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MHO: Los regímenes totalitarios se instauran con el engaño a sus pueblos

Miguel Henrique Otero, presidente editor de El Nacional / Foto: Henry Delgado

Miguel Henrique Otero, presidente editor de El Nacional / Foto: Henry Delgado

El presidente editor de El Nacional expresó que es necesario asumir las responsabilidades "para cumplir con las exigentes tareas de construir un país más digno"

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El presidente editor de El Nacional, Miguel Henrique Otero, aseguró que el respaldo, apoyo y la solidaridad que reciben no es solo hacia el diario sino con el periodismo independiente que cada día es arrinconado por el gobierno.

En un acto de solidaridad con El Nacional, celebrado en la sede del diario en Los Cortijos, denunció la crisis que también viven los diarios El Carabobeño, El Impulso y Tal Cual, entre otros, por la falta de papel. 

“Es la búsqueda de la hegemonía comunicacional, del régimen cubano, que busca una sola voz”, dijo.

A su juicio, alcanzar una conciencia de unidad siempre toma tiempo: "Es el resultado de un proceso, que consiste en que todos en la sociedad coincidan en que el régimen ha cruzado el punto de no regreso, y que está dispuesto a pasar por encima de los principios de la convivencia, de las leyes, de los derechos humanos y de las responsabilidades que son propias de todo gobernante. En otras palabras, para que se produzca una unidad política que sea significativa es necesario que los demócratas comprendan que el régimen en el poder está preparado para humillarnos, doblegarnos, silenciarnos, confinarnos".

"Ante esa comprensión del peligro real y del peligro inminente, es que se produce la unidad política más allá del puro palabrerío, más allá de nuestra inclinación tan profunda a diferenciarnos y a reafirmar nuestra individualidad y nuestro propio criterio", agregó.

A su juicio, el primer factor que hace posible la unidad política, no es otro que una visión compartida sobre el carácter del régimen. "Si todavía hay quienes creen que esto es una democracia porque tienen lugar procesos electorales, y desconocen las condiciones de apabullante desventaja en las que participan las fuerzas de oposición, será difícil que se produzca la Unidad política necesaria con quienes sostienen que esto es una dictadura que, además, ha cruzado la línea de lo irreversible", dijo.

Otero sostuvo que las fuerzas democráticas, con el tiempo, han entendido que el gobierno actúa en sentido contrario a las libertades y al bienestar de los ciudadanos.

El presidente editor de El Nacional indicó que lo que a menudo separa de la unidad, es la ausencia de la pluralidad, de aceptar que hay solo un camino para hacer las cosas. "Los demócratas, en nuestro fondo, somos enemigos de lo único. Nuestra visión del mundo se fundamenta justo en lo contrario: en la comprensión, que ha sido tantas veces probada y comprobada en las sociedades, de que es en la convivencia de lo diverso, donde se produce el surgimiento de lo creativo, del progreso y del bienestar para las personas y las comunidades”.

En su intervención en el acto celebrado en la sede del diario, agregó que en la historia no hay regímenes totalitarios que no se hayan instaurado bajo prácticas de engaño a los pueblos.

“La voluntad totalitaria es indisociable de la manipulación y la distorsión de la realidad. Mentir, falsear los hechos, destruir la verdad, son prácticas esenciales de toda dictadura. De hecho, se podría enunciar un principio, una especie de ley al respecto, según la cual, mientras menor sea la legitimidad de un régimen mayor será su propensión a la mentira sistemática y recurrente”, afirmó.

Otero considera que en los últimos tiempos, en el seno de pueblo venezolano, "se ha comprendido que la lucha por una vida más digna, es decir, una vida sin hambre, con un sistema de salud que funcione, con trabajo y educación, y sin el acoso de la delincuencia, es inseparable de una sociedad sin presos políticos, con medios de comunicación independientes, con instituciones que garanticen la igualdad en los derechos y las oportunidades para todos".

A su juicio, la solidaridad activa tiene un importante papel que cumplir dentro y fuera de Venezuela "para establecer los lazos y mecanismos que transformen las múltiples luchas del pueblo venezolano, en una acción enorme y significativa".

"Todo lo que pueda hacerse de aquí en adelante para denunciar y para establecer conexión de unas luchas con otras, se constituirá en una contribución decisiva, de eso pueden estar todos seguros", agregó.

Los tiempos de cambio en Venezuela se han acelerado, asegura Otero. "Corresponde asumir las responsabilidades imprescindibles para cumplir con las exigentes tareas de construir un país más digno para una sociedad que no merece el modo en que ha sido engañada y maltratada. No desmayemos. Demos nuevos pasos hacia la fundación de una nueva democracia para Venezuela".