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José Luis Machín Machín: Mi gestión no será de lloriqueo sino de vencer dificultades

El alcalde de Barinas se estrenó en el cargo sin recursos para pagar la nómina de los trabajadores. Aspira a reunirse pronto con el gobernador del estado y establecer una relación de respeto. Sostiene que la unidad debe despolarizar su discurso

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José Luis Machín Machín, alcalde de Barinas, es un hombre sencillo y sereno. Pero tras esa calma, hay un dirigente que tuvo claro cómo vencer al oficialismo en la cuna de los Chávez, justamente el día en que se conmemoraba el último discurso que dio el fallecido presidente Hugo Chávez.

En su despacho cuelga una foto del difunto mandatario, que -dice- mantendrá allí y pronto colocará otra del presidente de la República, Nicolás Maduro, porque sostiene que es la máxima autoridad del país. Lo que no piensa hacer es poner una sola valla con su foto en una obra municipal. “Vamos a reinstitucionalizar la alcaldía, nada de propaganda”.

En sus planes está reunirse en breve con el gobernador del estado, Adán Chávez, y con los consejos comunales. “Todos ellos fueron elegidos como yo por la ciudadanía, y merecen mi respeto. No soy alcalde de una corriente, sino de todos los barineses”, afirmó.

Machín, quien se define como un hombre de izquierda, afirmó que la oposición necesita lograr que su mensaje de cambio penetre en los sectores más pobres del país y ofrezca salidas a sus problemas. “La unidad debe despolarizar su discurso”.

—¿Por qué vino a Caracas, al Ministerio de Finanzas?

—A gestionar los recursos para pagarles las dos quincenas de diciembre a los trabajadores de la alcaldía. En los primeros días de diciembre ingresaron Bs 118 millones, pero cuando tomé posesión el 13 de diciembre ese dinero se había gastado y no apartó el pago de los empleados.

—¿Los dejaron en bancarrota?

—Con esa realidad nos conseguimos. Además, hay 45 vehículos municipales desaparecidos. Ya lo reportamos a la policía municipal y al Cicpc. Todo esto es un grave delito y vamos a acudir a las instancias correspondientes.

—¿Su gestión empieza con boicot?

—Pero eso no nos va a detener. Estamos conscientes de que hay actitudes para boicotear la gestión. Trabajamos con los recursos que tenemos. Nuestra gestión no será de lloriqueo, sino de vencer las dificultades. Trabajaremos con los recursos del situado, lo que recaudemos y con el aporte de gente.

—Su victoria tuvo mucha repercusión. ¿Qué hizo distinto a los demás para ganar en Barinas, con todo en contra?

—Para nosotros no fue una sorpresa ganar porque tenemos años trabajando en condiciones adversas. En las últimas tres elecciones la oposición había ganado Barinas. Allí se ha venido construyendo una fuerza política y social que nos permitió recortar diferencias en los sectores más pobres de los campos. Tenemos un grupo de testigos y coordinadores electorales cada vez más aguerrido y con conocimiento para defender los votos, y un gran equipo de activistas. Visitamos barrios, pueblos, caseríos que nos permitió hacer nuestra lista 1x10, y los motivamos a votar o los buscábamos para ir a votar. Tuvimos que vencer el miedo de la gente y la creencia de que el gobierno siempre gana, por las buenas o las malas. Las máquinas no quitan votos, el miedo sí.

—¿Cómo se conectó con esos sectores? No tenía acceso a los medios y el gobierno mucho dinero.

—No nos cerramos solo al campo opositor, les abrimos la puertas a quienes vienen del oficialismo y tenemos un discurso despolarizador, de centro. Soy un hombre de izquierda por convicción, y contacto directo con los ciudadanos. La gente sabe que no llegó un radical a la alcaldía.

—¿Cómo cree que será su relación con el gobernador?

— Espero una relación de respeto. Espero que él tenga esa misma actitud hacia el alcalde de todos los barineses. Espero conversar con él en los próximos días y sé que habrá buena disposición.

—¿Cuál es su balance de la reunión que tuvo el presidente la República, Nicolás Maduro, con los alcaldes de la oposición?

—El paso que dio el presidente fue muy importante, y espero que se mantenga en el tiempo, que no sea circunstancial. Le corresponde al mandatario dar más pasos y la unidad también tiene que dar otros, para propiciar un diálogo estable. Un gesto del gobierno sería acabar con las autoridades paralelas y que se les den a los municipios y a las gobernaciones todos los recursos que les corresponden.

—¿Piensa establecer alianzas con otros sectores?

—Vamos a plantear una gran alianza con las empresas privadas nacionales y locales, y con los consejos comunales, aunque sean militantes del PSUV, porque fueron escogidos por los ciudadanos. Un alcalde tiene que entenderse con todos los sectores, partidos y dirigentes; reunirse con ellos y discutir en buenos términos. Queremos hacer de Barinas un municipio de respeto y concordia. Eso no se logra agrediendo a quien piensa distinto. No voy a contribuir con la polarización.

—¿Va a mantener su figura independiente o va a vincularse más con la MUD y otros gobernadores y alcaldes?

—Soy un hombre independiente y reivindico mi condición, pero también soy parte de la MUD. La unidad no está circunscrita a los partidos, que son indispensables para la democracia y deben fortalecerse. La unidad pasó de ser oposición a ser alternativa y luego gobierno en Barinas. Es normal que se procuren acercamientos entre los gobernadores Henri Falcón, Henrique Capriles Radonski y Liborio Guarulla, y los alcaldes, para el diálogo que tenemos que impulsar con el gobierno.

—¿Qué cambios debe hacer la oposición?

—La unidad debe despolarizar su discurso, aterrizarlo. Hay muchos elementos importantes, como la independencia de poderes y la libertad, que son centrales para determinados sectores. Pero el mensaje debe reivindicar no solo esos valores, sino tocar los problemas de los más pobres. Que sientan que la unidad y sus dirigentes están plenamente identificados con sus necesidades. Se ha avanzado mucho, pero hay que profundizar el mensaje para que llegue más abajo, que sepan que estamos resteados con ellos.

—¿Cómo quedó la correlación de fuerzas en el Consejo Legislativo?

—Ganamos 8 de los 11 legisladores del Consejo.

—¿Cómo va a enfrentar el problema de la inseguridad y mejorar la calidad de los servicios públicos?

—Los servicios públicos son muy deficientes. En materia de aseo urbano pasamos de camiones compactadores a tipo 350, en los que un trabajador va quedando encima de las bolsas; eso hay que revertirlo. El terminal de pasajeros está en estado crítico y el nuevo está paralizado, pero ya empezamos a inyectar recursos. Hay que construir un nuevo cementerio y modernizar los mercados. Hay que rescatar, recuperar y embellecer las plazas, parques y espacios públicos. La seguridad es un tema multifactorial. Sería demagógico decir que solo con el esfuerzo de una alcaldía se va a resolver, tiene que haber una política de Estado coordinada. Vamos a reinstitucionalizar la policía municipal, para ingresos, ascensos y despidos.



Barinas, el símbolo

José Luis Machín sabe que su triunfo el 8 de diciembre no fue cualquier cosa, y que mucha gente entendió que si se podía triunfar en el terruño de los Chávez, era posible vencer en cualquier rincón del país. Su victoria tuvo un amplio despliegue en la prensa internacional porque se llevó la joya de la corona.

“Barinas no es cualquier municipio, es un símbolo. Es más importante que Valencia o Maracaibo. Quizá Caracas sea equiparable a Barinas, porque es la sede de los poderes públicos. En esta campaña los viceministros estuvieron instalados allí. Era una competencia difícil en términos de dinero. Pero no era una lucha por dinero, había un deseo de cambio y eso permitió derrotar al poder”, dijo.

Su campaña fue austera y de contacto directo con las comunidades. No tenían recursos y estaban vetados en la televisión. Algunos medios impresos cubrieron su candidatura. A su favor tuvo el hecho de ser conocido en todo el municipio, pues dirige desde hace 20 años un programa de radio. Se dedicó a hacer asambleas de ciudadanos, a recorrer todos los rincones del municipio, visitar casa por casa, y a montarse en los buses en las horas pico para hablar con la gente sobre lo que estaba dispuesto a ofrecerle a la comunidad.

“Me monté en más de 300 buses entre las 5:00 pm y las 7:00 pm. En 20 segundos les decía cosas muy breves sobre el cambio que ofrecíamos, y me bajaba y me montaba en otra buseta”, explicó.