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Gobierno avanza en hegemonía mediática

El comunicólogo Andrés Cañizalez señala que desde la muerte del presidente Chávez, Nicolás Maduro se ha “encadenado” 86 horas; es decir, un promedio diario de 32 minutos

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Hace menos de una semana el presidente Nicolás Maduro anunció que muy pronto la FANB tendrá su propia televisión. Luego de ordenar que una de las televisoras oficiales, ViveTV, sea ahora ComunasVTV, dedicada a fomentar la creación y consolidación de las “comunas”.  

 “En Venezuela lo que hay es una hegemonía gubernamental presidida por el partido oficialista, la cual se encarga de difundir la doctrina política del Gobierno, básicamente una plataforma de propaganda muy grande que muy pocos gobiernos se darían el lujo de sostener”, señala Gustavo Hernández, profesor titular y director del Ininco de la Universidad Central de Venezuela.

La profesora de Ética y Leyes de Medios Gloria Cuenca explica que la hegemonía que se implementa en Venezuela trasciende el número de medios que controla el Gobierno. “Sí hay, pero una parcial y mediatizada, libertad de expresión en los medios. La información gubernamental está cerrada en Venezuela para los medios independientes y libres. No hay posibilidad para ningún reportero independiente tener acceso a la información oficial para luego volverla noticia”.

Lo hegemónico, en realidad, es el mensaje, y para ello el Gobierno tampoco escatima en el uso de las “cadenas”. El comunicólogo Andrés Cañizalez señala que desde la muerte del presidente Chávez, Nicolás Maduro se ha “encadenado” 86 horas; es decir, un promedio diario de 32 minutos.

Fría audiencia

 “Las audiencias son complejas y variadas. No se puede tener una programación cultivada de propaganda política porque la gente se cansa, y varios estudios del Ininco muestra que ante ese panorama los venezolanos han optado por migrar a la televisión por suscripción”, afirma Hernández.

“En Venezuela ahora se habla de un tal ‘periodismo de equilibrio’. El periodismo debe en toda circunstancia exponer la mayor cantidad de variables, pero no se descalifica si defiende un punto de vista. Acá ahora hay que tener a un opositor y un chavista para que las notas se publiquen y eso es un falso balance, sobre todo porque el chavismo ni el Gobierno ofrecen datos o declaraciones a medios que no les gustan, y no les gusta ninguno”, apunta la ex directora de información de Globovisión Elsy Berroeta.

 “Continuando y acentuando una política de restricción del espacio de la libre opinión y sobre todo de la libre información (acceso a fuentes, transparencia de gestión, por ejemplo), el régimen ha consumado el cierre técnico de Globovisión como emisora crítica de la gestión oficial, lo que impacta la puesta en el espacio público de las realidades políticas, sociales y económicas del país. El ciudadano no tiene ya medio alguno para interpelar al poder. El Gobierno profundiza su política de aislamiento de lo cotidiano y la producción de su país ‘feliz’”, señala la psicóloga social Colette Capriles.