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Miguel Henrique Otero: Hemos resistido y seguiremos resistiendo

Otero reiteró que en el país las instituciones están secuestradas por el Ejecutivo | Foto Archivo El Nacional

Miguel Henrique Otero | Foto Archivo El Nacional

En su visita a Costa Rica la semana pasada, el presidente editor de El Nacional brindó una entrevista a La Nación en la que narró la coyuntura del periódico y describió el control que ejerce el chavismo sobre la mayoría de los medios de comunicación

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El diario El Nacional es uno de los pocos medios independientes que sobrevive a las medidas del gobierno de Nicolás Maduro.

Pese a las constantes presiones como la restricción de compra de papel, el periódico de línea opositora subsiste con un reducido tiraje (al menos 40.000 ejemplares diarios) y con el estímulo de los contenidos en la web.

El presidente editor del diario, Miguel Henrique Otero, enfrenta una demanda, luego de que El Nacional hiciera eco de la investigación que vincula al presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, con el narcotráfico. Por ello, teme regresar al país y acabar detenido.

En su visita a Costa Rica la semana pasada, Otero brindó una entrevista a La Nación en la que narró la coyuntura del periódico y describió el control que ejerce el chavismo sobre la mayoría de los medios de comunicación.

¿Cómo sobrevive el periódico El Nacional en medio de la crisis que enfrenta Venezuela?

El régimen del chavismo tiene un objetivo que ellos llaman hegemonía comunicacional; es el modelo cubano en el largo plazo. Para eso han silenciado, comprado o cerrado la mayoría de los medios. En nuestro caso, hemos resistido y seguimos resistiendo. Primero, nos intentaron comprar, y yo les dije que yo no vendía el periódico, después nos restringieron el suministro de papel. Estamos sometidos al acoso judicial. Yo tengo una demanda por difamación, que es lo que me tiene fuera del país, porque publicamos una noticia del periódico ABC de España, donde un fiscal federal del estado de Nueva York abrió una averiguación por narcotráfico a Diosdado Cabello. Sin el debido proceso, sin haberme citado ni a la directiva del periódico y sin audiencia preliminar, me dictaron medidas cautelares. Cuando esto ocurre, estoy en Israel en una gira, y entonces decidí no regresar porque entonces no podía volver a salir del país. En el ínterin, el Gobierno me ha acusado de magnicidio, de que estoy planificando la muerte de la hija de Diosdado Cabello, que trafico con armas, que financio a paramilitares, que tengo lavado de dinero y hago traición a la patria.

”Decidí no regresar hasta que no tenga garantía de salida. Y, desde entonces, el acoso ha aumentado. En estos momentos tenemos a los fiscales del impuesto dentro del periódico con una intención de cerrarlo, sin ningún argumento porque nosotros nos cuidamos mucho de los impuestos desde hace varios gobiernos. Estamos amenazados y puede haber un cierre que será otro escándalo que van a montar”.

Partiendo de este caso, ¿cómo se ha visto amenazada la libertad de los medios durante el gobierno de Nicolás Maduro?

Es una estrategia. La hegemonía comunicacional tiene distintas maneras por las cuales el Gobierno ha ido actuando. Ellos empezaron con la agresión física en las marchas.

”En Venezuela, solo el 40% de la población tiene acceso a radio y televisión oficial, y el otro 60%, a la radio y televisión autocensurada. Después están las cadenas de radio y televisión que cumplen una política de Estado para amenazar, insultar y difamar a los periodistas independientes y a los dueños de medios. Además, está el tema del papel; no hay papel para el periodismo independiente. Hay seis periódicos regionales que son independientes y les dan papel, pero nunca para lo que ellos quieren circular. Con esa estrategia han logrado que lo que quede en Venezuela sea el periódico El Nacional y unos regionales; no queda más nada”.

Entonces, los medios se han vuelto cada vez más repetidoras del oficialismo.

Claro, en Venezuela los medios de radio y televisión son prácticamente oficiales y los que son privados se autocensuran y hay cosas que no pasan: el caso de Leopoldo López nunca sale, las colas en los supermercados no salen; los saqueos menos; los muertos en la morgue tampoco salen, las manifestaciones no salen, las marchas no salen. En la práctica, no reflejan lo que pasa en el país.

¿Cómo ha afectado esa situación a la radio?

La radio venezolana hace 20 años era una radio totalmente participativa. Hoy en día esa radio lo que saca es música, los programas desaparecieron todos y están las radios comunitarias que son radios oficialistas. Por ahí queda alguito; algunos programas de opinión, pero no es la radio que existía en Venezuela que era dinámica y crítica.

¿Esto lo generó la ley resorte impulsada por el chavismo?

El chavismo diseñó esa ley que es punitiva y discrecional y que tiene cuatro aspectos: las sanciones sobre los contenidos, como los que atentan contra la decencia y contra el Estado. Con esa regulación tienen aterrorizadas a la radio y a la televisión. El otro aspecto, que es de las radios comunitarias, es que son financiadas por el Gobierno. El tercer tema es el de los productores independientes para democratizar la producción de programas y, por último, los comités de usuarios que son una fórmula de participación en la cual una comunidad puede crear la figura de comité de usuario y puede hacer denuncias contra contenidos que la perjudican. Esta ley en la práctica lo que está creando es un modelo hegemónico.

¿Tiene previsto regresar a Venezuela pronto?

Tengo que asegurarme que las condiciones para regresar sean buenas, es decir, que no me van a meter a la cárcel.

¿Puede garantizar Venezuela elecciones legislativas transparentes sin libertad de prensa?

No, las elecciones en Venezuela son fraudulentas. ¿Dónde van a presentar los candidatos sus propuestas si la mayoría de los medios están controlados por el Gobierno?

¿Ve posible que Maduro libere en algún momento a los presos políticos?

Los presos políticos en Venezuela, que son cerca de 70, están presos con medidas cautelares. En eso no se sabe lo que el Gobierno va a decidir porque no hay una lógica. Las acusaciones son decisiones políticas.