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Unidad y velocidad del cambio son los retos más importantes de la oposición en 2016

Analistas aseguran que el gobierno tratará de endosar a la oposición responsabilidad en la crisis del país / Omar Véliz

Analistas aseguran que el gobierno tratará de endosar a la oposición responsabilidad en la crisis del país / Omar Véliz

Especialistas sostienen que la gente quiere ver movimientos importantes en tres meses y que el tiempo conspira contra la MUD: si el cambio de gobierno no se da en 2016 es poco probable que sea en 2017 0 2018 

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Los resultados del 6-D han generado varias lecturas, pero la más importante es el ansia de cambios que tiene la población. A ese anhelo debe responder la oposición, en concreto en la Asamblea Nacional, dándole forma y significado al cambio, con unidad y con prontitud.

Especialistas como Félix Seijas, director de la encuestadora Delphos; Daniel Fermín, investigador del Centro de Estudios Políticos de la UCAB y Luis Salamanca, miembro del Instituto de Estudios Políticos de la UCV, coincidieron en afirmar que preservar la unidad es uno de los retos principales. Seijas apuntó que gracias a la unidad se consiguieron grandes logros como los candidatos únicos y la tarjeta unitaria. “Fue lo que principalmente posicionó la alternativa del cambio y ayudó a mantener el voto opositor activo”.

Fermín ve el riesgo de la atomización de la oposición y del oficialismo. “Quizá en el oficialismo sea mayor por la magnitud de la derrota. Si bien hay una línea que no ha digerido aún el mensaje del 6-D y acusa al pueblo de traidor, hay una línea más crítica que llama a la rectificación. El chavismo va a buscar culpables de la derrota y el culpable mayor será el presidente Nicolás Maduro”.

Salamanca considera que el reto de la MUD es pasar de la unidad electoral hacia la política, porque una cosa es ponerse de acuerdo en la campaña y en torno a una estrategia que la convirtió en un sujeto político alternativo al chavismo, pero otra es la unidad política que no es con un propósito coyuntural.

Se pregunta: ¿Qué viene ahora? “La lucha política contra un régimen autoritario. Se debe mantener la unidad de las elecciones en esta fase política. Se requiere para no dar bandazos y evitar que la gente los vea peleándose, sino con rumbo a una misma dirección”. 

La velocidad del cambio. En su análisis de la opinión pública venezolana, Seijas ha encontrado que la gente quiere empezar a ver movimientos importantes rápidos en dos o tres meses y que sean en positivo. “No se van a aceptar excusas, como por ejemplo que el TSJ obstaculice el trabajo del Legislativo”.

Fermín advirtió que la gente se manifestó por el cambio y uno de los retos es darle forma: que el Parlamento recupere su función legislativa y contralora. “Los diputados deben potenciar el mensaje. Estar en la calle, explicar las leyes y los intentos del Ejecutivo por sabotear su trabajo”. Y agregó: “La oposición debe, sin prepotencia, saber ejercer el mandato que la mayoría le dio y poner en marcha leyes que hagan posible un cambio más temprano que tarde”.

Salamanca va más allá y advierte que se requiere la colaboración de poderes para desarrollar un trabajo a favor del país. “El juego se tranca cuando uno de los poderes no quiere prestar su colaboración, cuando el chavismo pierde espacios de poder crea instituciones paralelas, como las corporaciones regionales que funcionan en contra de las gobernaciones. La oposición debe interpretar esos resultados y buscar estrategias que en mi opinión son de un cambio político general, de un cambio de poner en sintonía el Legislativo con el Ejecutivo”.

Insistió en señalar que para impulsar las reformas es necesario que el Ejecutivo colabore con la Asamblea, que aplique las leyes; si se pone de espaldas al Parlamento, creará la necesidad de que la oposición genere un cambio de gobierno. “Será un año de elecciones presidenciales el año que viene”.

Salamanca hizo votos para no se genere una crisis estatalizada que se da cuando los poderes no colaboran y expone un argumento de Perogrullo: el Ejecutivo necesita de la AN para el presupuesto, los créditos adicionales, para pedir permiso para salir del país. “Si el gobierno es de tranca, la AN va a decir lo mismo”.

Advirtió que la oposición no debe meterse en la guerra de desgaste, porque la gente lo que quiere son respuestas políticas lo más rápido posible, un cambio político presidencial. “Para ello hay varias vías y habrá que ver cuál es la más conveniente. La oposición debe empezar a visualizar eso pronto, sino se va a hundir en un pantano”.

Destacó Salamanca que hay una variable fundamental: el tiempo que conspira contra la MUD. “Porque si el cambio no se da en 2016 es poco probable que se dé en los años siguientes. La Constitución establece que la falta absoluta del presidente de la República en los últimos dos años del período constitucional la cubre el vicepresidente. De ser así la oposición estaría trabajando para el oficialismo. Hay que tener cuidado con ese juego”.

Seijas sostuvo que lo peor es transmitir que la unidad está bloqueada. “Se debe busca la manera de darle la vuelta y eso podría ser, buscando la salida del presidente por las vías constitucionales”.

Buen desempeño. Seijas advirtió que la demostración del buen desempeño debe ser rápida. “Hay una alta expectativa no solo de los que votaron por la unidad, sino también de aquellos que no votaron por el PSUV, quien no sufragó, no porque no quiera el cambio, sino porque no vio la unidad. Él también tiene expectativas altas y se debe dar una respuesta rápida”.

El encuestador destacó que la gente no entiende de procesos políticos complicados. En este clima, avizora el recrudecimiento de la situación económica que aumentará la presión social y entonces, la esperanza será que el cambio sea pronto. “El reto de la unidad no es que la situación económica se mejore en dos o tres meses, sino generar la percepción de que si se está gestando un cambio. Si no en la parte económica, que sea en la política, pero que dé la sensación de que habrá un avance en lo económico. Lo que significa mejorar calidad de vida, del poder adquisitivo y conseguir los productos que escasean”.

En ese escenario de mayor crisis económica, Fermín observa otros desafíos para la oposición. Uno de ellos, será el intento por minimizar la Asamblea Nacional como institución. “Al mismo estilo de lo que hicieron con la Alcaldía Mayor, dirán que la AN pertenece al estamento burgués, que debe quedar en el pasado. Lo que viene son las comunas y las leyes del poder popular, pero que curiosamente el Parlamento Comunal no aparece en la Constitución”.

Sin embargo, observa un antídoto para evitar que se minimice la AN: la carta de navegación que es la Constitución y los ciudadanos alertas y movilizados. “La lucha no será fácil. En 2016 la crisis económica será muy fuerte y habrá conflictividad política que se puede traducir en una crispación social muy fuerte. Viene una intensa dinámica de pulsos y de conflictos entre los poderes, entre los factores políticos y sectores sociales por la escasez y la carestía”.

Seijas es enfático al señalar que el sabotaje estará presente y la MUD lo debe manejar con estrategias coordinadas. “Tiene que existir una agenda única, un formato de reacción que responda a una línea única entre todos los partidos. Eso es lo que al final ayudará a empujar el barco a un mismo puerto, transmitir la percepción de que son un bloque unido”. 

Responsabilizar a la oposición.

El encuestador como el investigador de la UCAB lo ven claro: el gobierno tratará de endosar a la oposición responsabilidad en la crisis del país. Seijas argumenta que el oficialismo juega adelantado y trata de culpar a la oposición antes de que se instale la Asamblea. “Eso es parte del sabotaje que viene”. Mientras que Fermín apunta que es un riesgo significativo que el gobierno intente vender la mayoría de la oposición como especie de cogobierno y que le dé responsabilidad en la crisis que se avecina. “El gobierno va hacer ver que lo que pase sea culpa de la oposición porque tiene poder, pero se sabe que no va a gobernar”.

Seijas no deja pasar por alto que las elecciones de gobernadores en 2016 son otro reto que hay que superar. “Van a surgir aspiraciones de líderes políticos que pueden generar fricciones, deserciones o descuido en algunos tópicos, por ejemplo, algunos diputados que quieran aspirar y cómo afecta el accionar dentro de la AN. El tema de las gobernaciones es bastante delicado para la unidad”.