• Caracas (Venezuela)

Política

Al instante

"¿Cómo puede ser legítimo un Gobierno que ha entregado la soberanía?"

La diputada María Corina Machado descartó que, con los saltos de talanquera, la bancada oficialista en la Asamblea Nacional impulse una ley habilitante: “Para una habilitante tendría que haber un Presidente”

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Ella afirma constantemente que en Venezuela hay una neodictadura; que la ausencia del presidente Hugo Chávez dejó al país con un gobierno de facto –aquel que funciona en la práctica, pero es ilegítimo–, y que hay que exigirle al CNE condiciones de igualdad para todos los actores políticos, sin temor a que los reclamos generen abstención. En la Asamblea Nacional son comunes sus discursos duros. El 5 de enero, cuando se instaló el nuevo período parlamentario, la directiva de la Asamblea sacó su nombre de la lista de diputados opositores que intervendría para evitar una confrontación. Precisamente, la confrontación ha sido la bandera de la diputada María Corina Machado, algo que le ha valido las críticas de quienes piensan, dentro de la Mesa de la Unidad Democrática, que atacar constantemente al Gobierno no es la estrategia correcta.

—Usted constantemente afirma que hay un gobierno de facto. ¿Por qué?

—La legitimidad proviene de muchas fuentes, la de origen y la de ejercicio. Este Gobierno tiene graves problemas de legitimidad en su origen, empezando por la ausencia de transparencia, de justicia y de libertad en los procesos electorales. El Gobierno doblega al CNE para impedir el ejercicio de la voluntad soberana y libre. Ese ejercicio de legitimidad se agrava con la violación de la Constitución para la instauración del nuevo Gobierno. La decisión del TSJ es inconstitucional y lo que busca es avalar la permanencia en el poder de quien no tiene la potestad y la legitimidad para hacerlo. En las elecciones presidenciales se eligió a Hugo Chávez y su período previo terminó el 10 de enero, diga lo que diga el TSJ, que está sometido a los designios del Ejecutivo y del Gobierno cubano. ¿Cómo puede ser legítimo un Gobierno que ha entregado la soberanía?

—¿Hasta qué punto está en riesgo la soberanía?

—Nunca en 200 años de historia las decisiones de un país se habían tomado fuera de Venezuela, por extranjeros. Es necesaria una convocatoria a la acción. ¿Cómo se sienten nuestros militares cuando un oficial cubano les impone órdenes? Somos un país subordinado al Gobierno cubano.

—¿Qué opina de que la tilden de radical por sus propuestas de confrontación?

—Considero que la confrontación de ideas y modelos es indispensable. No solamente en lo ideológico, sino que tiene que ver con la concepción del ser humano y la sociedad que queremos. Ahora, confrontación no es insulto ni descalificación personal, es la radiografía de la esencia de las dos visiones de sociedad y la defensa firme y apasionada de nuestras creencias.

—Hay quienes plantean que por la vía electoral no habrá un cambio de gobierno, porque el Gobierno controla todos los poderes, ¿qué opina usted?

—Si planteamos que no hay vía electoral ni una vía de resistencia porque controlan todo, llegamos a la conclusión de que estamos paralizados. Yo opino lo contrario. Tenemos que exigir que sea por la vía electoral, con elecciones auténticas, que se elija a quienes nos representan en el Ejecutivo. Es un error garrafal decir que no se puede criticar al CNE porque eso desmoviliza. Los venezolanos sabemos cómo se viola la ley, se  infunde miedo, se usan los recursos del Estado y hasta a la Milicia para intimidar. Tenemos que pararnos frente al CNE y al Gobierno para que la Constitución y las leyes se cumplan. Hay que exigir que el proceso electoral garantice que el voto elija.

—¿Y si el CNE desestima esas exigencias?

—Si el costo político de no hacerlo es alto, el CNE prestará atención. Concentrémonos en las variables que están bajo nuestro control, no las que están bajo el control de ellos.

—El oficialismo controla la Asamblea Nacional y minimiza a la oposición. ¿Cómo revertirlo?

—La Asamblea Nacional tiene una importancia sin precedentes en un momento en el que no hay gobierno, cuando están deslegitimados quienes ostentan el poder. Pretenden imponer el autoritarismo a los diputados. Diosdado Cabello procura manejarla como un cuartel, algo contrario a un cuerpo en el que todos somos iguales. Esta pretensión de callarnos se ha encontrado con una posición firme de los diputados de la MUD. Hemos diseñado espacios para hacer valer la voz de los venezolanos. Mientras más nos ofendan, más fuertes nos hacen. No podemos caer en la descalificación y el insulto, sino en la defensa de nuestras convicciones con firmeza. Ahí sí hay que confrontar con fuerza.

—Los saltos de talanquera tienen al Gobierno a un diputado de la Habilitante. ¿Existe ese riesgo?

—Para una habilitante tendría que haber un Presidente. ¿Hay Presidente en Venezuela? Lo que hay en Venezuela es un Gobierno títere de los hermanos Castro. ¿Se le va a dar una habilitante a Raúl Castro? Este Gobierno ha demostrado que no tiene escrúpulos. Lo más peligroso es la exaltación de la traición. Eso los debilita porque demuestra dónde han tenido que llegar para preservar el poder.

—¿Cómo afectan a la oposición las acusaciones de corrupción contra Primero Justicia?

—Eso es la típica práctica fascista: culpar a la víctima de lo que hace el victimario. Nos acusan de violentos, cuando ese es su mecanismo para ejercer el control social. Nos han acusado de golpistas, cuando celebran el 4-F. Ahora, el Gobierno más corrupto de la historia nos acusa de corruptos. Si hay algo que defendemos es el honor, la reputación, la honra. Aquí estamos quienes defienden la transparencia. No podemos permitir que enloden a todo el país para decir que aquí hay una sociedad corrupta.

—¿Recibir dinero para una campaña no es corrupción?

—Recibir dinero privado para el financiamiento de una campaña es la única opción que establece la Constitución. El delito es utilizar dinero público, eso es lo que hace el Gobierno.

—El Gobierno parece estar en campaña presidencial y la oposición no define un candidato. ¿Qué opina al respecto?

—La campaña electoral pone en evidencia el engaño al que se sometió al país: la mentira de que aquí hay un Presidente en ejercicio. Cada vez que hacen eso, nos dan razones para exigir que se diga la verdad sobre la situación del Presidente electo, no en ejercicio. Que se diga a la FAN y a los ciudadanos quién ejerce la jefatura. Las fuerzas democráticas deben definir primero cuál será la política, la estrategia y, en una segunda instancia, escoger el candidato para llevar adelante esa estrategia.

—¿Henrique Capriles es el candidato automático?

—Henrique Capriles tiene una gran posibilidad de ser el candidato, pero lo importante, más que la persona, es la estrategia.

—¿Y a María Corina Machado le gustaría ser candidata?

—Yo quiero contribuir con la definición de esa estrategia, que será fundamental en la definición de un candidato. Yo tengo un papel en la Asamblea y estoy dedicando toda mi capacidad física, mental, emocional y espiritual para cumplir esa responsabilidad.

—¿Es cierto que algunos partidos no quieren que Capriles sea candidato?

—Esa es la dinámica de un funcionamiento plural y democrático, en el que se tienen que respetar los distintos criterios. En la unidad tenemos muchos criterios, pero el mismo propósito. En este momento se están planteando con mucha crudeza los distintos puntos vista. Aquí se amerita un ajuste fundamental y profundo en la forma como se ha combatido este régimen.

 —¿En qué sentido?

—En el sentido de no legitimar y confrontar los dos modelos. Quienes creemos en esta visión sentimos que esta discusión es indispensable.