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Maquinaria del PSUV es usada para fiscalizar empresas y comercio

“La salida no es regular. La colectivización ha terminado en catástrofes porque limitaron capacidades individuales”, dijo el profesor Boris Ackerman | Foto AVN

“La salida no es regular. La colectivización ha terminado en catástrofes porque limitaron capacidades individuales”, dijo el profesor Boris Ackerman | Foto AVN

27.000 integrantes de las UBCH participan como “inspectores populares”, formados en el Inces bajo la doctrina socialista

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Aunque el Estado cuenta con organismos de control y de supervisión, el gobierno entrega estas tareas a militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela. Las Unidades de Batalla Bolívar Chávez, concebidas en su origen como instancias electorales, son ahora núcleo o “vanguardia política” del PSUV y participan en los “círculos de lucha” y en los diversos organismos, creados por Miraflores. Por ejemplo, los círculos de lucha por el abastecimiento y precios justos cooperan como fiscales con la Superintendencia Nacional por la Defensa de Derechos Socioeconómicos. “Inspectores populares de las UBCH”, lo llama el superintendente Andrés Eloy Méndez.

A partir del 1° de octubre, la Sundde desplegará 516 fiscales, junto a los círculos de lucha y la FAN, por todo el país. Se les dio inducción sobre “el combate contra la guerra económica”, con una orientación política. “Construir el socialismo”, instó Méndez a los fiscales en Barquisimeto.

El contingente de fiscales será apoyado por 27.000 integrantes de las UBCH, quienes recibieron formación en el Inces sobre la Ley de Precios Justos y un “decálogo del inspector popular”. En un mes la Sundde ha sancionado 192.200 comercios y reprendido 97.000 establecimientos por “la inoperatividad de las cajas”.

Advierten riesgos. La simbiosis “partido-gobierno”, como la describe el diputado del PSUV Ramón Lobo en un artículo publicado el 11 de septiembre en el portal psuv.org.ve, surgió en el III Congreso del partido, efectuado en agosto.

Los delegados crearon la Comisión Presidencial PSUV-Gobierno contra la Guerra Económica, que se apoyaría en los círculos de lucha.

“Si partimos de las 13.651 UBCH del PSUV en todo el territorio, lograremos la incorporación directa de 27.302 inspectores populares, sin contar los inspectores de consejos comunales, comunas, movimientos sociales y partidos aliados”, indicó Lobo.

“La participación de las UBCH y los círculos no es positiva, es negativa, porque implica más control, más inconvenientes y, como colorario natural, más corrupción”, alertó el jefe de Departamento de Ciencias Económicas de la USB, Boris Ackerman, quien consideró que la solución es desregular los controles (de precios, de divisas) y fomentar el ingenio de los individuos.

Ackerman señaló que, si bien se crean figuras porque los órganos institucionales han sido ineficaces, las supervisiones colectivas solo generan más descontrol: “Un supervisor del supervisor ocasiona caos. Los controles provocan distorsiones perversas. Es como colocarle un cinturón de castidad a algo que no es casto. Los controles generan más corrupción, ruido e incertidumbre. La salida no es regular. Las grandes colectivizaciones solo han terminado en catástrofes porque han limitado las capacidades individuales”.

El ex diputado y abogado tributario Leonardo Palacios advirtió sobre las actuaciones de las UBCH: “No cumplen procedimientos administrativos, lo que lesiona el derecho a la propiedad y al ‘buen gobierno’, entendido en Europa como la garantía de los derechos fundamentales, como ser juzgados por jueces naturales, ejercer la legítima defensa, el acceso a la información y a las instituciones del Estado. El problema de las unidades del PSUV es que en ellas podría estar gente no especializada, que solo obedecen al partido y se presten a la persecución”.

Palacios reconoce que es válido que el PSUV use las unidades como estructura organizativa y electoral partidista. Sin embargo, alertó: “El PSUV, a través de las UBCH, no puede sustituir ni organizar al Estado. En las UBCH priva el proselitismo”.