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Movimiento estudiantil asegura que seguirá en la calle

Los manifestantes gritaban: "Sí se puede, sí se puede" | Foto EFE

Los manifestantes gritaban: "Sí se puede, sí se puede" | Foto EFE

Leopoldo López, María Corina Machado y Antonio Ledezma insisten en la movilización para lograr un cambio político

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Los organizadores de la marcha que partió desde Plaza Venezuela hasta la sede de la Fiscalía General de la República, en Parque Carabobo, aseguraron que aproximadamente 50.000 personas salieron a la calle a protestar contra la represión y el encarcelamiento de estudiantes de Táchira y Mérida.

Gaby Arellano, representante estudiantil ante el Consejo Universitario de la Universidad de Los Andes y dirigente de Voluntad Popular, advirtió que la determinación de lograr un cambio político solo se logrará con la manifestación organizada y sostenida del descontento. “Seguiremos protestando. Seremos 200.000 los que nos volveremos a reunir en Plaza Venezuela. Estos carajos no van a aguantar al pueblo en la calle”, expresó Arellano. Y la multitud concentrada frente al Ministerio Público asintió con un estruendoso coro: “¡Y va a caer, y va a caer, este gobierno va a caer!”.

A la 12:30 pm el presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela, Juan Requesens, y dirigentes de otras universidades solicitaron ser recibidos por la fiscal general de la República, Luisa Ortega, para exigirle la inmediata liberación de los estudiantes detenidos. Después de dos horas de espera nadie los atendió. Los estudiantes colocaron una cadena a las puertas de la Fiscalía: “Está clausurada, porque está de espalda al pueblo”, fue la explicación que dieron sobre el acto simbólico.

Antes los manifestantes habían colocado una inmensa pancarta en la entrada del Ministerio Público con la inscripción “Venezuela defiende su universidad”. Era una filosa estructura de metal y les costó mucho escalarla. El logro fue celebrado con otro entusiasta coro: “¡Sí se puede, sí se puede, sí se puede!”. En el otro flanco de la entrada del organismo, dejaron mensajes escritos en la pared: “Mamá, me fui a luchar por Venezuela; si no vuelvo me fui con ella”, fue uno de ellos.


Plural y unida. Aunque la manifestación fue liderada por los estudiantes, que aprovecharon la conmemoración del Día de la Juventud para expresar su malestar por la crisis económica, social y política del país, los dirigentes opositores agrupados bajo el lema “La Salida” también sumaron esfuerzos para movilizar a los militantes de todos los partidos políticos de oposición, a pesar de las reservas de algunos dirigentes sobre el ejercicio de este tipo de mecanismo de resistencia civil.

Leopoldo López, María Corina Machado y Antonio Ledezma coincidieron en señalar que la protesta no solo es un derecho constitucional, sino un deber ciudadano y la única opción para superar los problemas más agobiantes de los venezolanos: la inseguridad ciudadana, la escasez de alimentos y productos básicos y, más recientemente, la represión del gobierno.

“Ya basta de ver a las abuelas enterrando a sus nietos. ¡Venezuela no te rindas!”, exclamó el alcalde metropolitano de Caracas.

A medida que avanzaba, la marcha se iba ensanchando. Llegó a ocupar todos los canales de la avenida Libertador, desde Maripérez en dirección oeste. Luego copó todo el ancho de la avenida México y de la avenida Universidad hasta Parque Carabobo.

Henrique Capriles Radonski se incorporó a su habitual ritmo: puso a trotar a quienes querían saludarlo y seguirle el paso. No accedió a dirigirse a los presentes desde alguna tarima, al señalar que los protagonistas de la ocasión eran los estudiantes.

La multitud contagiaba entusiasmo. La gente se abrazada con recién conocidos y se sentía fuerte y sin miedo. María Hernández, procedente de Petare, resumió sus razones para continuar protestando: “Estoy cansada de la delincuencia, quiero conseguir la comida de mi familia sin perder la vida en una cola, quiero que el gobierno se ocupe de meter preso a los malandros y deje quietos a los estudiantes. Por todo eso seguiré en la calle”.