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Maduro se convierte en el hombre de la sucesión

Chávez-Maduro-Cabello forman el trío que manejará el poder en el país en los próximos meses / Prensa Miraflores

Chávez-Maduro-Cabello forman el trío que manejará el poder en el país en los próximos meses / Prensa Miraflores

El Presidente deberá escoger 4 nuevos ministros, luego de haber designado como candidatos a gobernaciones a colaboradores cercanos

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Nicolás Maduro pasa a ser el segundo hombre del Gobierno al ocupar la Vicepresidencia de la República. No sólo controlará el Consejo Federal de Gobierno, espacio de articulación con los estados, Conatel (que asigna señales radioeléctricas) y 19 dependencias oficiales, sino que ahora contará con recursos para concretar las “micromisiones”, un plan que le permitirá pasar por encima de las gobernaciones y alcaldías en la aprobación de proyectos sociales y de infraestructura y llegar directamente a las comunas.

El plan social mencionado tiene, pues, una proyección a futuro. Si Maduro es eficiente, obtendría el apoyo popular y podría ser el sucesor de Hugo Chávez.

El Presidente prepara, en definitiva, los escenarios futuros del poder con Maduro y Diosdado Cabello, en la Presidencia de la Asamblea Nacional, como eventuales delfines en caso de un cambio por razones de salud. “Maduro se convirtió en el segundo hombre más poderoso del Gobierno luego de que Chávez lo nombró su mano derecha al frente de la revolución bolivariana; queda en primera fila de la sucesión si la enfermedad del mandatario reapareciera y lo alejara del poder”, analizó la agencia Reuters.

El binomio Maduro-Cabello formaliza el acuerdo entre civiles y militares suscrito en 2010 ante la enfermedad del Presidente para evitar que las peleas favorecieran a la oposición, señalaron fuentes del PSUV y aliados.
 
“No es acto sucesoral”. La Constitución establece los mecanismos de sucesión en la Presidencia, aunque en el ámbito político niegan este escenario y apuestan por la permanencia del Presidente más allá de 2019.

A finales de septiembre se le preguntó a Cilia Flores, procuradora general, si evaluaban la posibilidad de cambiar de candidato o elegir un nuevo Presidente, como consecuencia de la enfermedad de Chávez, y su respuesta fue: “Chávez gana y se prepara para la reelección en 2019”, en un intento por descartar un desenlace fatal.

Durante la campaña el tema del cáncer del mandatario no apareció como arma política. Más bien, Chávez mostró fortaleza en cada acto y no abandonó a sus seguidores, a pesar de que las condiciones climáticas amenazaron sus actos. En el cierre de campaña, el 4 de octubre, se mojó por media hora y muchos atribuyeron el abandono de la caravana que iba a Miraflores a un quebranto de salud; sin embargo, no hubo un parte oficial.

El secretario general del Movimiento Revolucionario Tupamaros, Hipólito Abreu, niega que la designación de Maduro y de Cabello concrete la sucesión: “No es un acto sucesoral. Sale Jaua pero entra uno de peso. No hay un problema de salud. Es normal la designación de cuadros en función de gobierno”. En todo caso, en el MRT sostienen que, por ahora, y hasta que no exista otro hecho, el liderazgo que reconocen es el de Chávez. “El campo revolucionario siempre clamará por un liderazgo colectivo, no personal. La permanencia de una revolución depende de los ciudadanos, de su conciencia, y no de una persona, aunque en el inicio su presencia sea vital para dar los primeros pasos”, señalaron los tupas.

El secretario de Vanguardia Republicana Revolucionaria, Eustoquio Contreras, no se atrevió a señalar que fuera un “acto sucesoral”: “Diría un chiste, pero eso no es bueno comentarles a periodistas. La designación de Maduro la respetamos; es una potestad de Presidente. Si es lo más útil, lo respetamos así hubiese sido otro”.

El analista político Edgar Gutiérrez, en declaraciones a AP, consideró lógico el nombramiento de Maduro debido a la cercanía entre ambos: “La realidad electoral de los próximos meses lo obliga (a Chávez) a tener alguien de peso a su lado” y por tanto podría la figura que adelante el diálogo Gobierno-oposición. “El nuevo vicepresidente es más político y más pragmático y podría propiciar el acercamiento, pero dependerá de lo que decida Chávez”, agregó. Gutiérrez dijo que, por la formación de izquierda, Maduro cumplirá el mandato de profundizar el socialismo.

AP consultó al diputado de AD Edgar Zambrano sobre el tema: “No es ninguna sorpresa en el ámbito político. Ya bastante se había especulado con esta designación. Maduro puede ser un facilitador en el diálogo porque durante su paso por la Asamblea Nacional estrechó lazos con diferentes liderazgos”.

La tarea de Chávez ahora es buscar los sustitutos de Jaua en el Ministerio de Tierras; de Erika Farías en el Despacho de la Presidencia; de Tareck el Aissami en Interior y Justicia; y de Nicia Maldonado en Pueblos Indígenas. Al cierre se desconocían los nombres. Los escogidos como candidatos, entretanto, se preparan para formalizar sus inscripciones en las juntas regionales del CNE con la esperanza de no defraudar al Presidente y conservar la votación del 7-O para ganar.

Perfil

A sus 49 años, el canciller representa el sueño socialista de que un trabajador llegue al poder, dijo Reuter. Apenas con el título de bachillerato fue conductor del sistema del Metro de Caracas; sindicalista, militante y por último político de primera línea del Gobierno. “Mira dónde va Nicolás, de autobusero (a vicepresidente). ¡Cómo se burla la burguesía por eso!”, afirmó Hugo Chávez.

La amistad con el Presidente surgió cuando los protagonistas del golpe estaban en la cárcel en 1992. Fue uno de los fundadores del MVR. Al salir en libertad acompañó al barinés a recorrer los estados y luego de ganar la Presidencia fue postulado a la Asamblea Nacional Constituyente.

La carrera fue en ascenso y logró ser diputado y presidente de la Asamblea Nacional hasta 2005, en sustitución de Cilia Flores, su compañera sentimental. Del Parlamento saltó al Ministerio de Relaciones Exteriores para fortalecer la proyección de la revolución chavista en el mundo; ello lo llevó a firmar acuerdos con China, Rusia, Bielorrusia e Irán, y a atacar a Washington. “Su capacidad para tejer consensos y vencer divisiones ha sido vital en la integración de América Latina”, dijo Ramón Torres Galarza, embajador de Ecuador en Caracas, a la agencia de noticias.

Sus detractores le reprochan la poca preparación formal, que privilegie su fidelidad sobre los intereses del país y que sea parte de la “boliburguesía”. Maduro tiene el aval de Cuba y estuvo entre los pocos miembros del gabinete que en junio de 2011 acompañó a Chávez en La Habana cuando se operó de cáncer.