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Iglesias abogan por el diálogo, pero imparcial

Ernesto Samper dijo que la Unasur registró con preocupación denuncias sobre amenazas a la estabilidad de Venezuela | Foto AVN

Ernesto Samper a la salida de la reunión Unasur - Gobierno, la semana pasada | Foto AVN

Líderes católicos, evangélicos y judíos están dispuestos a contribuir con la reconstrucción de los canales que permitan al gobierno y a la oposición sentarse en la misma mesa. Monseñor Diego Padrón, presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana; el pastor César Mermejo, director ejecutivo del Consejo Evangélico, e Isaac Cohen, rabino principal de la comunidad judía, consideran indispensable que los interlocutores estén ganados a superar las diferencias. Dan la bienvenida a la Unasur, pero enfatizan la necesidad de que los mediadores sean imparciales 

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Monseñor Diego Padrón: “Las partes deben buscar puntos de convergencia”
El presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, monseñor Diego Padrón, considera positiva la visita de la Unasur, pero expresa reservas sobre la viabilidad del diálogo entre el gobierno y la oposición.

“Unasur regresó a solicitud del gobierno y es legítimo que el gobierno pida auxilio. Noté que no se habló expresamente de retomar el diálogo gobierno-oposición. En todo caso, cualquier institución que venga con la intención de ayudar a que Venezuela encuentre el camino para resolver sus dificultades tiene que ser bienvenida”.

Su principal preocupación, afirma, es la falta de rumbo del país: “No sabemos hacia dónde vamos. Eso se evidencia en la toma de medidas a corto plazo y en la falta de políticas estables y definidas. La expresión ‘Dios proveerá’, al final es una fórmula que indica que no tenemos nada”.

Aunque aboga por el reencuentro, considera difícil la restitución del diálogo político: “El gobierno siente que no necesita dialogar con nadie. Creo que no tiene, ni tuvo antes, interés en dialogar con la oposición porque no la ve como un interlocutor válido. Siempre trata de marginarla, de disminuir la posibilidad de que la Mesa de la Unidad asuma protagonismo. Además, hay poco respeto a las instituciones e ideas contrarias. Eso muestra que no hay voluntad de hablar”.

A su juicio, la llave que permitiría reabrir la comunicación es pensar en Venezuela: “Todos tenemos algo que aportar. Se requiere apertura de lado y lado. Ni la oposición podría resolver los problemas sin contar con la otra mitad, ni los que están identificados con el gobierno tampoco. Los jóvenes tienen un papel preponderante con su rebeldía. Ellos tienen mucho que aportar”.

Asegura que la CEV tiene la mayor disposición a facilitar el reencuentro, pero destaca la importancia de fijar una agenda concreta que avance sobre metas y resultados.

 


Pastor César Mermejo: “Los mediadores no pueden estar parcializados”
El director ejecutivo del Consejo Evangélico de Venezuela, pastor César Mermejo, reconoce la necesidad de un gran acuerdo nacional que permita superar los obstáculos y avanzar como nación. “No solo un acuerdo político, sino un acuerdo de todas las esferas del país. Nos preocupa que no hay una apertura real hacia el diálogo, sino que hay agendas ocultas que impiden la definición de ese gran acuerdo”, manifiesta.

Coincide con Diego Padrón en que la voluntad de diálogo se manifiesta en la construcción de una agenda de trabajo, y agrega otro elemento: “Es fundamental la representatividad de quienes integren esa gran mesa de diálogo. Si los que se sientan allí le hacen el juego a la conflictividad, se pierde el esfuerzo”.

Opina que el regreso de la misión de Unasur a Caracas es un paso importante para retomar los acercamientos, pero destaca la necesidad de  imparcialidad de sus voceros: “Saludamos la venida de los representantes de Unasur. No puede haber diálogo con interpretaciones sesgadas de la realidad. El canciller de Ecuador, por ejemplo, emitió declaraciones previas que parecen reforzar la postura del gobierno. Yo pienso que los mediadores no pueden estar parcializados”.

Considera oportuna la participación de otros observadores internacionales: “¿Por qué solo Unasur? Pienso que debe haber otros mediadores. Sería interesante la participación de la Comunidad Económica Europea, por ejemplo”.

Cree que el juego no está perdido y cita como ejemplo la experiencia del Comité Religioso de Integración de las Iglesias y Sinagogas de Venezuela, Crisev. “Allí nos reunimos evangélicos, católicos, judíos y musulmanes, con nuestros diferentes enfoques religiosos. Nos encantaría mucho que la comunidad política pudiera mirar en ese ejemplo nuestro deseo de servir como mediadores por la paz y la reconciliación”, dice.



Rabino Isaac Cohen: “Dios quiere ver a los venezolanos en paz”
Crisis moral y de valores es la mayor preocupación que manifiesta Isaac Cohen, rabino principal de la comunidad judía en Venezuela. “Hay una carencia de arraigo espiritual, una falta de comunicación entre quienes se adversan, y un discurso que preocupa. Además, existen los problemas sociales y económicos que amplifican esta situación y que generan una realidad en la que todos deben de involucrarse como una tarea inmediata”.

Expresó que debe haber voluntad sincera del gobierno y de la oposición para retomar el diálogo y que, al igual que con el diálogo interreligioso, estén dispuestos a colaborar. “Debe existir la intención manifiesta de querer sentarse hasta conseguir el consenso y la aproximación en los puntos neurálgicos que afectan a la sociedad. No debemos hablar de ellos o nosotros, debemos hablar solo de nosotros”.

Cohen dijo que es determinante iniciar el diálogo y aceptar el éxito como una posibilidad, dejar de lado los vicios y la animadversión que se generó en el pasado.

“Venezuela es una gran familia y todos debemos de tratarnos como lo que somos, como hermanos; el único camino para la paz son las negociaciones y las negociaciones tienen implícito el diálogo y la palabra. Debemos de confiar en que el Dios común de todas las partes será quien dé sus bendiciones para que se logre lo que el país demanda”.

Agregó que los venezolanos son gente de paz y creyente, que se debe volver a las raíces y lograr que la gente se reconecte con Dios.

“Estamos dispuestos a convocar a todos nuestros hermanos. La única mayoría que hay en Venezuela son los hombres unidos en la fe; lo político es una característica, una elección particular de cada quien, pero la fe es lo más importante. Invitamos a abrir los corazones y a cumplir con la tarea de la reconciliación. Dios solo quiere ver al ser humano en paz. Dios quiere ver a los venezolanos en paz”.