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López y Ledezma fueron premiados por defender DD HH

Antonietta Ledezma: “Este premio simboliza que mi padre no está solo en su lucha por la democracia” | Foto EFE

Antonietta Ledezma: “Este premio simboliza que mi padre no está solo en su lucha por la democracia” | Foto EFE

“Lo peor es que vivimos con el miedo constante a que la policía llame a la puerta y se lo lleve”, dijo Antonietta Ledezma, hija del alcalde

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Los políticos opositores Leopoldo López y Antonio Ledezma fueron galardonados ayer con un premio por la defensa de los derechos humanos otorgado por la organización no gubernamental UN Watch, integrada por 25 ONG.

Antonietta Ledezma, hija del alcalde metropolitano de Caracas, y Julieta López, tía de López, recogieron la distinción en nombre de sus familiares, el primero en arresto en domicilio y el segundo en prisión.

“Este premio simboliza que mi padre no está solo en su lucha por la democracia. También representa a los verdaderos luchadores por los derechos humanos y la libertad en Venezuela, nuestros presos políticos. No están solos”, dijo Ledezma.

Mientras que López afirmó: “No podemos olvidar, seguiremos denunciado a este gobierno, hasta ver a Leopoldo y a los demás presos liberados”.

También subrayó la importancia de la repercusión internacional para acabar con el régimen del presidente Nicolás Maduro: “Solos los venezolanos no podemos”.

“Hemos denunciado la acción del gobierno contra mi sobrino desde el primer día. El maltrato y el aislamiento se han intensificado contra él y su familia”, declaró la tía de López, en referencia a los hostigamientos denunciados por la madre y la esposa del político opositor cuando lo visitan en Ramo Verde.

La hija de Ledezma recalcó: “Pensamos que las cosas serían más fáciles (tras el arresto domiciliario), pero solo han ido a peor. El gobierno ha hecho de mi casa una prisión. Mi padre ni siquiera puede bajar al patio”.

Afirmó que el confinamiento del dirigente ha hecho que todas sus conversaciones y movimientos sean vigilados por las fuerzas de seguridad del gobierno.

“Lo peor es que vivimos con el miedo constante a que la policía llame a la puerta y se lo lleve”, concluyó.