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"El saqueo emergió como modalidad extrema de protesta"

El Ministerio Público ha coordinado 34 allanamientos y participado en 125 intervenciones | Foto: William Dumont

En Barquisimeto las personas hicieron largas colas y eran numeradas con marcas en los brazos | Foto: William Dumont

Si se prolonga la crisis de desabastecimiento, la inseguridad podría pasar a un segundo plano como causa de descontento, advierte Mikel las Heras

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La protesta por escasez de alimentos y artículos de primera necesidad que en algunas ocasiones degeneraron en saqueos es una de las novedades de la dinámica sociopolítica durante 2013, según los registros del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social y ConflictoVe.

Los hechos de mayor trascendencia fueron causados por la decisión gubernamental de reducir los precios de venta de electrodomésticos, y la arenga del presidente Nicolás Maduro el 8 de noviembre: “Yo he ordenado inmediatamente la ocupación de esa red y sacar los productos a la venta del pueblo a precio justo; todos los productos, todos, que no quede nada en los anaqueles”.

Y al día siguiente, el saqueo de la tienda Daka, en Valencia,  encendió las alarmas. En los 3 días posteriores, el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social registró 9 saqueos y 30 intentos de saqueos en comercios de electrodomésticos en varias ciudades del país.

La ONG advirtió que en octubre, septiembre y agosto los saqueos ocurrieron de manera “sistemática”, pues en promedio hubo un saqueo por semana a locales comerciales, almacenes y transportes de cargas. El reporte incluye una particularidad: “En muchos casos estas acciones fueron realizadas en presencia de funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado”.

La relativa tolerancia de las acciones vandálicas permite inferir que estos saqueos correspondieron a una especie de Caracazo aupado y tolerado por el gobierno con fines electorales.

Mikel las Heras, de ConflictoVe cree que el fenómeno Daka operó como una válvula de escape para bajar la presión social por la prolongada crisis de desabastecimiento: “Habíamos visto una creciente violencia en las colas que deben hacer las personas para adquirir lo esencial, pero el saqueo emergió como una modalidad extrema e inusual de protesta”.

Las Heras presume el uso político de la situación por la proximidad de las elecciones municipales del 8 de diciembre, que la oposición planteaba como un plebiscito para evaluar la gestión de Maduro.

Gerencia del caos

Luis Cedeño, de Paz Activa, afirma que con Daka, el gobierno ensayó el saqueo controlado. “Lo que vimos fue una suerte de ensayo. Desde el punto de vista sociológico, el descontento por la escasez  puede conducir a explosiones sociales, pero se reafirmó la percepción de que al gobierno no se le va a escapar la situación de las manos. Se trataría de ensayos ante medidas más radicales, como el aumento de la gasolina. Ante los duros ajustes económicos por venir, estos ensayos le sirven al gobierno para ver hasta dónde pueden forzar la barra, hasta dónde pueden controlar la conflictividad social”.

Cedeño considera que la gerencia del caos es la forma de gobernar que impuso Hugo Chávez y ahora continúa Maduro: “Consiste en medir el aguante de la gente, hasta dónde y hasta cuándo se pueden postergar las soluciones aceptables a sus demandas. Lo que ocurre es que, en este ejercicio, algunas demandas se vuelven inelásticas y sobreviene el desenlace indeseado por todos”.

El vocero de Paz Activa sostiene que las protestas por escasez pueden concluir en saqueos, del mismo modo que las protestas por inseguridad han llegado al extremo de los linchamientos. Está claro que las primeras corresponden al derecho constitucional a la manifestación pacífica y sin armas, mientras que los segundos constituyen delitos. En ambos casos, acota Cedeño, la actuación de las autoridades marca la diferencia: “Se incurre en autojusticia, cuando el Estado no cumple con su deber de garantizar los derechos ciudadanos, cuando no es capaz de ponerle freno a las crisis de inseguridad y desabastecimiento”.

El ejemplo de Trujillo

De 330 protestas reseñadas en medios de comunicación durante el segundo semestre de 2013 y registradas por ConflictoVE, sólo 3 están relacionadas con la escasez. Las 3 ocurrieron en Trujillo.

El 1° de agosto, 200 personas se apostaron frente a un centro de distribución de cemento en la zona industrial de Valera, por las dificultades para adquirir el producto. El 29 de ese mismo mes la dirigente de Voluntad Popular Gaby Arellano lideró una concentración de jóvenes frente a un supermercado en la avenida Bolívar de Valera en contra del desabastecimiento. Y el 26 de noviembre, el alcalde de San Rafael de Carvajal se puso al frente de una manifestación de calle “contra el caos económico” del país.

Mikel las Heras explica que las protestas por la escasez, por lo general, surgen espontáneamente: “Uno ve gente en las colas molesta porque la marcan en el brazo como si fuera a entrar en una cárcel, pero la molestia se expresa individualmente. Es muy difícil registrarlas, lo cual no significa que no incidan significativamente en el aumento de la conflictividad. Aunque no tenemos las cifras consolidadas del segundo semestre de 2013 que nos permitan afinar las tendencias, si se prolonga la crisis de desabastecimiento la inseguridad podría pasar a un segundo plano como causa de descontento”, advierte Mikel las Heras.

La articulación de las protestas por la escasez, opina Luis Cedeño, dependerá del surgimiento de liderazgos auténticos; no solo político-partidistas, sino de diversos grupos de interés. Pensemos en las madres organizadas para exigir el abastecimiento de leche para sus hijos”.

Recenso enciende los sindicatos

El plazo para el recenso de las organizaciones sindicales, establecido en la cuarta disposición transitoria de la Ley Orgánica del Trabajo, vence el 31 de diciembre de 2013, y sólo aproximadamente 1.000 de los 6.200 sindicatos del país han podido superar los engorrosos trámites.

“La posibilidad de que el gobierno pretenda desconocer a la mayoría del movimiento laboral venezolano indica que 2014 comenzará con los sindicatos encendidos”, expresó Esperanza Hermida, de Provea.

Hermida considera que la injerencia del gobierno en las organizaciones de trabajadores signó el transcurso de 2013, a lo cual se respondió con una impugnación de la cuarta disposición transitoria de la LOT ante el Tribunal Supremo de Justicia. “Y el rechazo mayoritario también se pondrá de manifiesto a propósito de la visita que realizará una misión de la OIT a Venezuela, el próximo 17 de enero”, acotó la activista.

Las reivindicaciones laborales son el principal motivo de protesta en el país. Más de 400 contrataciones colectivas del sector público están vencidas y las dificultades presupuestarias empeoran la situación.

“Se mantiene la tendencia del Estado a criminalizar la protesta laboral, utilizando la descalificación de las demandas sindicales y recurriendo a los tribunales para interrumpir el ejercicio del derecho a la huelga, a través de actores que militan en el partido de gobierno”, indicó Hermida.

La huelga más trascendente de 2013 fue la de las universidades nacionales que duró desde el 30 de mayo hasta el 19 de septiembre. En segundo lugar, señaló la representante de Provea, figura el conflicto en Sidor, “que dejó al descubierto la crisis de liderazgo en el sindicalismo oficialista”. Y, en tercer lugar, las demandas insatisfechas de los trabajadores del sector salud.

El Dato

Las protestas violentas contra los resultados de las elecciones presidenciales del 14 de abril son consideradas un fenómeno atípico, aunque confirman la espontaneidad de la mayoría de las manifestaciones. ConflictoVE y el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social temen que el despojo de competencias a los alcaldes de oposición elegidos el 8 de diciembre genere más tensiones.

1.687 protestas registró el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social en el primer semestre de 2013

569 de las manifestaciones (34%) fueron por motivos laborales. Disminuyeron 43% respecto a 2012

390 corresponden a demandas de viviendas dignas, lo cual constituye 23% del total