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En San Cristóbal quieren sanar con el voto las heridas de la represión

Los estudiantes de la UCAT exigen la libertad de los presos políticos | Foto Cortesía Juan Pinto

Los estudiantes de la UCAT exigen la libertad de los presos políticos | Foto Cortesía Juan Pinto

Lilian Tintori recorrió la ciudad para motivar a los ciudadanos a participar en las parlamentarias del 6-D y defender los resultados

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San Cristóbal es una ciudad llena de cicatrices y heridas que aún no terminan de sanar. El recuerdo y las consecuencias de 2014 todavía pesan: cuatro personas murieron y ocho presos políticos siguen tras las rejas. Táchira fue quizá el estado que con más contundencia protestó contra el gobierno de Nicolás Maduro y por eso sufrió una dura represión militar. Sus ciudadanos parecen ver con recelo la posibilidad de una solución política a la crisis, pero manifiestan el deseo de ir a votar.

Lilian Tintori recorrió San Cristóbal El lunes como parte de su campaña Todos por la libertad. El propósito era motivar a los ciudadanos a participar en las parlamentarias y a organizarse para defender los votos. Hizo una asamblea con estudiantes de la Universidad Católica del Táchira en la que había mucho ánimo pero no demasiados asistentes, una caminata y un mitin más nutridos con los candidatos de la Mesa de la Unidad que terminó en el Obelisco Los Italianos.

En la ciudad y en pueblos del norte como Colón, Lobatera y Palo Grande es evidente que la campaña para las elecciones parlamentarias no ha cobrado fuerza: solo aparecen algunos tímidos afiches de candidatos de la Unidad y un par de vallas grandes con los aspirantes del oficialismo. Nada más genera la certidumbre de que habrá elecciones en tres semanas.

Táchira es el estado número 16 que Tintori visita en su campaña. En el recorrido las personas manifestaban, además del descontento generalizado por la fuerte escasez, su preocupación por los presos políticos. En el mitin frente a la UCAT varias pancartas y franelas lo repetían: Libertad para Gerardo Carrero,  Renzo Pietro y Daniel Ceballos.

Miguel David, dirigente estudiantil de la UCAT, prometió a sus compañeros que en el voto está la llave de las cárceles de los compañeros presos, y al gobierno le advirtió: “No se equivoque, que los gochos tenemos los pantalones bien puestos. Vamos a dejar el pellejo en la calle por la victoria”.

Patricia Gutiérrez, alcaldesa de la ciudad y esposa de Ceballos, aseveró que las violaciones de los derechos humanos en Táchira fueron tantas que los ciudadanos no se han recuperado. “La cicatriz no ha sanado, pero vamos a demostrar que tenemos la fuerza y vamos a ganar”.

Tintori prometió que una victoria contundente el 6-D liberará a los presos políticos: “Estoy en una tierra de valientes. Lo que ha vivido el Táchira no lo ha vivido ningún estado, eso no se puede olvidar y nos llena de compromiso. Nada puede contra su dignidad, por eso les pido ir a votar y defender los votos”.

En el mitin de la noche la gente repitió un juramento para participar y defender los votos. Alexander Méndez, habitante del Barrio Sucre, confesó que no cree que el voto cambie nada: “Esto era Ucrania y ahí está el gobierno. Pero igual voy a votar y llevar a los míos, ¿qué más queda?”.

El perdón. En su cuenta de Twitter el gobernador de Táchira, José Gregorio Vielma Mora, aseveró que Tintori visitaría el estado para desestabilizar, a lo que esta respondió: “Sí, vine a desestabilizar, a desestabilizar el odio, a desestabilizar la intolerancia”.

La agenda de la esposa de Leopoldo López es nutrida en cada entidad federal que visita. Siempre se reúne con estudiantes, con los candidatos, y además trata de compartir con la gente en alguna actividad típica de las ciudades.

En San Cristóbal, luego del acto en la UCAT, la activista visitó la Basílica Nuestra Señora de la Consolación en Táriba, donde decenas de personas la esperaban ansiosas. Una mujer de avanzada edad, que llevaba bastón, manifestó que estuvo esperándola más de una hora para saludarla.

“¡Qué bella la candidata!”, exclamó la mujer cuando Tintori entró a la iglesia. “No es candidata, es la esposa de Leopoldo”, le aclaró un hombre. “Es verdad, yo sé, me confundí”, replicó la mujer antes de abrazarla y bendecirla.

En la basílica Tintori pidió a los tachirenses apoyarse en el ejemplo de Jesús: “Nuestro mensaje es de paz, poner la otra mejilla y dejar de lado el rencor”.

Un grupo de motorizados identificados con banderas del movimiento Tupamaro dio un par de vueltas a la iglesia sin decir nada. Las personas los abuchearon al advertir su presencia.

La caminata de la noche se realizó en medio de una llovizna. Tintori atravesó Barrio Sucre y Barrio Libertador en compañía de decenas de personas hasta llegar al Obelisco Los Italianos. La gente se asomaba curiosa al escuchar los reguetones proselitistas del candidato a diputado por la MUD San Cristóbal, Sergio Vergara, y a una mujer que con un micrófono repetía que estaba llegando “la esposa del futuro presidente de Venezuela”.

El ánimo variaba. Algunas mujeres bajaron a las puertas de sus casas para abrazar a Tintori, que estaba en compañía de Patricia Gutiérrez y los candidatos Vergara (circuito 5), Juan Requesens (circuito 4) y Gaby Arellano (circuito 2). Otras personas apenas se asomaban a sus balcones a saludar, y algunos se limitaban a mostrar la bandera de Venezuela.

Tintori aseguró que el cambio está cerca y que la MUD tiene la estrategia clara.

“Hay un acuerdo para que en los primeros seis meses de 2016 se le plantee al país el camino del cambio. Ya sea la constituyente, la renuncia, el revocatorio. ¿No les recuerda eso a la salida? Por plantear eso hay muchos líderes presos y hoy el país está peor”, expresó.

En todos los actos la acompañó Rosa Orozco, madre de Geraldine Moreno, la joven asesinada por un funcionario de la Guardia Nacional Bolivariana el año pasado. Las palabras de Orozco conmovían a los presentes, a muchos hasta las lágrimas: “Yo hablé con el guardia que mató a Geraldine y le dije que lo perdonaba. Y por eso estoy aquí, vine a hacer un llamado a la reflexión: tenemos que perdonar; si no, no vamos a ser libres”.