• Caracas (Venezuela)

Política

Al instante

PSUV quiere control del Cabildo Metropolitano con cambios en circunscripciones

Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) / Omar Véliz

Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) / Omar Véliz

El proyecto del ente comicial plantea agrupar la parroquia El Recreo, de Libertador, con los municipios Chacao, Baruta y El Hatillo

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

El chavismo mueve sus piezas para lograr tener el control del Cabildo Metropolitano en las elecciones locales de 2013.

En el proyecto de circunscripciones electorales del Consejo Nacional Electoral se plantea agrupar en la circunscripción 4 la parroquia El Recreo (Municipio Libertador); con las parroquias de Miranda El Cafetal y Las Minas, y los municipios Baruta, Chacao y El Hatillo.

El Cabildo Metropolitano es el organismo que se encarga de redactar las ordenanzas que se aplican en la Gran Caracas.

Al igual que en 2008, el Distrito Metropolitano para los comicios de 2013 estará dividido en siete circunscripciones.

Para hacer las circunscripciones, se calcula un índice poblacional de acuerdo con la población total del Distrito Metropolitano proyectada por el Instituto Nacional de Estadística. Con ese índice y el artículo 13 de la Ley de Procesos Electorales, se establece cuántos concejales deben escogerse en el Distrito Metropolitano. Según la Ley de Procesos Electorales, le corresponden 13 concejales; 10 son nominales y 3 por lista.

Las zonas del Distrito Metropolitano se asocian, en la mayoría de los casos, según su proximidad geográfica. Tomando como base el índice general del distrito y la población de cada una de las parroquias que integran una circunscripción, determinan cuántos concejales le corresponden seleccionar. Si el índice de ese circuito es de una cifra inferior al, por ejemplo, 1,5 se prorratea hacia arriba y si es menor a 1,4 se redondea hacia abajo.

Pero en el caso de la circunscripción 4: El Recreo (Municipio Libertador) con las parroquias de Miranda, El Cafetal y Las Minas, y los municipios Baruta, Chacao y El Hatillo, el índice daba 1,49 y se llevó a 2, para que se escogieran dos concejales. El proyecto señala que en este caso "se forzó el promedio de cargos al número entero mayor por no poder desagregar las parroquias, manteniendo el número de cargos a elegir en el municipio. Se mantuvo la tradición electoral".

El técnico electoral de la Mesa de la Unidad Democrática, Vicente Bello, explicó que estadísticamente sí es posible agrupar El Recreo (Libertador) con Miranda, pero es descabellado hacerlo desde el punto de vista político, pues las necesidades y problemas de estas comunidades son diametralmente opuestas.

"Esa agrupación que están haciendo está sesgada, pues lo que tratan es dividir las zonas opositoras para reducir las posibilidades de que la oposición saque más concejales que el oficialismo", dijo.

Explicó que es complicado hacer la división de las circunscripciones de acuerdo con el índice poblacional, porque deben elegirse 10 concejales, y dependiendo de cuál parroquia se mueva, ese índice varía. Pero insistió en que lo que hace el ente comicial es agrupar las parroquias para beneficiar al chavismo.

Recordó que el extinto Consejo Supremo Electoral tenía reglamentado cómo se elaboraban las circunscripciones, para evitar favorecer a una determinada organización. "Se usaba un mapa de la entidad, y se comenzaba siempre de izquierda a derecha, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, hasta completar el municipio, el estado o parroquia.

Era igual para todo el mundo", apuntó Bello.

En libertador.

Cada alcaldía tiene un cuerpo deliberante y se escogen a los concejales de acuerdo con la población del municipio. El Distrito Metropolitano comprende a Libertador y Miranda, y su población es superior, por eso para escoger a sus concejales se establecen circunscripciones diferentes.

El proyecto del Poder Electoral para los concejales de Libertador crea dos nuevas circunscripciones electorales, y reagrupa de distinto modo las 22 parroquias del municipio.

El efecto que se podría conseguir es la dispersión del voto opositor. En total son siete circunscripciones para las locales de 2013. Parroquias tradicionalmente opositoras como Candelaria, San Bernardino y El Recreo, que suelen ir juntas, van separadas.

Ahora El Recreo está en la C3 junto a Santa Rosalía, San Pedro y San Agustín y escogen dos concejales. Mientras que San Bernardino y Candelaria está en la C4 con San José Altagracia y La Pastora y seleccionan un concejal.

Igual sucede con la parroquia El Paraíso: está en la C2 junto a Catedral, San Juan y Santa Teresa, y le corresponde un solo concejal.

El PSUV decide.

El diputado a la Asamblea Nacional (UNT) y técnico electoral Enrique Márquez explicó que, tras la derogación de la Ley del Sufragio y Participación Política y la sanción de la Ley de Procesos Electorales, el CNE tiene autonomía absoluta para elaborar las circunscripciones sin consultar con los partidos.

"Esto se ha traducido en circuitos ilógicos desde el punto de vista urbano y social, para tratar de frenar el triunfo de gente distinta al Gobierno. Esto se vio en las parlamentarias de 2010", señaló.

Márquez afirmó, sin embargo, que a pesar de la manipulación en las circunscripciones la oposición no hubiese logrado la mayoría de las curules en la Asamblea Nacional. "Con el gerrymandering sólo se perdieron seis diputados opositores. No fue un efecto telúrico como se piensa".

Subrayó que para las regionales de 2012 los cambios en las circunscripciones permitieron que la oposición perdiera los consejos legislativos de Miranda y Lara, a pesar de haber ganado las gobernaciones.

"Es lamentable, pero el CNE sólo consulta y hace lo que le conviene al PSUV. Las circunscripciones serán decididas por el chavismo", alertó.

¿Qué es el gerrymandering? El término gerrymandering es usado por la ciencia política para explicar cómo la manipulación de circunscripciones electorales de una determinada localidad ­agrupándolas o dividiéndolas­ le permite a un partido obtener resultados que afectan a las minorías. Sirve para quebrar la imparcialidad de los sistemas electorales.

Así, el porcentaje de curules, concejales o legisladores no coincide con los porcentajes poblacionales, y algunas entidades quedan sobrerrepresentadas y otras subrepresentandas. Esta manipulación electoral comenzó a aplicarse en el país con aprobación de la Ley de Procesos Electorales, que aumentó la nominalidad en los cargos de elección popular.