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Aplanadora roja despojó de inmunidad a Richard Mardo

Richard Mardo en la AN / Juan Carlos Neira

Richard Mardo en la AN / Juan Carlos Neira

Una vez concluido el debate sobre el punto, la bancada de la MUD se retiró del hemiciclo. El parlamentario de Aragua aseguró que se enfrentaba al poder

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A las 6:16 de la tarde de ayer, luego de un debate de más de dos horas, la Asamblea Nacional allanó la inmunidad parlamentaria del diputado Richard Mardo, en medio de una discusión entre el oficialismo y la oposición sobre las exigencias legales para hacerlo. Cada bancada se aferró a artículos distintos, de la Constitución y del Reglamento Interior y de Debates del Parlamento. Aunque no estaba en la agenda del día, el tema se incluyó y se le dio “urgencia parlamentaria”. En ambos casos, la aprobación contó con la mayoría simple de la aplanadora roja.

En la oposición aseguraron que se necesitan las dos terceras partes de los votos para quitarle la prerrogativa constitucional a un diputado –porque “es una separación del cargo”– y en el oficialismo, que sólo hace falta la mitad más uno.

En el debate el diputado Mardo se defendió: “Si por ayudar a los pobres me quieren dictar cadena perpetua, que lo hagan. Estoy aquí, enfrentándome al poder”.

Aclaró que su intención no es defender su inmunidad parlamentaria, sino la institucionalidad y la democracia en el país. Retó al diputado Pedro Carreño a que demostrara que por sus cuentas ha pasado la cantidad de dinero que le atribuyen.


La persecución. Desde el principio, el presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, adelantó la decisión y argumentó sus razones. En primer lugar, aclaró, hay una diferencia entre la separación temporal y el allanamiento a la inmunidad. Explicó que calificar a un diputado y obtener la separación temporal sí requiere las dos terceras partes de los votos, mientras que el allanamiento a la inmunidad es “sólo una autorización para que continúe el juicio”, algo que, dijo, sólo requiere la mitad más uno de los presentes.

“La calificación sólo se usa sobre el comportamiento de los diputados aquí en la AN. Por ejemplo, si un diputado tiene problemas de alcohol y comete cualquier cantidad de desafueros, no podemos aplicar la inmunidad. Se necesita el voto de las dos terceras partes y se separa de su cargo para que reciba un tratamiento médico”, explicó.

Dijo que el artículo 200 de la Constitución establece que el TSJ podrá ordenar, previa autorización de la Asamblea, la detención del diputado acusado para continuar su enjuiciamiento y agregó que el artículo 89 del Reglamento de Interior y Debate ordena que todas las decisiones se tomarán “por mayoría absoluta, la mitad más uno”, salvo aquellas sobre las que la Constitución especifique otro método. Pidió a los diputados de la MUD leer la Constitución.

En respuesta, el diputado Abelardo Díaz lo invitó leer la sentencia del TSJ. Aseguró que el fallo señala que, de ser allanada la inmunidad al diputado, quedará suspendido de su cargo e inhabilitado para ejercerlo y “ordena ir al artículo 187 de la Constitución, numeral 20, porque se refiere precisamente a la separación del cargo, que requiere las dos terceras partes”.

El diputado Hiram Gaviria afirmó que lo que ocurre es una persecución política del gobernador de Aragua, Tareck el Aissami. Insistió en que se requerían las dos terceras partes, por tratarse de una suspensión, pues la sentencia del TSJ aclara que, de acordarse el enjuiciamiento, operará lo establecido en el artículo 380 del COPP: que Mardo dejaría de ser diputado y quedaría inhabilitado. “¿Es o no una suspensión?”, se preguntó Gaviria.

Al final del debate sobre el tema, la bancada de la unidad se retiró del hemiciclo.


“Que no se escape ninguno”

Todos buscaban un lugar para aplacar el hambre. En la periferia de la Asamblea Nacional cada uno estaba en su asunto. “Aquí siempre pasa algo, pero no termina en nada”, dice uno que vende baterías alcalinas “bien baratas”. Alrededor de 20 curiosos y “revolucionarios de corazón” estaban cerca de la ceiba esperando la entrada de los diputados para la sesión del día. “Que no se escape ninguno. Estén pendientes”, dice, airada, una señora de vestido rojo hasta los tobillos. Como si se tratara de un juego, insultaban a los parlamentarios de oposición y reían. Vitoreaban a los legisladores del chavismo y reían. Una estrategia lúdica de intimidación. Avanzó la tarde y los ánimos nunca alzaron vuelo. “Aquí se acabaron las ilusiones. Todas se las llevó el comandante”, dijo la señora del vestido rojo, que se quedó tomando su papelón con limón. Sin embargo, había un grupo en franelas rojas que orbitaba en la entrada este del Palacio Legislativo. No llegaron con arengas, sólo exigencias. Unos eran del Partido Comunista y pedían celeridad en la Ley Especial de Consejos de Trabajadores; otros, trabajadores de Industrias Diana, y exigían que se revise la destitución de Ángel Orsini por parte del ministro Félix Osorio. Un grupo más nutrido de trabajadores, de Industrias Unicon, pedían que se llegue a término la discusión de su contrato colectivo. “Este es el pan de cada día aquí. Estamos pidiendo la plata que nos corresponde”, dijo uno de los que protestaba.


De vendedor a parlamentario

Richard Mardo. Maracay, estado Aragua, 11 de julio de 1947. Diputado por el circuito uno del estado Aragua.

Comenzó como vendedor en el área textil hasta que logró convertirse en empresario en ese sector. En 2000 alcanzó la licenciatura en Administración Comercial en la Universidad Carabobo. Ese mismo año se registró como militante del partido Primero Justicia. Fue uno de los primeros que fundó una célula de la agrupación en el estado Aragua. Rápidamente consiguió hacerse de un nombre en el partido y en 2005 fue nombrado coordinador regional de la entidad. En 2010 comenzó su campaña para la diputación del circuito uno de su estado. Ganó con más de 150.000 votos. Perdió las elecciones para la Gobernación de Aragua contra Tareck el Aissami en 2012.