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Juicio a Leopoldo López se retrasó por presunta fuga de Marco Coello

Marco Coello fue liberado el 23 de julio de 2014. Ayer se le revocó la libertad condicional | Foto Cortesía

Marco Coello fue liberado el 23 de julio de 2014. Ayer se le revocó la libertad condicional | Foto Cortesía

Fiscalía asegura que el estudiante de 20 años de edad, que debía tener prohibición de salida del país, huyó el jueves hacia Miami. Investigan la irregularidad

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Al mediodía Doris Morillo de Coello estaba junto con su abogado Carlos García Guevara frente al Tribunal 28° de Juicio, en el piso 5 del Palacio de Justicia. Atribulada y temblorosa, sacó un rosario de la cartera, lo apretó fuerte, y con la otra mano se cubrió el rostro. A los pocos minutos estalló en llanto: ¡Virgen santa, protégeme a mi hijo!

Se supone que la madre y también abogada de Marco Antonio Coello Morillo no sabía dónde estaba su hijo, el joven de 20 años de edad, acusado de los delitos de incendio, daños, agavillamiento e instigación pública, junto con otros tres estudiantes y el dirigente de oposición Leopoldo López por los hechos de violencia ocurridos el 12 de febrero de 2014. La mujer enviaba mensajes de texto y hacía llamadas a sus familiares en busca de explicaciones.

Para ese momento había tres horas de retraso en la sesión convocada para ayer, probablemente la última correspondiente al debate oral y público que se inició el 23 de julio de 2014.

Doris de Coello aseguró que la última vez que vio a su hijo fue el jueves en la mañana: “Estábamos en la casa, que se comenzó a llenar de gente. Él estaba muy nervioso por la posibilidad de volver a la cárcel. Recuerda que él estuvo seis meses preso. Mi esposo me pidió que le permitiera llevárselo para tranquilizarlo, con la promesa de que concurrirían puntualmente a la audiencia. Pero ahora no me contestan las llamadas ni los mensajes de texto”.

La confirmación de que Marco Coello no comparecería la ofreció el Ministerio Público a las 3:48 pm. A esa hora se envió una nota de prensa para informar que los fiscales Franklin Nieves y Narda Sanabria habían solicitado que se le revocara la medida de libertad condicional que le fue concedida el 23 de julio de 2014, pues habría huido del país el jueves 3 de septiembre en un vuelo comercial con destino a Miami. La nota oficial indica que la Fiscalía investiga la irregularidad porque se supone que Coello tenía prohibición de salida del país.

Los que asistieron a la 70ª sesión del juicio oral, el lunes 31 de agosto, confirmaron que Coello reaccionó con mucha inquietud luego de que la Fiscalía pidió que se condenara a todos los acusados: no guardaba silencio, se movía constantemente y gesticulaba. La jueza Susana Barreiros lo reprendió en varias oportunidades y finalmente lo expulsó de la sala de audiencias.

Marco y su padre, Armando Coello, no escondían el afecto que los une. Se abrazaban y se acariciaban a la vista de todos. Juntos afrontaron el juicio y se supone que siguen juntos estén donde estén.

La incomparecencia de Coello retrasó el inicio de la sesión. A las 5:00 pm la jueza Barreiros entró a la sala de audiencia para dar respuesta a la solicitud fiscal de revocar la libertad condicional del estudiante.

Orden de captura internacional. A las 6:50 pm hubo un primer receso. El abogado García Guevara informó que la jueza acogió la solicitud fiscal y libró orden de captura internacional (alerta roja) contra Coello.

El juicio prosiguió sin la presencia de Coello y sus defensores. García Guevara explicó que el proceso contra el estudiante se separará del que se sigue al resto de los acusados y continuará en otro tribunal cuando lo capturen.

La primera hora y cincuenta minutos solo alcanzaron para que la defensa de Christian Holdack expusiera sus conclusiones. Se suponía que la sesión se reanudaría a las 8:00 pm, cuando correspondería el turno a la defensa de Leopoldo López. Su abogado Juan Carlos Gutiérrez confirmó que emplearían las tres horas que tienen para exponer sus conclusiones.

Luego viene la fase de réplica y contrarréplica. La Fiscalía informó que tomaría la palabra, al menos media hora, a la cual habría que sumar dos horas más de las contrarréplicas de los cinco equipos de defensores.

Posteriormente los tres estudiantes, confirmaron sus abogados, hablarían no menos de una hora, pero López sí agotaría las tres horas que decidió el tribunal para hacer una defensa que, de acuerdo con lo previsto, no sería solamente jurídica sino fundamentalmente política.

Seguidamente la jueza Barreiros se retiraría a deliberar y en un lapso indeterminado regresaría a la sala de audiencias para anunciar el fallo. Lo más probable es que sea una intervención breve, que solo alcanzaría para precisar la orientación de la sentencia y, en caso de que fuera condenatoria, los delitos y la pena correspondiente, así como los sitios de reclusión.

La decisión de la jueza Barreiros de continuar con la sesión 71ª del debate oral y público implica que se prolongaría hasta la madrugada del sábado.

La ausencia que incrementó la tensión
Álex Vásquez S.

Siete horas de tensión se vivieron en el piso 1 del Palacio de Justicia. A las 9:00 am debía comenzar la sesión del juicio contra Leopoldo López, Marco Coello, Christian Holdack, Demian Martín y Ángel Álvarez, pero empezó después de las 4:00 pm. Las primeras tres horas de espera se consideraron normales: “Cuando dicen 9:00, es como a las 12:00”, dijo un abogado. Pero la ausencia de uno de los acusados, Coello, alteró la normalidad y comenzó la tensión. “¿Por qué no empiezan?”, preguntaban varios. “No ha llegado Marco Coello”, les respondían, casi a la 1:00 pm.

Antonieta Mendoza y Lilian Tintori compartían una bolsa de maní para aguantar el hambre hasta poder comer con López, como de costumbre cuando hay sesión. Pero no fue posible; solo les permitieron encargar el almuerzo del dirigente (un shawarma de vegetales), que tuvo que comer solo en el calabozo. Coello no llegaba. Su madre y abogada, Doris de Coello, subió a intentar explicarle a la jueza Susana Barreiros qué ocurría.

Amigos y familiares de los acusados hablaban, compartían chocolates y rollos de papel higiénico. Funcionarios de la FANB paseaban con bolsas de comida; tres de ellos cerraban el paso a la sala con escudos antimotines. El diputado Juan Guaidó conversaba con varias personas cuando un grupo de militares le pidió que los acompañara. La gente preguntó el motivo y los ánimos se caldearon, pero el abogado Juan Carlos Gutiérrez los calmó luego de hablar con un oficial. “Todo está bien”, dijo. No fue así. Los militares volvieron y Guaidó se retiró voluntariamente. Sin embargo, lo persiguieron y lo tuvieron retenido más de una hora por supuestamente tomar alguna foto.

Pasadas las 4:00 pm comenzó la sesión, a la que solo pudieron entrar los familiares más cercanos. “Más nadie entra”, fue la orden. Coello nunca entró.