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Solo una ley, la Habilitante, ha discutido la AN este año

Aparte de la Ley Habilitante, ningún otro proyecto fue admitido para primera discusión | Foto José Pacheco / Archivo

Aparte de la Ley Habilitante, ningún otro proyecto fue admitido para primera discusión | Foto José Pacheco / Archivo

“Quieren invisibilizar el Legislativo para que la gente pierda interés en las elecciones”, aseguró Stalin González (UNT)

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Lento y poco productivo ha sido el inicio de la Asamblea Nacional en su último año de gestión. En el primer trimestre de 2015, apenas se han realizado seis sesiones ordinarias, cuatro especiales (aniversario de la muerte de José Félix Ribas, aniversario de la muerte de Alí Primera, entrega de memoria y cuenta de los ministros, y entrega del informe de gestión de la Fiscalía y la Contraloría), una solemne (memoria y cuenta del presidente de la República) y la sesión de instalación.

En lo que va de año, la AN solo dio entrada y sancionó, de manera expedita, una sola ley: la Habilitante. Ningún otro proyecto fue admitido para primera discusión ni tampoco se dio continuidad al debate de leyes iniciadas el año pasado: gestión del territorio, acceso al conocimiento, semillas, comercio electrónico, parto humanizado y las reformas de la ley del IVIC y del código civil. Ni siquiera se ha presentado a la plenaria para su aprobación —tal como lo ordena el Reglamento Interior— una agenda legislativa, aunque un sondeo entre las comisiones arrojó una lista preliminar de 27 proyectos en cola, a los que se sumarían 2 propuestas presentadas por la oposición antes de Semana Santa, una para la repatriación de capitales y otra para regular las cadenas de radio y televisión

En comparación con 2014 y 2013, este primer trimestre ha sido menos productivo no solo en leyes, sino también en designación de altos funcionarios, autorización de convenios y contratos, y aprobación de convenios internacionales. Solo en autorización de créditos adicionales ha mantenido el ritmo del mismo periodo de años anteriores, con un total de 27.

Diosdado Cabello, electo por cuarto año como presidente de la AN, mantuvo a la oposición fuera de la directiva de las comisiones.

No debaten. Tampoco los debates propuestos por la oposición han sido acogidos. Hasta el cierre del trimestre, los diputados de la MUD pidieron investigar o debatir las denuncias de supuesto narcotráfico en el gobierno realizadas por un exjefe de seguridad presidencial, las cuentas sospechosas en el banco HSBC, la situación de los presos políticos y el supuesto depósito de comisiones exorbitantes de funcionarios del gobierno en la Banca Privada de Andorra. Ninguna fue debatida y solo la última se remitió a la Comisión de Contraloría, pero la instancia no se ha reunido.

En el primer trimestre, la plenaria autorizó a Henry Ventura (PSUV-Falcón) a dejar su curul para asumir el Ministerio de Salud, mientras que la bancada oficialista acudió en pleno ante el Ministerio Público para pedir una averiguación contra el diputado Julio Borges (PJ-Miranda) por presunta conspiración, medida que puso bajo amenaza su inmunidad.

Invisibles. “Aparte de la Habilitante, no hemos discutido ni una ley. Puros créditos adicionales, llevamos 27. Tampoco las comisiones han trabajado mucho; la Comisión de Defensa por ejemplo, se ha reunido solo dos veces. De paso, en un país con serios problemas de escasez e inflación, la mayoría pesuvista se ha negado a discutir las denuncias de corrupción. Se aferraron al discurso antiimperialista, pero no permiten un debate sobre las acciones de Guyana sobre el Esequibo. Se hace un anuncio de venta de 1.500 millones de dólares en oro y eso no se discute”, dijo el coordinador de la bancada opositora y enlace del bloque con la Mesa de la Unidad, Stalin González (UNT).

González considera que el bajo perfil del Parlamento venezolano no es casual, sino que forma parte de la estrategia oficialista para invisibilizarlo y evitar que la ciudadanía lo perciba como un poder con poder: “Con esto buscan también bajarles el volumen a las elecciones parlamentarias, que la gente no vea el Parlamento como un poder que sirva de contrapeso al gobierno, que la gente no tenga entusiasmo por esa elección. Si la AN está invisible, la gente no se interesa”.