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Temen que PSUV controle alianza

Carlos Aquino expresa que faltaron espacios para discutir dentro del Polo | Foto Archivo

Carlos Aquino expresa que faltaron espacios para discutir dentro del Polo | Foto Archivo

Los aliados se alzan contra Maduro y rechaza el fin del Polo Patriótico. PPT plantea verse en caída de Unión Soviética

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Desde la izquierda critican al gobierno por no consultar a los aliados ni a las bases y porque se perfila una “revolución en revolución”. “No permitiremos la disolución del Polo Patriótico; la unidad revolucionaria debe mantenerse, sea en esta instancia o en otra. La fragmentación del Polo en partidos y movimientos sociales aparte solo permitirá que los grupos sociales sean apéndices del PSUV”, alertó Wilmer Nolasco, secretario general del MEP, que negó sentirse aludido por el presidente Nicolás Maduro cuando señaló a “divisionistas” solo porque mantienen una postura crítica.

“El MEP es, como dijo Paz Galarraga, campeón de la unidad; apoyó a Chávez y ahora a Maduro no por cargos burocráticos, sino porque compartimos el proyecto político. El MEP concibe la alianza no de orden electoral, sino de defensa y profundización del socialismo y eso se da en el debate”, dijo.

Nolasco indicó que el Consejo de Partidos del Polo no se reúne desde junio de 2013: “Separar los movimientos sociales de los partidos es acabar con el Polo; es permitir que los movimientos sean apéndices del PSUV porque sus integrantes militan en ese partido y no se facilita el ingreso de otros militantes”.

El secretario general de PPT, Rafael Uzcátegui, advirtió: “La URSS cayó por algo: el error de creer que la garantía de la revolución era la existencia de un solo partido. La clave es la crítica”.

El PCV considera que desde el gobierno se da “un trato inconveniente a la crítica”. “El Polo no fracasó; sí faltó conducción, la creación de espacio para discutir, debatir y articular el proceso”, señaló Carlos Aquino, secretario de propaganda comunista.

En Aporrea cuestionan las medidas de Miraflores, mientras las autoridades denuncian desestabilización en un intento por aglutinar a los radicales y calmar a lo que Maduro llama la “ultraizquierda”.