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Un homenaje de paracaidista

Ministro para la Defensa, Diego Molero / Captura: Globovisión

Ministro para la Defensa, Diego Molero / Captura: Globovisión

Al llegar a la Academia Militar, el alto mando asumió el traslado del féretro. Fue liderado por Molero Bellavia y por Barrientos

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El general Jesús Suárez Chourio, comandante de la 42 Brigada de Paracaidistas acantonada en Maracay, estado Aragua, fue uno de los hermanos de armas que caminó junto al féretro del presidente fallecido Hugo Chávez entre el Hospital Militar y la Academia Militar. En el trayecto no ocultó su malestar: lloró y recibió gestos de solidaridad de la muchedumbre.
El falconiano –un hombre de tez morena y de porte alto y fuerte– dirigió la Unidad de Protección y Seguridad Presidencial hasta julio de 2011. Entonces fue designado comandante de los paracaidistas. A la brigada que hoy dirige pertenece el 422 Batallón de Infantería Antonio Nicolás Briceño, grupo que movilizó Chávez hasta el Museo Histórico Militar el 4 de febrero de 1992, para intentar desde allí tomar el poder.
Suárez Chourio, al recibir el comando de la brigada aragüeña, dijo lo siguiente: “Asumo la conducción de esta brigada con profundo afecto y compromiso histórico porque hace 19 años salimos desde el Cuartel Páez, en Maracay, hacia la ciudad de Caracas, un grupo de jóvenes paracaidistas con ansias de patria y de justicia, guiado por el comandante Chávez”.
Muchas veces el ex presidente expresó su estima a Suárez Chourio, forjada por la lealtad que le demostrara en los momentos de la conspiración militar. Chávez ha relatado que Suárez Chourio le salvó la vida al alertarle de un plan para asesinarle hacia finales de 1991, pocos meses antes del golpe.
Suárez también acompañó la urna en la marcha fúnebre hasta al salón de honor de la Academia Militar– considerado un recinto sagrado para los uniformados–. Estuvo también acompañado por integrantes del alto mando militar, entre quienes destacaban el almirante Diego Molero Bellavia, ministro de la Defensa, y el mayor general Wilmer Omar Barrientos, comandante estratégico operacional.
Fueron dos momentos en los que Chávez fue llevado en hombros por oficiales de la Fuerza Armada Nacional: el primer grupo que sacó al mandatario del Hospital Militar estuvo constituido por la Guardia de Honor Presidencial, comandada por el general de brigada  José Ornela Ferreira, en el cargo desde julio de 2011. Fue el responsable de conducir los restos del ex mandatario a la carroza fúnebre, que tardó siete horas en llegar al Fuerte Tiuna. Al iniciar el trayecto de 7 kilómetros, un mar de uniformados destacaba sobre los civiles –de franela roja– que acompañaban al gobernante. Ornelas es el mismo oficial que confesó a la agencia AP que Chávez antes de fallecer dijo lo siguiente: “No me dejen morir”. Antes había declarado que la última ocasión en la que vio al presidente consciente fue el 25 de diciembre pasado.
Al llegar a la Academia Militar, el alto mando asumió el traslado del féretro. Fue liderado por Molero Bellavia y por Barrientos. “Chávez será por siempre nuestro comandante en jefe”, dijo el ministro.