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"Ganaremos y estarán obligados a reconocerlo"

Presidente Chávez cierra campaña en Carabobo/ Foto AVN

Presidente Chávez cierra campaña en Carabobo/ Foto AVN

El Presidente copió la expresión "compromiso" de Capriles, no habló de promesas y alertó: "No hemos ganado"

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"¿Quién es el candidato del odio?", preguntó Hugo Chávez a sus seguidores en Maracay, Aragua, mientras una urna, con un afiche de Henrique Capriles, era cargada en hombros. "El majunche", respondían al unísono. El candidato, que también visitó Valencia, celebró en la capital aragüeña que sus simpatizantes apoyaran los adjetivos de mentiroso y pitiyanki que le endosó a su rival.

A diferencia de dos meses atrás cuando citaba las encuestadoras, confesó que le preocupa la abstención, producto del triunfalismo, por lo que pidió no bajar la guardia y buscar los votos. "Pido lograr la mayor suma de votos para Chávez", exigió a los presentes, en su mayoría jóvenes, trasladados hasta la capital aragüeña para el cierre de la campaña en la entidad, quienes le gritaban: "¡Chávez sí, Isea no!", en alusión al rechazo que le expresan al gobernador Rafael Isea.

Al igual que en Trujillo, donde se escuchó similar expresión en contra del mandatario Hugo Cabezas, Chávez no dijo nada sobre el tema. Sí aconsejó: "No se dejen atrapar por el triunfalismo; no hemos ganado. Hay que lograr una victoria aplastante, una avalancha de votos". Sin embargo, señaló que un virtual triunfo dependería de la maquinaria, de la organización "táctica y estratégica" de los electores. "La logística es necesaria para una batalla y victoria perfectas.

Napoleón Bonaparte dijo que el ejército camina sobre estómagos", indicó sobre la necesidad de que los "guardianes de votos" tengan todo cubierto el 7-O.

Alerta de Chávez. Antes de bailar, saludar y enviar besos, se le vio feliz por estar en tierras aragüeñas; incluso ordenó a Casa Militar que le permitieran subir a la tarima a una niña de 11 años de edad que le enviaba besos.

"Ella recibirá un abrazo en nombre de todos los niños", dijo. La pequeña le pidió resolver un problema de viviendas en el sector Los Cocos. En respuesta dijo: "Los niños están aprendiendo a asumirse como sujetos de la nueva historia".

Luego no perdió el tiempo para enviarle una amenaza a la oposición ­sobre todo a la "alta burguesía"­ si se les ocurre cantar fraude. "Que no se les olvide a la burguesía, a los pitiyanquis, y al majunchismo: todo 11 tiene su 13. Que no se les ocurra porque conseguirán al pueblo en la calle defendiendo la victoria de la revolución. Para eso estamos: vamos a ganar y les vamos a obligar a reconocer la victoria", alertó en tono fuerte, lo que provocó euforia.

"Le aconsejo a la burguesía: en lugar de pensar en planes violentos, prepárense para su derrota y demuestren que creen, de verdad, en la democracia ¡Ojalá que surja una derecha con quien se pueda hablar, discutir, debatir, porque le hace falta a Venezuela!".

Momentos antes de dirigirse a la audiencia habló unos minutos con la prensa y manifestó sentirse emocionado, "desbordado de sentimiento" y aseguró: "¡Este pueblo no se suicida!", al comentar sobre una eventual victoria de la Mesa de la Unidad Democrática.

En la tarima no hizo promesas, como hacía hasta hace 15 días, sino que se acogió a la idea de Carriles, quien expone su compromiso con el país si gana: "He cometido errores, pero me comprometo a trabajar duro y a exigirle más a mi equipo para ser más eficiente en el próximo gobierno. Es parte del compromiso. En el nuevo gobierno que comienza el 8 de octubre seré el mejor presidente de lo que he sido; más eficiente".