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Nancy Morales de Ceballos: “La vida de mi hijo y la de los huelguistas están en riesgo”

Nancy Morales de Ceballos pidió a Maduro reconocer a la oposición | Foto Henry Delgado

Nancy Morales de Ceballos pidió a Maduro reconocer a la oposición | Foto Henry Delgado

La madre de Daniel Ceballos dijo que la familia del dirigente, preso desde hace un año, ha sentido el ensañamiento del gobierno

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“Mi mayor creencia es Dios. Amo a Dios y luego a mis hijos”, afirmó Nancy Morales de Ceballos, madre del exalcalde tachirense Daniel Ceballos, preso desde hace un año y 17 días, quien inició una huelga de hambre el pasado 22 de mayo a la que se han sumado más de 50 venezolanos.

Ceballos recibió ayer la visita del obispo de San Cristóbal, monseñor Mario Moronta, en el penal 26 de Julio en Guárico. Morales vio al prelado a su salida, cuando ella esperaba para hacerle llegar un suero al dirigente de Voluntad Popular.

—¿Qué supo de la visita de monseñor Moronta?
—Monseñor Moronta me saludó y me dijo que Daniel estaba estable. Me contó que lo vio muy sereno, le dio la comunión. Me dijo que la Iglesia estaba trabajando por toda esta situación. Le agradecí su apoyo espiritual más que la mediación, me dio aires en medio de la angustia que mantengo.

Nancy Morales de Ceballos relató que cuando visitó al exalcalde de San Cristóbal, el viernes 5 de junio, le pidió que ingiriera alimentos, pero la firmeza del dirigente de Voluntad Popular se mantuvo. Ese día fue sometido al examen médico ordenado por la Fiscalía. “Daniel físicamente está muy delgado, ha perdido 13 kilos desde que ingresó al penal 26 de Julio en Guárico. Ya en Ramo había perdido 15 kilos. Está en 68 kilos, se nota muy delgado, pero tiene fuerza espiritual y está tranquilo. Con templanza me dijo: ‘Mamá, tenga mucha fuerza en la fe’ y me dio ánimo”, contó.

—¿Es cierto que su hijo se despidió de usted?
—Despedirse como tal no lo ha hecho, siempre ha estado muy sereno y fuerte.

—Pese a la huelga de hambre y de los llamados de varios sectores, el gobierno no ha reaccionado a la protesta
—Daniel es un perseguido político, lo ha sido desde que comenzó a ser dirigente estudiantil en 2007. Cuando fue electo alcalde en una reunión, en diciembre de 2013, le dijo a Nicolás Maduro lo que se vive en el país. Le habló del contrabando, del desabastecimiento y del tráfico de productos en la frontera y la represión cuando salimos a protestar, por eso le pasan factura. Mi hijo es un hombre inocente que no debería estar en la cárcel.

—¿Ha persuadido a su hijo para que abandone la huelga de hambre?
—Se escapa de nuestras manos esta huelga, Daniel me dijo que está luchando por sus derechos, que con él se estaba institucionalizando al atropello desde que fue secuestrado en un hotel de Altamira. Ahora el Tribunal 15 le sigue un juicio por rebelión y agavillamiento con todos los vicios del sistema judicial venezolano. Es un hombre muy decidido y firme en sus actos. Yo le diría que detenga la huelga en el momento en que él crea que su vida pueda correr riesgo. Lo quiero sano. Este país requiere grandes cambios y van por delante estos hombres que luchan. Le pido al gobierno que escuche: la vida de mi hijo y de los huelguistas está en riesgo.

—¿Qué es lo que más ha afectado a la familia?
—Todo. Este año de encarcelamiento ha sido muy difícil. Hemos tenido la solidaridad de la comunidad, del pueblo y eso lo agradezco mucho, pero también el ensañamiento de los líderes del gobierno. A veces tengo más cansancio mental que físico, pero Dios debe sacarnos de esto. No estamos solos, tenemos a un pueblo que lucha por los derechos de Daniel.

—¿Cómo están los hijos de Ceballos?
—Los tres hijos de Daniel están conmigo. Siempre he sido una abuela muy apegada a ellos. Mis nietas tienen 7 y 5 años, y el niño casi 2; son muy pequeños para todo lo que están pasando. Añoran mucho a su papá, le hacen cartas. En cualquier hoja que agarran las niñas escriben una carta para Patricia cuando llegue y una para su papá. Saben de la situación y preguntan.

—La oposición esperaba cambios hacia los dirigentes políticos presos con la visita de Maduro al papa, que fue suspendida.
—Le digo al señor Maduro que debe reconocer a la oposición, Dios nos dio el libre albedrío, tienen que tenderse puentes y debe haber mucha tolerancia. El gobierno es muy responsable de lo que suceda con la vida de Daniel y la de cualquier huelguista. Debe dar respuestas para Daniel, Leopoldo y los muchachos; que sean liberados, que se deje el acosamiento, el desprestigio de las familias, la represión; que se dé solución a la crisis en salud, alimentación, y que se den elecciones parlamentarias con observadores creíbles: al gobierno le conviene este oxígeno.