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Trabas le quitaron a la oposición aproximadamente 45.000 firmas en un día

Un grupo de personas acude a la fase de validación de firmas para el referendo revocatorio | Foto EFE

Un grupo de personas acude a la fase de validación de firmas para el referendo revocatorio | Foto EFE

Al culminar la primera jornada de validación, las metas de la oposición se fijaron en obtener el requisito de 1% de las firmas y un poco más de "colchón", pero aunque se observan largas colas y motivación de los venezolanos por ratificar su rúbrica, el proceso hará sudar tanto a los líderes de la MUD como al gobierno

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La oposición tiene cuatro días para lograr validar un mínimo de 197.721 firmas, y de esa manera activar de forma definitiva el referéndum revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro; sin embargo, aunque no es una meta inalcanzable, está plagada de trabas que ponen en jaque un proceso "sencillo". 

“No está fácil, pero no hay escasez de firmas ni de gente con ganas de firmar", aseguró Henrique Capriles Radonski, gobernador del estado Miranda, en nombre de la Mesa de la Unidad Democrática al ofrecer el balance del primer día de validación. 

La primera jornada de ratificación de firmas le aseguró 71.557 rúbricas a la oposición, aunque un corte hecho por el Consejo Nacional Electoral a las 4:00pm contabilizó 62.708 rúbricas.

En total 1.352.052 firmas esperan ser validadas, a pesar de que realmente la MUD solo necesita 197.721 verificadas por el CNE para activar formalmente el referéndum revocatorio.

La cantidad de firmas validadas por la oposición en el primer día no fue la esperada según los cálculos, los cuales pueden hacerse tomando en cuenta la existencia de 128 centros con 300 máquinas captahuellas en todo el país.

A pesar de que hubo denuncias de irregularidades en todo el país (falta de luz en los centros al momento de iniciar la jornada, no aparecer en el sistema después de haber sido autorizado por el CNE, intimidación y retraso general) los venezolanos salieron el lunes a las calles antes de las 8:00 am, hora de inicio del proceso, para verificar su firma.  

El proceso promedió una duración máxima de un minuto y consistió en presentar la cédula de identidad, verificar los datos y colocar los pulgares ante la captahuella. Esto se demoró más si eran personas de la tercera edad o si existía algún tipo de situación en el centro. 

Tomando como referencia que por un minuto en el proceso cada captahuella valida a 60 personas, aproximadamente debieron ser validadas más de 118.000 firmas en el primer día de jornada, pero la realidad distó de los cálculos y la oposición se quedó con 71.557 rúbricas, es decir, 46.443 menos de lo que debió ocurrir en un proceso sin inconvenientes. 

Cambio de objetivos

La meta que presentó la MUD el día viernes, en una reunión con su mesa técnica, fue validar entre 3 y 4% de rúbricas en los sitios que se pudieran, al tiempo que denunciaron que aproximadamente se validarían 650.000 firmas en los cinco días que dura el proceso, la mitad de la población autorizada por el CNE, por la municipalización de los centros y las máquinas captahuellas.

Al culminar la primera jornada se mostró un cambio en la aspiración de la oposición y dejaron saber que apuntan a lograr lo antes posible las firmas que necesitan y el “colchón” de respaldo.

Si los cuatro días que restan para la validación tienen los mismos problemas y situaciones, la oposición obtendrá el requisito de 1% del Registro Electoral el día miércoles y finalizará el proceso con aproximadamente solo 300.000 firmas del total de 1.352.052 existentes. 

"Vamos a seguir insistiendo al CNE que mueva las máquinas para hacer el proceso más rápido. El que le aconsejó esto a Maduro quedó bien mal (…) Que nadie se quede sin validar. Esperamos que el CNE cese con su operación morrocoy", señaló Capriles este lunes al tiempo que hizo un llamado al sector privado para que permitiera que sus empleados pudieran ir a validar y también a los jóvenes para que encabecen el proceso. 

A pesar de las metas y los llamados de la oposición, pocos estados lograron validar las firmas que podían con la capacidad de cada máquina. Aproximadamente cada estado validó 36% de firmas que le fueron exigidas.