las estaciones y subestaciones eléctricas y el 15 de abril voy a declarar la electricidad como ‘el servicio de seguridad del Estado’ para que sea militarizado. ¡Basta de saboteo! Van más de 30 presos”, aseguró.
Al referirse al aumento salarial, calificó a Henrique Capriles Radonski de demagogo e irresponsable por anunciar que él subiría y ejecutaría un ajuste general de sueldo desde el 15 de abril. “Burguesito, inmaduro”, afirmó y luego le advirtió: “Si desconoces el triunfo, se convertirá en un Pedro Carmona; no se irá a Bogotá, sino a Nueva York, a su mansión. Si desconocen la Constitución, la voluntad popular, le aplicaremos la ley y será un segundo Carmona, solo, expulsado por los suyos”.
Luego de casi dos horas de disertación, solicitó el voto a la clase media, a la cual le manifestó que es engañada por la oposición: “Vengan, no pierdan su voto, vengan a hacer patria”. A sus seguidores les aconsejó sufragar temprano. “¡A la 3:00 de la mañana. Yo tengo una tarea arrecha y necesito el apoyo de ustedes; que no fallen los testigos”.
Entre sollozos manifestó cuál sería su mayor anhelo: “Merecer la confianza del comandante, estar a la altura de la responsabilidad, de este pueblo; ser protector de los pobres y reencontrarse con Hugo Chávez, tenerlo al lado; y ser recordado como un presidente honesto, entregado al pueblo, leal a Chávez”.
Maduro cerró la jornada en el Museo 14-F, donde reposan los restos de Chávez, como una forma de rendir cuentas por la campaña.

Mercaderes. La etiqueta de las gorras tricolor alegóricas del 4F dice: “Pantera”, pero su fabricación es “Made in China”. El pasado 4 de febrero el entonces vicepresidente Nicolás Maduro dijo que el diseño del accesorio “era un invento de Diosdado Cabello, que se la pasa inventando”.
Invento de Cabello o no, los vendedores al detal que ayer pusieron su mercancía en las avenidas caraqueñas tienen claro quién se lleva los dividendos. “Los fabricantes son los chinos. Es un abuso terrible, son unos usureros”, dijo Carlos, cuyo puesto está frente a la Vicepresidencia Ejecutiva en la avenida Urdaneta.
Más abajo, en la salida del Metro Capitolio esquina de La Gorda, Raúl expone sus productos sobre una bolsa plástica en la acera. Tiene brazaletes con los colores de la bandera de Venezuela a 40 bolívares y las referidas gorras bolivarianas. “El precio de las gorras ha subido muchísimo. Los chinos nos la venden en 120 bolívares cada una. En las marchas de la oposición las vendemos a 220, 250 y 300 para recuperar. En las del Gobierno las vendemos a 150 máximo”, asegura. Raúl y Carlos coinciden en que en un día de marcha venden hasta 300 gorras y brazaletes.
En las inmediaciones de la Asamblea Nacional y del edificio La Francia se ubican los tradicionales compradores-vendedores de oro, plata, euros y dólares sin rubor alguno ni control del Estado. Un poquito más arriba, en la esquina de El Conde la señora Lidia instaló su toldo donde vende bigotes de Maduro a  30 bolívares, brazalete a 40 bolívares, camisas a 80 y 100 bolívares y fotos de Chávez a 10 bolívares. “Siempre vendo. Un día sin marcha vendo 100 productos en promedio. Hoy serán más”, dice confiada.
Las camisas de la mirada de Chávez se venden entre 100 y 150 dependiendo del punto. Mientras más se acerca la concurrencia a la avenida Bolívar, el precio desciende.

A lo Piñerúa. En esta marcha hizo su debut el “pito que silba como Maduro” a 10 bolívares, al mejor estilo del comercializado por AD para la campaña de Luis Peñerúa en 1978. Ayer también circuló un llavero con forma de cédula en miniatura con la foto de Chávez a 15 bolívares.
Aunque la concentración de Maduro fue convocada para las 3:00 pm, a las 11:00 am ya no había paso de vehículos por las avenidas del centro de Caracas. En la avenida Urdaneta se instaló una tarima en cada esquina. En la entrada del Ministerio de Finanzas, en Carmelitas, había baños portátiles; en Veroes, un par de jóvenes grafitearon la rabo e’cochino con píntura roja en el asfalto; en La Pelota, la música era ensordecedora y una señora que iba pasando se quejó: “Cada vez que hay una marcha del Gobierno tengo que irme de mi casa y volver en la tarde; porque con esa bulla no se puede estar, pero esto se acabará pronto”.
En la entrada del mercado de San Jacinto se podía comprar la camisa de la mirada de Chávez por 100 bolívares y la chaqueta tricolor que popularizó el fallecido presidente por 500 bolívares. En el lugar de la etiqueta, el vendedor de la chaqueta le puso el cartoncito que reparte el PSUV en el que se  explica cómo votar por Maduro.