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Violencia contra testigos afectó proceso de escrutinio

Los miembros de mesa instalaron este viernes 39.018 equipos de votación | Geraldo Caso / AFP

Los miembros de mesa instalaron este viernes 39.018 equipos de votación | Geraldo Caso / AFP

Según la Red de Observación Electoral ocurrió en 9% de los centros. Las denuncias de ataques la noche del 14-A demuestran el ambiente de intimidación de la jornada

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El reporte del Comando Simón Bolívar fue escrito con estas palabras: “Personas externas amenazan y los miembros de mesa oficialistas permitieron la salida de los miembros opositores con escoltas a cambio de que no verificaran el escrutinio”. El comentario tiene 169 caracteres –poco más que un tweet–, pero resume el ambiente de violencia que tuvieron las elecciones presidenciales del 14 de abril no sólo en el centro de votación de la Escuela Básica Bolivariana Villa Bahía del municipio Caroní de Bolívar, sino en muchos otros lugares del país.

En suma, ha señalado el líder opositor Henrique Capriles Randonski, en 737 centros los representantes y simpatizantes de su opción fueron obligados, en muchos casos con armas de fuego, a abandonar los colegios electorales en momentos clave del proceso, como el conteo, la auditoría y la verificación ciudadana. Esas situaciones habrían afectado a un universo de por lo menos 2 millones de votantes.

Vicente Bello, representante de la oposición ante el CNE y miembro del equipo coordinador de la nueva auditoría, destaca la importancia de contar con testigos en los centros durante todo el acto votación para constatar, por ejemplo, que no se den casos de usurpación de identidad, de electores sin cédula o de voto asistido injustificado. Al cierre de la jornada, en el escrutinio y la auditoría, se hacen imprescindibles porque se convierten en correas de transmisión de las actas para sus organizaciones. “Si los miembros de mesa son sólo de un partido o no son acuciosos puede que no se respeten esos procedimientos para el llenado de las actas, la transmisión de datos, la revisión de los cuadernos electorales. Eso no está garantizado si no están los testigos”, indica Bello.

Denuncia nacional. El sábado, Capriles dijo que su comando tiene las actas de escrutinio de 54% de las mesas, y afirmó que detectaron anomalías, por lo que espera detallar más incidencias en el restante 46% que el CNE accedió auditar. Advirtió que sólo faltan las actas del porcentaje de centros en los que los testigos fueron removidos a la fuerza. La Red de Observadores Electorales de la Asamblea de Educación, acreditada ante el CNE, cifra en 9,3% el número de centros en el que el acto de escrutinio no fue público.

La violencia se salió de control en varios centros la noche de los comicios. “Dos personas externas dispararon en contra de los testigos y miembros de mesa, los cuales se resguardaron dentro de un edificio cercano. No se ha terminado la auditoría”, reportaron desde la escuela República de Venezuela, en la parroquia Coche de Caracas. En el Complejo Educacional Francisco Fajardo de Anzoátegui los vecinos señalaron que un grupo de motorizados trató de llevarse las actas.

En Carabobo los casos abundaron. Desde la escuela Nuestra Señora del Camino, en Mariara, aseguraron que los testigos opositores habían sido secuestrados por simpatizantes del partido de gobierno. En la Unidad Educativa Teresa de la Parra de Valencia ni siquiera los dejaron entrar. Los del colegio La Josefina, en San Diego, se refugiaron en un salón de clases porque un grupo de oficialistas los rodeó. En la escuela Santiago Mariño, de la misma localidad, un grupo disparó hacia el centro para evitar la auditoría de las cajas. En Guacara un grupo de personas armadas desalojó a los representantes de la MUD de la escuela Luis Augusto Machado Cisneros.

Además del amedrentamiento, los testigos encontraron obstáculos para estar presentes en las auditorías por decisiones particulares de funcionarios del CNE y del Plan República. Militares y afectos del PSUV les negaron la entrada a los testigos de la MUD y a los ciudadanos que se acercaron para estar en esa etapa del proceso. “Ofenden verbalmente a las personas que desean participar”, advirtieron denunciantes del Colegio Artesanal La Salle, de Valencia.

En Caracas, en la escuela Migue Villavicencio, después de haber pasado el día entre amenazas de motorizados, cuando se realizó la auditoría –se denuncia en el informe de la Red– sólo se contaba el número total de votos y su coincidencia con cuaderno de votación, sin especificar las tendencias ni el número de sufragios obtenidos por los candidatos. Ese es sólo un ejemplo de lo que algunos testigos no pudieron ver.

Clima generalizado

El ambiente de intimidación en la jornada electoral del 14 de abril encontró una de sus expresiones más comunes en la circulación de motorizados ataviados con camisas del PSUV o del candidato Nicolás Maduro. Se les vio por Catia, el 23 de Enero, El Valle y Coche, en Caracas, pero fue una constante en todo el país.

De acuerdo con las denuncias recibidas por el comando opositor, se registraron hechos violentos en las afueras de 860 centros electorales, lo que afectó a casi 3 millones de votantes. Hay reportes sobre la circulación de motociclistas en las adyacencias de los centros electorales a lo largo de ese día. En el informe consta la denuncia recibida desde el liceo Vicente Emilio Sojo de Guatire, en Miranda: los motorizados entraron con armas para amenazar a los miembros de mesa al grito de “¡No volverán!”. En los Valles del Tuy se paseaban cerca de la escuela Pedro Rodríguez mientras dejaban ver –tanto a votantes como a vecinos– que portaban armas.

La instalación de puntos rojos del PSUV en los que se hacía proselitismo el día de elección, en contravención de la ley, también fue recurrente y de alcance nacional. Por lo menos 1.111 centros, en los que votan 3,2 millones de personas, tuvieron cerca uno de esos toldos. En la puerta de la escuela José Enrique Rodó, del 23 de Enero, fue instalado a la vista de los oficiales del Plan República. La escuela Tocuchare, en el municipio Bolívar del estado Sucre, tenía un punto rojo con afiches de Nicolás Maduro muy cerca de la entrada. Los votantes que acudían a la escuela Juan Bautista Trejo Morales, en Lobatera, estado Táchira, también fueron expuestos a la propaganda.

EL DATO

El artículo 215 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales establece entre las causas para declarar nula una elección los casos en los que la violencia en la jornada o en los escrutinios haya afectado el resultado de los comicios.