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Porras: Oposición no puede empalagarse con este triunfo

Monseñor Baltazar Porras indicó que los resultados del 6-D deben ser leídos desde una perspectiva constructiva e inclusiva | Foto Archivo El Nacional

Monseñor Baltazar Porras indicó que los resultados del 6-D deben ser leídos desde una perspectiva constructiva e inclusiva | Foto Archivo El Nacional

El arzobispo de Mérida recomendó no enfocarse en discusiones políticas para poder trabajar por el país y no “cobrar” cuentas pendientes

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“La dirigencia opositora no puede empalagarse con este triunfo. Querer reivindicar que el resultado es producto del trabajo de su ‘grupo o partido’ es una falacia. La unidad fue el factor aglutinante. Esto es importante a la hora de escoger la nueva dirigencia de la AN”, advierte monseñor Baltazar Porras en un comunicado.

El prelado alerta: “Cuidado con usar el subterfugio de quién es mejor. En política la oportunidad y el acierto están en saber poner en su lugar a quien corresponda, sin valoraciones éticas erradas”.

El arzobispo de Mérida indica que existe un tercer peligro para la oposición. “Querer “cobrar” cuentas pendientes: la liberación de los presos políticos, un nuevo CNE o TSJ. Las prioridades están en las necesidades del pueblo”.

Porras considera que el soberano también da lecciones. “La dirigencia política suele tener la percepción de que el pueblo es manipulable. Todo tiene su límite y la gente reclama más seriedad en la dirigencia, solución a sus problemas, libertad para disentir y respeto a su dignidad. Dios quiera y el resultado de las elecciones del 6-D sea leído desde una perspectiva constructiva e inclusiva: queremos vivir en paz, sin diatriba inútil y con esperanzas de un futuro mejor. En medio de la profunda crisis que vivimos es un reto para la clase política, pero también para las instituciones y los ciudadanos”, agrega.

Destaca que según las predicciones 2016 será peor. “Enfrascarse en diatribas políticas no traerá bienestar a la población, sino mayor frustración. Se pone en juego la condición ética de los nuevos diputados. Hay que amarrar los demonios del orgullo, olvidarse de que fueron elegidos por un circuito concreto, dejarse seducir por prebendas injustas y saltar la talanquera pone en el candelero si se acertó en la elección de gente dispuesta a darlo todo por el bien común o si estamos ante los mismos de siempre”.