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María Corina envió contundente mensaje a la FANB

Machado insistió en que la observación calificada es esencial para generar confianza | Foto José Pacheco

María Corina Machado | Foto José Pacheco

La ex diputada le pidió a los militares que garanticen la seguridad durante la toma de la nueva Asamblea Nacional

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La líder del moviento Vente Venezuela, María Corina Machado, le envió un mensaje a los militares del país para exigirle que garanticen la defensa de la sede del parlamento durante la instalación de la nueva Asamblea Nacional.

La ex diputada envió un texto en el que hizo un llamado a los ciudadanos miembros de la Fuerza Armada para que garanticen la seguridad de los parlamentarios que forman parte de la nueva nueva AN.

“Los venezolanos demandan de los ciudadanos militares un estricto apego a la Constitución Nacional y la salvaguarda de nuestra soberanía. El 5 de enero, la Fuerza Armada Nacional por tradición, y según el vigente Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional, tiene la responsabilidad de la custodia exterior e interior de la sede bajo la dirección de la Presidencia de la Asamblea Nacional”, escribió.

A continuación el texto completo del comunicado.

Ciudadanos militares; el 6 de diciembre cumplieron su tarea, ahora deben contribuir a preservar la orden impartida por el soberano

El 6 de diciembre tuvo lugar una jornada histórica. A pesar de todos los obstáculos impuestos por el régimen a la expresión libre y limpia de la soberanía popular, los venezolanos logramos ratificar nuestro profundo apego a los valores democráticos y a la libertad. Fue una hazaña ciudadana, y ustedes, en tanto en cuanto ciudadanos, cumplieron una doble tarea.
Como ciudadanos, votaron y expresaron sus preferencias políticas de manera firme, amplia y cívica. Como ciudadanos militares, cumplieron su mandato constitucional al respetar la expresión de la Soberanía Popular a través del voto. Tal como Venezuela esperaba de sus Fuerzas Armadas, ustedes preservaron el carácter cívico del Plan República, el dispositivo mediante el cual la FAN contribuye en un proceso eminentemente civil. No permitieron que se tergiversara este carácter; no aceptaron transformarlo en un operativo militar para favorecer una parcialidad política. Oficiales y soldados le hicieron saber al Alto Mando militar que estarían junto al pueblo venezolano, acompañando respetuosamente la movilización popular y que, cumpliendo sus funciones, no tolerarían actos violentos ni disruptivos.
El mundo observó con suma atención y admiración cómo, de manera entusiasta, consciente, masiva y pacífica, millones de venezolanos emitieron y defendieron su veredicto sobre el futuro de la democracia y sus instituciones. Fue un voto afirmativo por la libertad, la dignidad y la justicia. Fue un voto por un cambio profundo en los valores que definen el modelo político, no sólo por un cambio en las políticas.
Ante la magnitud de la crisis social venezolana y la contundencia de la manifestación soberana del 6 de diciembre, un régimen con un mínimo de sensatez y humanidad tendría que responder con la liberación inmediata de los presos políticos, la postergación del nombramiento de los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, la garantía de la integridad física y moral de los diputados electos al Parlamento y la adopción de medidas económicas de emergencia para estimular la oferta de alimentos y medicinas frente al inminente riesgo de una crisis humanitaria de creciente magnitud en Venezuela.
Sin embargo, los venezolanos hoy constatamos nuevamente la naturaleza represiva, militarista y violenta del régimen, en su reacción ante a los resultados electorales. La derrota electoral fue posible porque ya estaban derrotados políticamente en el alma de los venezolanos, aun de los que fueron sus partidarios. Ahora, esta derrota electoral significa su derrota política ya definitiva. Por ello han emprendido la persecución a empleados públicos, oficiales y soldados sospechosos de haber votado a favor de las fuerzas democráticas, profieren amenazas contra la integridad física de los diputados a partir del 5 de enero, y convocan a un fraudulento Parlamento Comunal.
Pasan las horas y el drama de la familia venezolana se agrava. El país ya enfrenta una crisis humanitaria que va a requerir el concurso de todos los sectores, lo cual incluye a la Fuerza Armada Nacional. Hoy se nos mueren bebés por falta de medicinas, se pudren las cosechas en los campos, bajan las santamarías de comercios, se agotan los inventarios de alimentos y cierran clínicas ante el colapso del sistema de salud.
Es impostergable la adopción de reformas económicas que reviertan el acelerado deterioro de la calidad de vida de los ciudadanos. Pero, para que estas medidas económicas se traduzcan en respuestas efectivas de los sectores productivos y financieros, nacionales e internacionales, es indispensable generar confianza en que la orientación del proceso político está dirigido al respeto a la Constitución Nacional, la reinstitucionalización de los órganos del Poder Público, la garantía de los derechos humanos, el desmontaje de los controles sobre la economía, la apertura de los mercados y la vigencia del Estado de Derecho.
En esta coyuntura, una vez más, los venezolanos demandan de los ciudadanos militares un estricto apego a la Constitución Nacional y la salvaguarda de nuestra soberanía. El 5 de enero, la Fuerza Armada Nacional por tradición, y según el vigente Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional, tiene la responsabilidad de la custodia exterior e interior de la sede bajo la dirección de la Presidencia de la Asamblea Nacional.
Ante la pretensión del régimen de acudir a la fuerza para desconocer el mandato popular emitido a favor de una transición a la democracia en paz, contamos también con los ciudadanos que sirven a la República en su institución militar para hacer respetar la Soberanía Popular.